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Sánchez asegura que la lucha contra el cambio climático creará 300.000 empleos la próxima década

El presidente presenta un paquete de medidas contra el calentamiento, cuya aprobación estará en manos del siguiente Gobierno

Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso de los Diputados.

Empleos verdes frente a cierres de centrales térmicas y nucleares. Es lo que ha propuesto este miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Lo ha hecho durante la presentación del paquete de medidas de lucha contra el cambio climático que su Gobierno ha preparado durante los últimos meses y que llevará al Consejo de Ministros del próximo viernes. Sin embargo, el adelanto electoral y los retrasos a la hora de presentar los diferentes textos hace que la aprobación definitiva de este paquete dependa de lo que salga de las urnas el próximo 28 de abril. El objetivo global, ha recordado, es que a mediados de siglo España haya eliminado las emisiones de gases de efecto invernadero de su economía, al igual que la UE.

Según Sánchez, las medidas propuestas es este paquete serán beneficiosas para el crecimiento económico. Y para el empleo. Los cálculos del Ministerio para la Transición Ecológica sitúan en más de 300.000 nuevos empleos en la próxima década los puestos que se crearán con la implantación de renovables, la eficiencia energética y el resto de medidas necesarias para limpiar la economía española de gases de efecto invernadero.

Sánchez ha reconocido que existe un "miedo", "global", ante los cambios que son necesarios para combatir el calentamiento. Y ha criticado el "falso dilema" entre trabajo y prosperidad por un lado y luchan contra el cambio climático. Y lo ha achacado a la nostalgia de un "pasado irreal que nunca existió". 

Al margen de este paquete, y vinculado a las diferentes directivas europeas, en España ya se ha acometido el cierre total de las minas de carbón y para el próximo año está prevista la clausura de nueve de las 15 térmicas de España que queman aún este combustible altamente contaminante para generar electricidad y se espera que no llegue ninguna a 2030. Pero el pasado fin de semana Pablo Casado, líder del PP, cargó contra el Ejecutivo por uno de estos cierres, el de la central térmica de Teruel. Casado criticó que ese cierre "pone en riesgo el futuro" de las familias de los empleados y vecinos de las comarcas mineras y culpó al "falso ecologismo" del Gobierno de Sánchez.

El paquete climático que aprobará el Consejo de Ministros del viernes se compone de tres patas: un anteproyecto de ley de cambio climático, un borrador de plan integrado de energía y clima y una estrategia de transición justa. El problema es que el Ejecutivo se ha quedado sin tiempo para dejar atado este asunto. Por un lado, el anteproyecto de ley (una norma que reclama desde 2011 el Congreso) no podrá ni siquiera entrar en el Parlamento. No hay tiempo. Y la aprobación definitiva del plan de energía y clima estará en manos del Gobierno que salga de las elecciones del 28 de abril. Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica esperan, sin embargo, que ese plan (que debe ser revisado por la Comisión Europea) no sea modificado por el siguiente Ejecutivo. En todo caso, Teresa Ribera, titular de Transición Ecológica, ha asegurado que confía en seguir siendo ministra los próximos cuatro años para aplicar todas estas medidas que no ha podido aprobar desde junio.

Empleos

Sánchez ha incidido en las grandes líneas que busca el paquete presentado este miércoles, aunque no se han facilitado los textos de ninguna de estos programas. Las medidas de la ley implican que España debe reducir un tercio sus emisiones de gases de efecto invernadero. En 2030, además, el 42% de todo el consumo energético final del país deberá ser de origen renovable, frente al 17% actual. Y el 74% de la electricidad deberá provenir de renovables, frente al 40% actual. Además, la energía nuclear seguirá hasta 2035, lo que supone ampliar la vida de varias centrales más allá de los 40 años algo a lo que el PSOE se había negado hasta ahora.

Sánchez ha cifrado en 200.000 millones las inversiones previstas para aplicar el plan durante la próxima década, de los que "47.000 millones corresponderán a inversión pública estatal, autonómica, local y europea".

El presidente ha resaltado que las inversiones en renovables en el sector eléctrico generarán entre 99.000 y 172.000 empleos durante la década. Y los sectores más beneficiados serán la industria manufacturera (18%), la construcción (15%) y el comercio y reparación (13%) asociadas al sector renovable. Las inversiones en ahorro y eficiencia generarán, ha informado el Gobierno, "entre 42.000 y 80.000 empleos" entre 2021 y 2030, "de los cuales 28.800 corresponderán a rehabilitación energética".

El Ejecutivo asegura que las medidas propuestas servirán para que la dependencia energética del país caiga un 15% entre 2020 y 2030, pasando del 74% actual al 59%. Esto implicará reducir las importaciones de combustibles fósiles por un valor de 75.379 millones de euros en la década, respecto a un escenario sin medidas.

En todo caso, el propio Sánchez ha reconocido que se ha quedado sin tiempo para poder sacar adelante el paquete completo. "La meta no se alcanza en ocho meses", ha asegurado. Sí ha defendido que su Gobierno ha conseguido poner fin a algunas medidas muy criticadas como el denominado impuesto al sol que frenaba la implantación del autoconsumo.

Fin del diésel y la gasolina en 2040

Pedro Sánchez también ha confirmado una de las medidas más polémicas del anteproyecto de ley de cambio climático: el veto a la venta de vehículos que emitan dióxido de carbono a partir de 2040. Sánchez ha incidido que estas y otras medidas están en plena consonancia con los planes de la Comisión Europea.

La fijación de una fecha para el fin de los motores de combustión ha despertado las críticas de la patronal de fabricantes de coches, Anfac, que acusaban de ir por libre a España en Europa en este asunto. 

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