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Fabricada una medusa artificial con células de músculo de rata

Los investigadores quieren estudiar las contracciones para aplicarlas al corazón

Se mueve a impulsos y es tan gelatinosa como una medusa de verdad, pero no tiene nada que ver con los celentéreos. Un genetista se sorprendería al ver que su ADN es de rata. Y que el resto es silicona. Y es que esos son los dos componentes de una medusa artificial fabricada por bioingeniería en la Universidad de Harvard. Lo ha publicado Nature Biotechnology.

Según explica su creador, el biofísico Kit Parker, la idea se le ocurrió al visitar un acuario en Boston. “Vi el tanque de las medusas y me sacudió como un rayo. Pensé: ‘Yo puedo construir eso”. Para ello, reclutó a John Dabiri, un bioingeniero que estudia la propulsion biológica en el California Institute of Technology (Caltech) de Pasadena. “Le cogí y le dije: ‘John, creo que puedo construir una medusa’. No sabía quién era yo, pero estaba tan nervioso y movía tantos los brazos que creo que tuvo miedo a decirme que no”, relata Parker.

El medusoide —así lo han llamado— es una especie de estrella de silicona sobre la que se han cultivado células de músculo de rata siguiendo el esquema de un tipo de medusa, la Aurelia aurita. Al sumergirlo en un líquido que transmite impulsos eléctricos, se contrae en un movimiento que imita el de estos animales en la naturaleza.

No se trata solo de un juego de científicos chiflados. La contracción muscular es clave para la vida: es así como se mueve el corazón. La siguiente idea de Parker es precisamente esa: construir un medusoide con células cardiacas humanas.