PAÍS VASCO | ENSEÑAR CON LENGUAS COOFICIALES

La red pública habla euskera

El sistema escolar de Euskadi se caracteriza por su división en tres modelos lingüísticos. Por una parte está el A, en el que todas las materias se cursan en castellano, salvo la asignatura de euskera. El modelo B es bilingüe, la mitad de las materias se dan en euskera y la otra mitad en castellano, pero en la práctica son los propios centros los que establecen los porcentajes de acuerdo con sus necesidades. En el modelo D todo es en euskera, excepto Lengua Española, que es en castellano.

La distribución de los alumnos por modelos es desigual, tanto en las diferentes etapas educativas como en las dos redes de enseñanza, la pública y la privada concertada. Mientras en infantil, primaria y secundaria se imponen los modelos euskaldunes (B y D) con porcentajes de matriculación superiores al 70%, en Bachillerato y Formación Profesional se invierte la tendencia y el modelo A recoge al 55% y al 85% de los alumnos respectivamente.

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A la hora de la matriculación, los padres optan entre los tres modelos. Sin embargo, en la práctica la red pública apenas oferta el modelo en castellano. El Departamento de Educación del Gobierno vasco ha dirigido sus esfuerzos a los modelos B y D, con lo que el de castellano es residual en la red pública. Los colegios que lo imparten concentran, sobre todo, a alumnos en riesgo de exclusión social, como inmigrantes y niños con necesidades educativas especiales.

El alumno adquiere el título de Graduado en Secundaria examinándose en el idioma en el que haya optado por escolarizarse desde el principio. Los del A en castellano, los del B indistintamente y los del D, en lengua vasca.

Para acceder a la red pública, los profesores deben poseer el perfil lingüístico 1, que es el nivel básico de euskera para poder relacionarse con alumnos y otros docentes, o el perfil 2, que capacita para impartir clases en euskera. El 70% de las plazas tiene asignado el 2.

La Ley de Normalización del Uso del Euskera, aprobada en 1983, marca como objetivo que al final de la etapa de enseñanza obligatoria los alumnos sean bilingües, que sean capaces de hablar y entender los dos idiomas oficiales de la comunidad. La realidad es muy diferente. Los alumnos del modelo castellano no dominan el euskera e incluso los modelos B y D no logran un alto nivel de euskera entre sus alumnos. En la actualidad, la comunidad educativa se encuentra inmersa en la revisión del sistema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de febrero de 2006.

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