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LA INVESTIGACIÓN CON EMBRIONES HUMANOS

El científico experimentará la clonación terapéutica en Singapur

El consorcio de laboratorios europeos coordinado por Bernat Soria podrá investigar con las células madre embrionarias ya existentes en cultivo, y también extraer nuevas líneas celulares de embriones congelados en las clínicas de reproducción asistida. Pero todavía falta un término de la ecuación: la clonación terapéutica. El Reino Unido la tiene legalizada, pero la Human Fertilisation and Embryology Authority de ese país viene tardando unos 12 meses en aprobar cada procedimiento, y el científico español, que tiene a tres laboratorios de élite pisándole los talones, no puede esperar tanto. La solución está en Singapur, por extravagante que parezca a primera vista. Soria ha decidido aceptar una oferta del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Nacional de Singapur para investigar allí las posibilidades que la clonación terapéutica puede ofrecer para el tratamiento de la diabetes de tipo I. El objetivo de la clonación terapéutica es tomar una célula del propio paciente, extraerle el núcleo (que contiene el genoma completo del paciente) e introducirlo en el óvulo de una donante (al que previamente se ha extraído su propio núcleo). El resultado es un embrión genéticamente idéntico al paciente (un clon).

El resto es igual en Europa y en Singapur: el embrión se desarrolla unos días (menos de 14 días) y, en lugar de implantarlo en una mujer, se destruye para obtener de él las células madre. Las células madre se transforman en los tejidos necesarios (pancreáticos, por ejemplo), y éstos se trasplantan al paciente. La ventaja es que, si el embrión era un clon del paciente, los tejidos no sufrirán ningún rechazo inmunológico. El método no se ha probado en humanos, pero funciona muy bien en vacas.

'Dos de las mejores líneas de células madre embrionarias que circulan por los laboratorios internacionales, las llamadas Israel y Australia, se han hecho en Singapur', explica Soria. 'Además, se trata de una sociedad muy regulada, y sus investigaciones se someten a comités éticos y científicos'. El proyecto del científico español está dotado inicialmente con dos millones de dólares de Singapur (cerca de 1,2 millones de euros), y el trabajo empezará en octubre. Más aviones para Soria, y esta vez de largo recorrido.

'Estaré yendo un mes a Singapur, volviendo a Elche unos días, visitando Londres tres semanas, y en ese plan', explica Soria. 'El nexo de unión seré yo en todo momento, y los experimentos que se hagan en Singapur serán, por así decir, un proyecto de Alicante'.

Soria cuenta con la colaboración de siete profesores de la Universidad Nacional de Singapur, y de momento ha contratado a dos investigadores posdoctorales. 'Tengo que fichar a más gente, pero la contratación es fácil allí, como es sabido'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de junio de 2002