Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
UN AUTOR SOLITARIO Y COMPROMETIDO

Arthur Miller, Príncipe de Asturias de las Letras

El jurado destaca que ha logrado plasmar en escena 'inquietudes y conflictos de la sociedad actual'

Oviedo / Nueva York
El dramaturgo Arthur Miller (Nueva York, 1915), 'maestro indiscutible del drama contemporáneo', según el jurado, obtuvo ayer el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, en reconocimiento a su capital contribución a la renovación de 'la permanente lección humanística del mejor teatro'. La decisión se adoptó por una mayoría muy amplia. El galardón, dotado con 50.000 euros y una escultura de Joan Miró, lo recibirá el autor de Muerte de un viajante en octubre de manos de don Felipe de Borbón. En una rueda de prensa improvisada en Nueva York, Miller mostró su talante crítico, dijo que vendrá a recoger el premio y aseguró que 'mucha gente sigue creyendo en el sueño americano'. El dramaturgo Arthur Miller (Nueva York, 1915), 'maestro indiscutible del drama contemporáneo', según el jurado, obtuvo ayer el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, en reconocimiento a su capital contribución a la renovación de 'la permanente lección humanística del mejor teatro'. La decisión se adoptó por una mayoría muy amplia. El galardón, dotado con 50.000 euros y una escultura de Joan Miró, lo recibirá el autor de Muerte de un viajante en octubre de manos de don Felipe de Borbón. En una rueda de prensa improvisada en Nueva York, Miller mostró su talante crítico, dijo que vendrá a recoger el premio y aseguró que 'mucha gente sigue creyendo en el sueño americano'.

Frágil, acatarrado, sentado en un sofá entre el cónsul de España en Nueva York, Emilio Cassinello, y el ministro portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas, Arthur Miller aseguró ayer, en una improvisada rueda de prensa, que se sentía 'honrado y encantado' de recibir el Premio Príncipe de Asturias. Durante apenas 15 minutos, el dramaturgo estadounidense repasó brevemente el significado de su obra y la reciente vuelta a los escenarios de Broadway de sus piezas más conocidas, entre ellas Muerte de un viajante. 'Mucha gente sigue creyendo, como Willy Loman, en el sueño americano', dijo.

'Soy muy consciente del prestigio internacional de este galardón y de lo que significa la Fundación Príncipe de Asturias', señaló Miller en una carta enviada al cónsul poco después del fallo. 'Me complace especialmente que este premio venga de España, país en el que mis obras siempre han sido muy apreciadas'. El dramaturgo -último marido de la actriz Marilyn Monroe y viudo de la fotógrafa Inge Morath, fallecida hace unos meses- confirmó su intención de desplazarse hasta Asturias para recoger el premio.

Miller ha gozado en los últimos años de una renovada fama en el teatro en Estados Unidos. Vivía un discreto retiro como vieja gloria de la literatura hasta que la nueva puesta en escena de Muerte de un viajante, hace tres años, y el estreno de otros trabajos le devolvió nuevamente a la actualidad. En estos momentos se representan en Broadway dos de sus obras: Las brujas de Salem y El hombre que tenía toda la suerte. Además, el Metropolitan Opera House de Nueva York prepara una versión operística de Panorama desde el puente, que se estrenará el 5 de diciembre. Ahora está preparando en Minneápolis un nuevo trabajo, The Resurrection Blues, que define como 'muy extravagante'.

Activismo político

Miller tuvo una notable repercusión pública por su intenso activismo político y social. Ha mantenido una permanente actitud crítica hacia el paradigma masificador de la cultura de su país, se acercó al marxismo en su juventud, del que luego renegó; se opuso activamente a la caza de brujas emprendida por el senador Joseph McCarthy -Las brujas de Salem es una denuncia contra tales metodos inquisitoriales y en general contra el fascismo- y él mismo acabó siendo condenado por desacato en 1956 por el Comité de Actividades Antiamericanas, imputación de la que posteriormente, tras apelar la sentencia, fue absuelto.

Antes ya había participado en los movimientos intelectuales contra la intervención militar norteamericana en Corea, como luego hizo también durante la guerra de Vietnam, y entre 1965 y 1969 fue presidente del Pen Club, el colectivo de escritores que vela por la libertad de expresión. Hace poco, Miller publicó una serie de reflexiones sobre la vida política en Estados Unidos: Política y el arte de la actuación. 'La vida política se ha teatralizado mucho, sobre todo debido a la televisión. Todo es un escenario', dijo ayer el dramaturgo. Preguntado sobre el presidente estadounidense, George Bush, afirmó: 'Creo que ahora es mejor actor, parece mucho más profesional. Tiene más seguridad tras haber estado en su puesto. Pero no me gusta su política ni con el medio ambiente ni con las libertades civiles', y añadió: 'Ni con la pena de muerte, a la que me opongo'.

La candidatura de Miller, considerado uno de los mejores autores teatrales del siglo XX, ya se había presentado en las dos ediciones precedentes del Príncipe de Asturias, a propuesta en ambas ocasiones de la Fundación Internacional Yehudi Menuhin. Este año se apreció desde el primer momento un intenso movimiento en sectores del jurado a favor del autor neoyorquino, que sonó como favorito desde el inicio de las deliberaciones, el martes por la mañana. Miller obtuvo en la última votación 15 de los 16 votos.

Entre los méritos de Miller, el acta del premio destaca que 'ha logrado transmitir desde la escena las inquietudes, los conflictos y las aspiraciones de la sociedad actual'. La perdurabilidad de las obras maestras del dramaturgo estadounidense acaba de ponerse de manifiesto en España en la reciente temporada teatral, en la que algunos de sus títulos emblemáticos, concebidos hace medio siglo, como Muerte de un viajante -que le había valido el Premio Pulitzer- y Panorama desde el puente merecieron de nuevo el reconocimiento del público y la crítica.

El jurado que otorgó el galardón estuvo integrado por Víctor García de la Concha, Andrés Amorós, Fernando de Lanzas, Pilar García Mouton, Luis María Anson, Blanca Berasategui, Fernando Rodríguez Lafuente, Fernando Delgado, Antonio Colinas, J. J. Armas Marcelo, Fernando Sánchez Dragó, Pedro Casals, José Luis García Martín, Rosa Navarro Durán, José María Martínez Cachero y Francisco Javier Fernández Vallina.

Polémica entrevista

El triunfo de Miller coincidió con la publicación, ayer mismo, de una entrevista con el dramaturgo en el suplemento El Cultural, del diario El Mundo, dos de cuyos responsables (Luis María Anson y Blanca Berasategui) han formado parte del jurado. El director de la Fundación Príncipe de Asturias, Graciano García, salió al paso de la polémica al afirmar que se trata de una coincidencia. 'Los miembros del jurado sabían con 10 días de anticipación las candidaturas propuestas, y esa publicación, a la vista de la presencia de Miller, apostó periodísticamente por esa figura'.

Arthur Miller fue propuesto este año, además de por la Fundación Menuhim, por Andrés Amorós, director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) y miembro del jurado. Amorós afirmó no tener 'nada que ver' con la publicación de esa entrevista, y aseguró que las actas se envían con bastante antelación a los jurados, 'con lo cual es fácil deducir que hayan podido adelantarse'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de mayo de 2002