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Ciencia dejó sin utilizar más de 1.500 millones de su presupuesto

Las sociedades investigadoras critican los recortes y rechazan la nueva ley

El Ministerio de Ciencia e Innovación dejó sin gastar en 2009 el 22,4% de su presupuesto en 2009, lo que significa 1.582 millones de euros, sumando gastos financieros y no financieros. En el segundo capítulo, las subvenciones con las que se financia la ciencia, se ejecutó el 98,62%, según datos del departamento. Sin embargo, las partidas de gastos no financieros, los créditos reembolsables, dirigidos fundamentalmente a las empresas, que ya suponían en 2009 más de la mitad del presupuesto del ministerio que dirige Cristina Garmendia, se quedaron en un 55,4% de ejecución en 2009. Aún así, en 2010, la partida de créditos ha subido y ya supera el 60% del presupuesto total del ministerio, convirtiéndose en el argumento central para afirmar que su presupuesto aumenta en 2010, pese a la caída de las subvenciones.

La crisis, que inhibe la solicitud de créditos por parte de las empresas, sería la causa fundamental de la baja ejecución presupuestaria, según Ciencia e Innovación. Para evitarlo, ese ministerio explica que está lanzando iniciativas como el Plan Innovación presentado ayer.

El dato de la baja ejecución del departamento de Garmendia surgió en la presentación de dos informes de la Confederación de Sociedades Científicas Españolas (Cosce): uno precisamente sobre el presupuesto de I+D+i en 2010 y otro sobre el borrador de la Ley de la Ciencia elaborado por el departamento de Garmendia que hoy discute el Consejo de Ministros. Este año, el presupuesto de toda la I+D+i (la denominada función 46) en gastos no financieros ha sufrido un recorte del 14,46% (3.571 millones de euros frente a 4.175 millones el año pasado), mientras que los créditos han subido un 3,73%.

Aún así, en el total de las dos partidas, la reducción es de un 4,12%, según el informe elaborado por los especialistas de la Cosce. "Esto nos sitúa en 2010 con un presupuesto sólo ligeramente superior al de 2005, pero sin llegar al de 2006", señaló José de No, uno de los autores del análisis.

"Aún teniendo en cuenta la situación de crisis económica y el contexto restrictivo en el que se han elaborado los presupuestos de 2010, se constata una desatención a la financiación para la investigación, desarrollo e innovación", apuntó José Molero.

En cuanto al borrador de la ley, "no va a servir para darle a la ciencia española la competitividad global que requiere; por eso creemos que su aprobación con el contenido actual no es conveniente", resumió Joan Guinovart, presidente de la Cosce. Se trata de buscar el camino de la excelencia en un sistema de investigación que ahora es amplio, pero no suficientemente competitivo, señalaron los analistas.

El borrador propuesto por Ciencia e Innovación "es una simple reorganización administrativa más que un proyecto de reforma a largo plazo con objetivos claros y ambicioso", dijo Juan Luis Vázquez. En cuanto a la Agencia Estatal de Investigación, dijo, queda indefinida y puede quedarse en palabras.

"El panorama es descorazonador para la ciencia, que en este momento se enfrenta a una drástica reducción de sus recursos y a una propuesta de ley que no aporta soluciones a sus verdaderos problemas", resumió Guinovart.

Las cuentas de I+D

- España dedica a I+D+i un 1,35% del PIB frente al 1,8% de media de los países europeos.

- La subvención para la investigación civil, en 2010, es un 13,62% inferior a 2009, y para la militar, un 24,91%, situándose respectivamente, en 3.340 millones de euros y 231 millones, según la Cosce.

- Los créditos reembolsables, que suponen ya un 61,5% del total de I+D+i en los Presupuestos Generales del Estado, han subido un 3,73%, con un fuerte tirón en el sector civil (incremento del 9,29%) y una reducción igualmente fuerte (-17,30%) en el militar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de marzo de 2010

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