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Reportaje:Sevilla Festival de Cine Europeo

Historias del Viejo Continente

Los directores Manoel de Oliveira y Alain Resnais llevan sus filmes a la capital

Las últimas obras de dos clásicos del cine podrán ser vistas en Sevilla Festival de Cine Europeo. Las películas Singularidades de una chica rubia y Las malas hierbas, de Manoel de Oliveira y Alain Resnais, respectivamente, se proyectarán en la sexta edición del certamen dentro de la sección Eurimages, dedicada a las coproducciones. Esta sección consiste en una selección de largometrajes cofinanciados por los fondos del programa Eurimages de la Unión Europea y coproducidos por diferentes países del Viejo Continente.

El portugués Manoel de Oliveira (Oporto, 1908), que tiene 100 años y es el cineasta en activo más longevo, afirma que su capacidad de trabajo ?a una edad a la que llegan muy pocos? "es un misterio de la naturaleza". "Cuando trabajo disfruto y cuando estoy sin trabajar, me aburro", confesaba hace un año en este diario. Y, por ello, concluía que "la edad es una ficción". De Oliveira es, probablemente, el único realizador vivo que ha hecho un largo viaje a través del cine. Primero, en el cine mudo; luego, en el sonoro. Y ahora en el digital.

El centenario cineasta portugués es el más longevo en activo

'La cinta blanca' presenta en el certamen una obra de Michael Haneke

Marco Bellocchio es uno de los autores de referencia de la industria italiana

En 1931 hizo su primer cortometraje y en 1942 dirigió el primer largo. Unas 40 películas integran su filmografía, por la que el Festival de Cannes le concedió la Palma de Oro en 2008. Durante la dictadura de Salazar pasó largo tiempo en el dique seco. Estos años los aprovechó para hacer varios papeles como actor. Tenía 70 años cuando volvió detrás de la cámara, lo que atestiguan filmes como Vale Abraão (1993), Viagem ao princípio do mundo (1997), O princípio da incerteza (2002) y Belle toujours (2006), entre otros.

Singularidades de una chica rubia está basada en una historia del gran novelista portugués Eça de Queiroz (el equivalente en el país luso a Benito Pérez Galdós o Charles Dickens). Se trata de un drama romántico que relata las tribulaciones de un hombre que, de camino al Algarve, decide contarle a una compañera de viaje el amor más grande y más trágico de su vida. El protagonista del filme trabaja como contable para su tío en Lisboa. Desde el balconcito de su oficina puede ver la ventana de la casa de enfrente, donde vive una chica. A la joven le gusta pararse frente a la ventana refrescándose con un abanico chino. El contable se enamora de ella a primera vista. Sin embargo, su tío no aprueba sus sentimientos.

Por su parte, el director francés Alain Resnais, con sus más de 80 años, ha dirigido Las malas hierbas, que es la primera novela que adapta en su carrera. El guión, firmado por el cineasta junto a Laurent Herbiet, está inspirado en L'incident, de Christian Gailly. A una mujer (Sabine Azéma), dentista y piloto, le roban su bolso. El objeto sustraído es abandonado en un aparcamiento. Un hombre solitario de pasado turbio (André Dussollier) lo recoge. Entre los dos personajes, que no tenían ninguna probabilidad de encontrarse, se establece una relación sentimental.

Alain Resnais (Vannes, Bretaña, 1922) cuenta con una filmografía en la que figuran algunos de los títulos más célebres del cine francés, como Hiroshima mon amour (1959), un filme sobre la memoria y el olvido en la guerra con guión de la novelista Marguerite Duras, o L'année dernière á Marienbad (1961), en la que se sirvió de manera expresionista de los salones de un balneario para contar una historia bañada por la abstracción. Stavisky (1974) está basada en uno de los más grandes escándalos de la III República Francesa. En Providence (1977), un escritor mezcla en una noche de borrachera realidad y ficción. On connait la chanson (1997) describe la lucha de dos mujeres y cuatro hombres contra sus incertidumbres sentimentales.

El resto de filmes incluidos en la sección Eurimages son Kill daddy good night, de Michael Glawogger (Alemania-Austria-Francia); La cantante de tango, de Diego Martinez Vignatti (Bélgica-Argentina-Francia-Holanda), y La cinita blanca, de Michael Haneke (Alemania-Austria-Francia-Italia). El cine de Haneke, caracterizado por una agria visión de la sociedad contemporánea y por el retrato de personajes cuya brutalidad bordea la demencia, estará, así, en el certamen sevillano.

Los otros filmes de la sección son La doppia ora, de Giuseppe Capotondi (Italia); Les Lascars, de Albert Pereira Lázaro y Emmanuel Klotz (Francia-Alemania); Lost persons area, de Caroline Strubbe (Bélgica-Holanda-Hungría); Low lights, de Ignas Mi¨kinis (Lituania-Alemania); Tears of april, de Aku Louhimies (Finlandia-Alemania-Grecia); Winter in wartime, de Martin Koolhoven (Holanda-Belgica), y Vincere, de Marco Bellocchio (Italia-Francia). Bellocchio, uno de los directores de referencia de la industria italiana, culmina, de esta forma, una sección que supone una variada muestra del cine europeo.