Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Netflix habla español

La compañía de televisión por Internet prepara para este año dos series con exitosos cineastas de América Latina

Netflix: Club de Cuervos
Luis Gerardo Méndez, Gaz Alazraki y Mariana Treviño en una imagen promocional de ‘Club de Cuervos’.

Frank Underwood (protagonista de House of Cards) y Saul Goodman (Breaking Bad y Better Call Saul) tendrán pronto parientes latinoamericanos. Netflix, la cadena de televisión por Internet, estrenará este año dos producciones desarrolladas por exitosos cineastas de América Latina. El mexicano Gaz Alazraki ultima los detalles de Club de Cuervos, que será la primera comedia en castellano del gigante de la red que sumó 10.000 horas de streaming en los primeros tres meses de este año. El talentoso Jose Padilha, creador de la celebrada Tropa de élite (2007), presentará con Narcos la historia de Pablo Escobar y el cártel de Medellín. Con estas apuestas la compañía pretende afianzarse en la región, donde se encuentra una cuarta parte de los 20 millones de audiencia que tiene fuera de Estados Unidos.

Wagner Moura volverá a dar vida al iracundo capo en los 10 episodios de la serie, que dará una visión muy brasileña de la mafia colombiana. El actor, uno de los más famosos de Brasil, volverá a hacer mancuerna con Jose Padilha. La pareja logró el reconocimiento internacional con Tropa de élite, la vibrante historia triunfante en la Berlinale de 2008 sobre un violento escuadrón de la policía que intenta pacificar una peligrosa favela antes de la visita del Papa Juan Pablo II. El duro Capitán Nascimento protagonizó una segunda parte en 2010, que se convirtió en la cinta más taquillera de Brasil.

Con esa reputación de rompetaquillas a cuestas, Padilha trabaja en la postproducción de los 10 episodios de Narcos, que han sido filmados en Colombia con un elenco internacional que incluye, entre otros, al chileno Pedro Pascal y a las mexicanas Ana de la Reguera y Stephanie Sigman, cuyo nombre comienza a ser memorizado tras engrosar la lista de chicas Bond.

Con Narcos, Netflix pretende probar suerte con los relatos sobre la delincuencia organizada, uno de los temas que más castigan a América Latina, pero que han creado exitosas ficciones televisivas para cadenas como Caracol y Telemundo. “Nuestra idea es contar la historia verdadera de cómo la cocaína se volvió un problema enorme en Estados Unidos y Europa y cómo todo comenzó en Medellín”, señaló Padilha en un evento para presentar la serie en abril de 2014. El jefe de contenidos de la cadena, Tod Sarandos, promete que “esta versión de la saga de Escobar no se parecerá a nada que se haya visto antes”.

Desde Los Ángeles, Kari Pérez, de Netflix, explica que la serie de Padilha “no es una novela, no romantiza ni idealiza a los personajes”. De esta manera la serie trata de distanciarse de los retratos que se observan en televisiones mexicanas y colombianas, entre otras, donde los narcotraficantes son interpretados como ladrones bondadosos. “Es una narrativa mucho más histórica con toques dramáticos”, señala.

La cuota de comedia corre a cargo de Club de Cuervos. Su director, Gaz Alazraki, ha dejado claro que puede moverse con facilidad en ese terreno. Su primer largometraje, Nosotros los Nobles (2013), hizo reír a millones de mexicanos con el retrato de una familia de ricos que vive una serie de infortunios. Su historia sobre la desigualdad que rige a la sociedad mexicana, contada con humor, fue una de las obras más vistas en los últimos años.

Para su aventura en televisión, filmada en español en México, Alazraki recurrió a parte del equipo que trabajó en su película. Luis Gerardo Méndez, uno de los protagonistas, interpreta al heredero de un patriarca que deja a su familia un club de fútbol, desatando una diputa entre sus descendientes. Club de Cuervos pretende ser una ácida sátira sobre el negocio que este deporte representa en el país.

Ambas series, que aún no tienen fechas de estreno, podrán ser vistas “hacia el fin del verano o en el tercer trimestre del año”, según confirma Pérez.

Netflix no solo crece hacia el sur. A pesar de que América Latina fue el tercer mercado en el que comenzaron a transmitir hace cuatro años —después de Estados Unidos y Canadá—, cada vez más programación en español se integra a los catálogos disponibles en Norteamérica. La empresa se ha fijado ser global para 2016. Quieren pasar de ser vistos en los 50 países en los que tienen presencia hoy a 194. Entre sus últimas conquistas se encuentran Australia, Nueva Zelanda y, en América, Cuba. España entrará en la expansión del próximo año.