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La escasez de huevos en Europa eleva los precios en España

El cierre de miles de granjas desde julio en otros países comunitarios por el uso de un insecticida comienza a notarse en el coste en el mercado

Un puesto de huevos en el mercado de Triana en Sevilla, este lunes 30 de octubre.
Un puesto de huevos en el mercado de Triana en Sevilla, este lunes 30 de octubre.

"¿Qué ha ocurrido con los huevos?", es una de las frases que más se escucha desde las últimas semanas en las pollerías y hueverías de los mercados por la subida de precio de estos alimentos. Algunos compradores han comenzado a notar que las docenas de huevos cuestan algunos céntimos más en algunos establecimientos. "No me extraña que protesten, están carísimos", explica Raúl Juárez, que trabaja en una pollería del mercado de Las Ventas de Madrid, donde el precio de la docena XL de gallinas enjauladas ha aumentado en 20 céntimos, hasta los 2,20 euros. Una cifra que se eleva incluso hasta los 50 céntimos en el caso de otros establecimientos.

La subida de precios en las pollerías y hueverías es una tendencia que se traslada de lo que ocurre en los mercados mayoristas. Desde el pasado mes de julio, España se ha convertido en uno de los principales países proveedores de huevos para el resto de los países miembros de la Unión Europea a raíz de los cierres de miles de granjas avícolas y del sacrificio de millones de aves provocados por el uso del fipronil, un insecticida moderadamente tóxico cuyo uso está prohibido en explotaciones donde se obtengan animales o productos para consumo humano.

Las distintas tiendas no coinciden en cuánto han subido los precios mayoristas, porque a que cada uno trabaja con granjas diferentes que les cobran un importe distinto. "Yo le pido el género a tres granjas y solo dos de ellas me han subido el precio", comenta Francisco Collado, que lleva trabajando 55 años en el mercado de Chamartín de la capital. Mientras, algunos establecimientos han decidido no trasladar la subida a los clientes. En este mercado madrileño, por ejemplo, de cinco pollerías, dos cobran los huevos más caros. "Nosotros de momento no hemos tenido subidas muy elevadas en el género, por lo que hemos decidido mantener el precio para que los compradores no se cabreen y vayan a otros sitios", explican desde la pollería Hermanos Gómez.

Pese a la subida de precios y el descontento de los clientes, de momento los vendedores no han notado un descenso en las ventas. "No se puede hacer nada, los huevos son básicos. En casa siempre hay que tener huevos, patatas y aceite. Aunque estén más caros, se compran igual", explica Amparo Rafael, clienta del mercado de Chamartín.

En el mes de octubre, la reducción de la oferta en la UE ha supuesto el incremento de los precios en los mercados mayoristas internacionales un 64% en relación con el mismo periodo del año anterior con unas cotizaciones que se han elevado hasta los 160 euros por 100 kilos. En el caso de España, los precios en origen se han situado en un euro por docena para unidades de la talla M y de 1,15 euros docena para la talla L. A esta situación de ajuste en la oferta, se suma el hecho de que en los meses de otoño se produce históricamente un repunte de las cotizaciones, ante el incremento de la demanda de huevos por parte de las industrias del dulce de cara a las Navidades.

Granjas afectadas en el extranjero

El uso del fipronil se denunció inicialmente en granjas de Holanda y Bélgica el pasado mes de julio para detectarse casi automáticamente en partidas de huevos producidas hasta en un total de 40 países, de los que 24 corresponden a la Unión Europea. El fipronil está autorizado para combatir todo tipo insectos, pero está prohibido en animales que vayan a entrar en la cadena alimentaria para consumo humano en cuanto da lugar a residuos peligrosos para la salud si su consumo es elevado. Desde su detección en el marco comunitario, se han registrado, según los datos manejados por la Asociación Española de Productores de Huevos (Aseprhu), más de un centenar de alertas sanitarias en los países miembros.

La Unión Europea, con un volumen de 7,8 millones de toneladas de huevos, de las que España aporta 850.000 toneladas, es uno de los principales productores. La existencia de residuos provocados por el uso del insecticida en otros países (en España no hubo registros de su uso en granjas) supuso el sacrificio de millones de gallinas ponedoras y el cierre de granja contaminadas que no se han podido volver a utilizar para la puesta en unos periodos mínimos de dos meses, pero que en muchos casos se han alargado. Eso se ha traducido en una fuerte reducción de la oferta europea, con reflejo muy especialmente en las ventas en el exterior. Medios del sector estiman que el ajuste entre oferta y demanda podría tardar aún varios meses hasta que se normalice la producción.

Un país exportador

La UE ha sido históricamente un gran exportador con unas ventas medias de entre 240.000 y 280.000 toneladas. En lo que va de año, ese volumen se ha reducido a solo 143.000 toneladas en su mayor parte con destino a países asiáticos, especialmente a China y Japón y a Suiza. Por el contrario, se han incrementado las importaciones especialmente desde Estados Unidos, algo que tampoco ha contribuido a rebajar la tensión en los mercados al existir también unos precios elevados en el exterior.

España, según datos de la interprofesional, Inprovo, tiene un parque de 44 millones de gallinas ponedoras en 1.200 granjas, una producción de 1.100 millones de docenas con un consumo estabilizado en 254 huevos por persona y año, equivalente a 16 kilos. Históricamente la exportación ha supuesto entre el 15% y el 20% de la producción, casi la mitad fuera de la UE, porcentaje que se incrementó hace dos años por la gripe aviar en Estados Unidos y ahora por el cierre de granjas derivado del uso en otros países de un insecticida prohibido.

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