El Gobierno vasco propone reducir a un tercio la captura de anchoa

Azti no encuentra pruebas fehacientes de que el chapapote haya afectado a la costera

El Gobierno vasco es partidario de reducir "inmediatamente" a un tercio (de las 33.000 toneladas actuales a unas 10.000 toneladas) la cuota de captura de anchoa para este año. El drástico recorte contribuiría, según explicó ayer en Bilbao el consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Sáenz de Samaniego, a la recuperación de esta especie "de cara al año que viene".

La propuesta del Ejecutivo vasco obedece al intento de paliar para el futuro el "resultado anómalo" de las dos últimas campañas, en las que la biomasa de anchoa ha estado "por debajo de la media histórica". La presencia de anchoa ha sido, tanto este año como el pasado, inferior al "nivel de precaución", fijado por la Comisión Europea en 36.000 toneladas. Este año ha rondado las 32.000 toneladas y el pasado, las 30.000. Esta propuesta de recorte contrasta con la postura tradicional del Ejecutivo vasco, que ha solido mostrarse contrario a la reducción de cuotas planteadas desde la UE.La urgencia con la que el Departamento de Agricultura y Pesca propone tomar medidas obedece a los resultados obtenidos por el instituto de investigación pesquera Azti, por encargo de la consejería, en sus análisis de la pesquería de la anchoa. La situación es preocupante: "el semáforo se encuentra en ámbar", en palabras de Sáenz de Samaniego.

"Ahora es cuando hay que actuar, los Estados español y francés y la Comisión Europea no pueden mirar hacia otro lado y en marzo próximo venir con un discurso ecologista", advirtió el titular vasco de Pesca en conferencia de prensa.

Las medidas propuestas por la consejería van más allá del recorte de la cuota de captura de este año. El consejero reclamó la anulación del acuerdo de Arcachon, que regula la captura de anchoa y que firmaron Francia y España el pasado marzo. Sáenz de Samaniego subrayó que este pacto estaba pensado para ser aplicado con una presencia normal de anchoa y no en una situación como la actual. El Gobierno vasco baraja acudir incluso a los tribunales "si hay quien, por intereses, pone en peligro el futuro de un stock que ha sido al 90% de la flota del Cantábrico", aseguró.

Sáenz de Samaniego dijo que el Gobierno vasco estaría dispuesto a promover un acuerdo para disminuir la captura de anchoa durante el segundo semestre de este año "para hacer posible su plena recuperación de cara al año próximo", pero, precisó, siempre que los franceses cesen inmediatamente de pescar esta especie. Sáenz de Samaniego argumentó que los franceses ya han capturado las 1.500 toneladas que les correspondían por el acuerdo, que estarían vulnerando al pescar los fines de semana.

Sáenz de Samaniego explicó que representantes de su consejería se han reunido dos veces con las cofradías vascas para abordar este asunto y que el martes que viene tienen una "reunión formal". El Gobierno vasco también ha convocado una reunión con los consejeros de Pesca de las comunidades afectadas (Cantabria, Asturias y Galicia) y ha solicitado un encuentro con un miembro del equipo del comisario europeo de Agricultura y Pesca, Franz Fischler.

Reunión urgente

El consejero vasco recordó que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación aún no ha respondido a la petición que le hicieron el pasado 5 de junio todos los consejeros de Pesca del Cantábrico de celebrar una "reunión urgente" para abordar la problemática de la anchoa.

El consejero explicó que aunque el efecto del fuel vertido en el naufragio del Prestige "no es inocuo ni beneficioso, a día de hoy no tenemos una prueba fehaciente de que afecte directamente a la pesquería de la anchoa", según los resultados de los análisis realizados por Azti. Esta influencia, aseguró, sí se ha confirmado en el caso del mejillón y el percebe. No descartó, no obstante, que el vínculo entre la llegada del fuel y la disminución de anchoa exista y añadió que "no se puede exigir al sector pesquero que presente las pruebas". El consejero recalcó que su mayor preocupación ahora es "cómo afectará el fuel del plancton a las larvas" de las anchoas.

Azti hará un estudio en otoño para comprobar la evolución de la especie con las anchoas nacidas la pasada primavera, "que deberían suponer el 70% del stock del próximo año". Esos resultados determinarán la postura del Ejecutivo ante la próxima campaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de julio de 2003.