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El coste oculto de tener alzhéimer

El gasto por paciente se cifra entre 27.000 y 37.000 euros anuales, pero los expertos alertan, además, del coste emocional para las familias

Centro CRE Alzheimer de Salamanca.

No tiene cura ni vacuna; y los expertos ya la tildan como la epidemia del siglo XXI. El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que causa el 80% de los casos de demencia. Los expertos estiman que 46 millones de personas sufren demencia en el mundo y, con el progresivo envejecimiento de la población, pronostican que en 2050 serán 131 millones. Sin embargo, pese al previsible auge del alzhéimer, lo único que hay para atender a estos pacientes son tratamientos sintomáticos con discretos resultados. La pérdida de autonomía es inevitable y, en consecuencia, la necesidad de recursos sanitarios y asistenciales se hace cada vez mayor, por lo que los costes económicos y emocionales son altísimos. Según el Informe de Demencias de la Sociedad Española de Neurología, el precio de asistir a un paciente con enfermedad de Alzheimer oscila entre los 27.000 y los 37.000 euros anuales.

Pilar Valls, de 73 años, cuida de su marido José María, de 75, desde que le detectasen alzhéimer, hace ahora tres años. El diagnóstico solo confirmó algo que ya veían venir. "Se despistaba, no escuchaba", recuerda la anciana, que se ocupa del cuidado de su marido sin apenas ayuda. Pese al deterioro cognitivo, que se agudiza cada día, José María todavía es autónomo, y puede ducharse o caminar solo por el barrio. "Lo que pasa es que te pregunta cinco veces en 10 minutos la misma cosa y tú se lo tienes que explicar. Y eso agota mucho", admite su mujer. Él, que es consciente de la enfermedad, se disculpa cuando se olvida de algo. "Ay, esta memoria", dice de cuando en cuando. 

"Es una enfermedad muy cara, sobre todo desde el punto de vista emocional", señala el doctor Alberto Villarejo, vocal del Grupo de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología y autor del informe que ha hecho para la Fundación del Cerebro. El neurólogo ha realizado una revisión bibliográfica de otros estudios publicados para actualizar los costes de asistir a un paciente de alzhéimer, desde el tratamiento farmacológico hasta las horas que requiere de un cuidador.

El estudio determina los costes económicos directos —el gasto sanitario en fármacos y de atención médica o el ingreso en una residencia— y los costes indirectos, es decir, aquellos que no se pueden reembolsar, como el tiempo dedicado al paciente o los gastos sanitarios derivados de la carga que supone para el cuidador la atención al enfermo. Según el informe, en 2010, el coste de la demencia en España sobrepasó los 16.000 millones de euros: "Esta cifra [29.389 euros por persona] colocó a la demencia a la cabeza del gasto de las enfermedades cerebrales en gasto global y en segundo puesto, por detrás de la esclerosis múltiple, en gasto por persona".

El 87% de los costes del alzhéimer lo asumen las familias de los pacientes

El deterioro cognitivo del paciente se traduce, a la larga, en más visitas a urgencias y largas estancias hospitalarias. Todo ello implica más costes sanitarios directos. En concreto, dice el estudio, el gasto sanitario de un paciente con alzhéimer es un 34% mayor que el de un individuo de su edad sin la enfermedad. "Un enfermo puede tomar, de media, unos cinco fármacos diarios, dos o tres más que una persona sana de edad comparable", apostilla Villarejo. 

El informe puntualiza que el 87% de los costes directos e indirectos que se le atribuyen a un paciente de alzhéimer los asumen, no sin dificultades, sus familias, que suelen ser las encargadas de su cuidado. Pilar ya ha recurrido a los servicios sociales para solicitar ayudas para pagar los medicamentos. "Son carísimos", apunta, "y una pensión da para lo que da".

El coste de un cuidador

El papel de los cuidadores, que se mide dentro de los costes indirectos, es, según Villarejo, "lo más difícil de estimar".  Para ellos, por ejemplo, no existe el reloj. "En fases avanzadas, los gastos indirectos pueden suponer el 73% del total. Si lo traducimos en horas, podemos estar hablando de hasta 73 horas semanales dedicadas en exclusiva al paciente avanzado, lo que en euros podría ascender a 47.292 euros anuales"; apunta el informe. Pero la falta de horarios también pasa factura al cuidador, que sufre una sobrecarga de responsabilidad y desarrolla, a menudo, dolencias psicológicas y físicas derivada del cuidado del enfermo.

"El coste emocional y personal es muy alto. Esta enfermedad tiene mucho impacto psicológico y los cuidadores sufren tasas más altas de ansiedad y cuadros depresivos", apunta Nina Gramunt, neuropsicóloga de la Fundación Pasqual Maragall y coordinadora de los grupos terapéuticos que ofrece la entidad para atender las necesidades de los familiares.

"Es una enfermedad muy cara, sobre todo desde el punto de vista emocional"

Pilar está todo el día pendiente de José María. "Tiene mucha dependencia de mí y yo miro de estar todo el día con él. No me veo libre de entrar y salir", asegura. Entre las pastillas que toma José María hay un antidepresivo, que también le han prescrito a ella. "A mí también me lo han dado porque, aunque yo soy de ver el vaso siempre medio lleno, hay momentos en los que te ves un poco apurada", admite.

Los expertos insisten en que, dado el alcance poblacional que se prevé de la enfermedad, la investigación en el alzhéimer debería ser una "prioridad". "Hay que dar apoyo a las demencias, vigilar y prevenir los factores de riesgo vascular y desarrollar la ley de dependencia", avisa Villarejo. Según recoge el estudio a partir de datos del IMSERSO, para 2020 se espera que haya 246.412 personas mayores de 65 en situación de gran dependencia, casi el 90% de ellas por demencia.

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