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Santos hace cambios en cinco ministerios

El presidente colombiano nombra a nuevos ministros de Interior, Justicia, Agricultura, Minas y Energía

Juan Manuel Santos anuncia cambios en su gabinete.
Juan Manuel Santos anuncia cambios en su gabinete. EFE

“Este es el gabinete de la paz y la unidad”, así anunció Juan Manuel Santos los cambios en los ministerios de Interior, Justicia, Agricultura, Medio Ambiente y Minas y Energía, después de tres días de que su gabinete en pleno renunciara para que el mandatario pudiera hacer un reacomodo político y afrontar la crisis de gobernabilidad ocasionada por la huelga nacional agraria que cumple 17 días. Santos ratificó en sus cargos a 11 de sus 16 ministros.

El cambio más importante es en el ministerio del Interior, donde nombró al que se desempeñaba como secretario general de la presidencia, el caucano Aurelio Iragorri Valencia (47 años), hijo de un veterano dirigente político liberal que hoy milita en el partido de la Unidad Nacional. Irragori reemplaza a Fernando Carrillo, que posiblemente sea nominado al cargo de Contralor General.

En su discurso de la noche del jueves, Santos le dijo al país que el ministro Iragorri será clave en la agenda legislativa que se viene para implementar los eventuales acuerdos que se logren con las FARC en La Habana. “La construcción de la paz va a requerir una gran movilización ciudadana y la apertura de nuevos espacios de participación, para planear y ejecutar los acuerdos de La Habana”, dijo. Añadió que “esa movilización tiene que estar liderada por los alcaldes y gobernadores, por los propios congresistas y las diferentes comunidades: la paz no la construimos desde Bogotá, la construimos desde las regiones”.

En el ministerio de Justicia nombró al exfiscal general y exprocurador liberal, el abogado Alfonso Gómez Méndez, uno de los más destacados juristas de Colombia.

A Gómez Méndez (64 años) le pidió apoyar “el desarrollo normativo de los acuerdos de paz y colaborar en la construcción e implementación del modelo de justicia transicional”. Santos se refiere al polémico acto legislativo conocido como el Marco Jurídico para la Paz, una herramienta jurídica que busca equilibrar la búsqueda de la paz y la justicia para las víctimas, y que acaba de ser declarada exequible por la Corte Constitucional. Este era uno de los cambios que se habían anticipado en los corrillos políticos antes de que Santos lo anunciara públicamente.

En la cartera de Agricultura Santos nombró al empresario Rubén Darío Lizarralde, quien reemplaza a Francisco Estupiñán, quien solo duró en su cargo tres meses y ha sido señalado responsable del mal manejo de las protestas de los campesinos que hoy se concentran en el sur del país.

Lizarralde llega justo para poner en marcha lo que Santos ha llamado el Gran Pacto Agrario y que buscaría reconstruir el campo colombiano. “Usted es la mejor garantía para liderar el Pacto Agrario, que parte de un nuevo modelo de desarrollo fundado en el apoyo a nuestros campesinos y pequeños agricultores y a la competitividad del sector agrícola”.

Santos también lo responsabilizó de implementar las reformas que ya se han acordado con las FARC en La Habana. Y destacó que haga parte de la Fundación Ideas para la Paz, un centro de pensamiento creado por empresarios durante los pasados diálogos del Caguán en el gobierno de Andrés Pastrana y que desde entonces ha buscado una salida negociada al conflicto armado.

Los otros dos cambios son el ministerio de Minas y Energía, en el que también nombró a un veterano político liberal, el guajiro Amilkar Acosta, a quien dijo que es necesario integrar la minería, la agricultura y el medio ambiente, uno de los grandes debates que afronta el país.

El último cambio es en el ministerio de Ambiente, donde designó a Luz Helena Sarmiento, que se desempeñaba como directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, encargada de regular a las empresas del sector.

Al final, Santos cerró su anuncio diciendo que “no vivimos momentos fáciles, debemos aprender de los acontecimientos de las últimas semanas”, y reconoció que su Gobierno debe estar más cerca de los ciudadanos y las regiones, una de las grandes críticas que le han hecho tras el estallido social que ha padecido Colombia en las últimas semanas. Con estos cambios Santos espera conjurar la crisis de gobernabilidad y subir su imagen que se desplomó a un 21% de aprobación.