Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cuba cierra cerca de la mitad de sus plantas azucareras y despide a 100.000 trabajadores

El Gobierno promete pagar a los 'cesantes' entre el 60% y el 100% de su salario

La industria azucarera no ha escapado a la grave crisis que asfixia a Cuba. La caída de la producción a raíz de la desaparición del bloque socialista y los bajos precios del azúcar han obligado a las autoridades de la isla a emprender un profundo proceso de reconversión que contempla el cierre definitivo de 71 de los 156 ingenios azucareros que existen en la isla, la reducción en más de un 60% de las tierras dedicadas a este cultivo y el despido de 100.000 trabajadores, un 2,5% de la población activa de Cuba. El Gobierno pagará a los 'cesantes' entre un 60% y un 100% de su salario.

La producción de azúcar ha sido desde los tiempos de la colonia el motor de la economía cubana, por lo que el golpe es histórico y cultural. 'No sé qué vamos a hacer ahora', se lamentaba Iris, una vecina de San Luis, un pequeño pueblo de la provincia de Santiago de Cuba. En este municipio hay dos centrales azucareras. En toda la isla, durante la pasada cosecha no molieron caña cerca de 50 ingenios.

Las autoridades no han anunciado oficialmente la medida, pero han adelantado que 'la revolución no se desentenderá de los posibles afectados'. En Cuba, con una población de 11 millones de habitantes, 400.000 personas trabajan directamente en la producción de azúcar y dos millones de personas dependen del sector.

Según diversas fuentes, lo planificado es 'recapacitar' a los que se dedicaban al azúcar, muchos de los cuales podrían trabajar en el sector agrícola no cañero, al que ahora pasarán 1,2 millones de hectáreas de tierra dedicadas a la siembra de caña, más del 50% de la tierra cultivable de la isla.

Hasta la década de los noventa, el azúcar fue el primer producto de exportaciones cubanas y representaba el 70% de los intercambios con la URSS. Tras la desaparición del bloque socialista, la producción de azúcar cayó de 7,5 millones de toneladas a menos de la mitad.

Según el Ministerio del Azúcar, a esto hay que sumar la caída de los precios del dulce en el mercado mundial, lo que hace 'que producir azúcar no significa ganancia alguna, ni ingreso real para el país, sino que implica pérdidas'. Las autoridades informaron de que este año la exportación de azúcar superó a la de 2001 en 100.000 toneladas, pero que debido a la caída de los precios, la isla ingresó 120 millones de dólares menos. La reconversión ha sido saludada por algunos economistas como 'una decisión económica acertada' para adecuar la industria a la realidad; ahora se trata de 'producir azúcar para el consumo interno de Cuba [aproximadamente, unas 700.000 toneladas] y acceder al mercado externo en la medida en que su precio genere ingresos superiores al costo'.

Ayer, en Santiago de Cuba, miles de trabajadores del azúcar participaron en una manifestación de 500.000 personas para protestar contra la política norteamericana de asedio contra la isla. Fidel Castro pronunció un discurso en el que retó a su homólogo norteamericano, George W. Bush, a 'rectificar [sus acusaciones de que Cuba produce armas terroristas] o a borrar a Cuba del mapa'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 2002