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LA ENFERMEDAD DE ARAFAT

El Gobierno francés elude aclarar el verdadero estado de salud de Arafat

La delegada palestina en París asegura que el líder se encuentra "entre la vida y la muerte"

Las autoridades francesas dejaron pasar el día de ayer sin aclarar el estado de Yasir Arafat. El portavoz del hospital militar leyó a media tarde un nuevo parte médico que no incluía mentís alguno a las informaciones oficiosas sobre la situación de coma profundo en que Arafat se encuentra sumido, lo cual puede interpretarse implícitamente como una confirmación. El portavoz indicó que el presidente seguía en el hospital, que su salud "no se había agravado" y que permanecía "estable en relación con el parte anterior", el del jueves, en el que simplemente se había limitado a negar su fallecimiento.

Horas antes de este segundo parte, la delegada de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Francia, Leila Chahid, había dado el paso de reconocer que Arafat se encontraba "entre la vida y la muerte", no sin añadir que le funcionaban "todos los órganos vitales". La diplomática palestina alanceó políticamente a Israel por "mantener la desinformación", argumentando que eso es lo que habían hecho una televisión y una radio israelíes cuando anunciaron el jueves, la muerte de Arafat. Y culpó a estos medios de la equivocación cometida por el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, que expresó el deseo de que "Dios bendiga el alma" de Arafat, dando por cierta su muerte.

La delegada palestina aportó también un detalle de la visita, el jueves, de Jacques Chirac a Arafat. Según su versión, el presidente francés "entró en la unidad de cuidados intensivos" y Arafat "reabrió los ojos y le sonrió". Ella misma se encargó de poner en duda la importancia de este hecho, al añadir que no se puede decir si fue "una reacción mecánica" o si el líder palestino había reconocido verdaderamente al presidente francés. "Fui a estrecharle la mano", apuntó ayer en Bruselas el propio Chirac, tomando la precaución de no precisar cuál había sido la reacción del paciente.

¿Cuánto tiempo puede prolongarse esta situación? Suha Arafat, la esposa del líder palestino, es la persona que "tiene poderes para decidir cuándo se le desconecta de los aparatos que lo mantienen con vida", según una información de la radio pública israelí citada por Europa Press. La mujer del presidente de la ANP se encuentra con él en el hospital desde su llegada a Francia, el 29 de octubre.

Sin llegar tan lejos, el general Christian Estripeau, portavoz militar del hospital de Percy, dijo que el comunicado médico leído ayer había sido "establecido en el respeto de la discreción exigido por sus familiares". Las autoridades francesas, que miden con sumo cuidado cada palabra utilizada, se curan así en salud ante posibles acusaciones futuras de no haber dicho toda la verdad

La puntualización, por implícita que sea, era necesaria tras los sistemáticos desmentidos de distintas fuentes palestinas a las informaciones que describen a Arafat en situación de muerte cerebral. "El presidente no está ni inconsciente ni en coma", aseveró Abu Rudeina, uno de los consejeros de Arafat, ayer por la mañana. Más diplomática, la representante palestina en Francia, Leila Chahid, usó la expresión de que Arafat se encontraba "entre la vida y la muerte" para referirse al estado del líder, añadiendo: "El coma es una situación en la que se puede permanecer mucho tiempo, pero de la que se puede salir".

La consigna difundida a las autoridades francesas es que no diga nada que pueda implicar a su país en una situación embarazosa. "Está en manos de médicos excelentes", se limitó a contestar Chirac cuando le preguntaron ayer en Bruselas por la situación del líder palestino. Y evitó ir más allá "teniendo en cuenta, por una parte, el secreto médico; y sobre todo, mi incompetencia completa para realizar un juicio cualquiera de esta naturaleza".

Las autoridades francesas tampoco quieren mezclarse en las tensiones internas de los palestinos en la organización de la sucesión de Arafat. Sobre todo, no quieren intervenir en las negociaciones de éstos con los israelíes sobre el lugar de la futura inhumación del presidente palestino. El portavoz de Exteriores, Hervé Ladsous, calificó de "hipotética" una pregunta sobre las negociaciones que París podría llevar a cabo con Israel y otros países, principalmente Egipto, para trasladar los restos de Arafat, en la eventualidad de su muerte. "La cuestión del fallecimiento del presidente palestino es hipotética", insistió.

"En todo caso, esas cuestiones no corresponden a la competencia de las autoridades francesas", añadió. Si el presidente de la Autoridad Nacional Palestina salió de Ramala hacia Francia tras una negociación de los palestinos con Israel, la organización del retorno debe hacerse por el mismo procedimiento, según la lógica del Gobierno francés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2004