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ISRAEL OCUPA LOS TERRITORIOS PALESTINOS

Israel impondrá zonas de seguridad tras su retirada

Los palestinos acusan al primer ministro de destruir el acuerdo de Oslo y reducir su territorio

No hubo sorpresas en el discurso de Ariel Sharon ayer. Dirigiéndose al Parlamento, donde la oposición le reclamaba desde el inicio de la Operación Muro Defensivo, el primer ministro israelí repitió todos sus argumentos para justificar la campaña militar. La Autoridad Palestina (AP) ha creado 'un régimen terrorista', dijo, y la incursión israelí se prolongará hasta que lo haya erradicado. Más aún, cuando sus tropas se retiren, Sharon anunció la creación de 'zonas de seguridad' entre Israel y los territorios palestinos.

Un comunicado palestino denunció que sus palabras destruían a la AP y los acuerdos de Oslo. Sharon no hizo ninguna alusión a cuándo comenzará la retirada. De momento, la operación militar continúa sin tener en cuenta las repetidas peticiones no ya de la comunidad internacional, sino incluso de EE UU, su principal aliado y proveedor de una ayuda anual de 3.000 millones de dólares (3.400 millones de euros). El mediador estadounidense, Anthony Zinni, se reunió con Sharon para reiterarle que Washington desea una "retirada inmediata". [Poco después, el Gobierno israelí anunció a la prensa local que a lo largo de esta madrugada se retiraría el Ejército de las ciudades cisjordanas de Tulkarem y Kalkilia, informa Efe].

"No tenemos intención de conquistar las ciudades palestinas de forma permanente. Una vez que la operación haya concluido, el Ejército israelí se retirará a zonas tampón establecidas por el Gobierno", dijo Sharon. Una flecha envenenada para los palestinos. En una reciente conversación con EL PAÍS, el ministro palestino para Asuntos de Jerusalén, Ziad Abu Zayad, expresó su oposición a una medida que el primer ministro israelí ya había sugerido antes.

"Esas zonas estarían dentro de nuestro territorio, reduciendo aún más la escasa superficie que nos queda", advirtió Abu Zayad. Para el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, su establecimiento equivaldría "al fin del proceso de paz, de los acuerdos de Oslo y de la Autoridad Palestina". Aunque Sharon no avanzó detalles sobre la extensión de esos colchones de seguridad entre su país y los territorios palestinos, la idea también encuentra oposición dentro de Israel porque equivale a reconocer de facto una frontera.

Determinado a justificar la acción militar de Israel, el primer ministro Sharon centró su discurso en vincular a la Autoridad Palestina y sus responsables con el terrorismo. "Las bandas de asesinos tienen un líder... y su objetivo es echarnos de aquí", aseguró Sharon, que en varios momentos de su intervención fue interrumpido por las protestas de los diputados árabes israelíes. "Quien les envía es el jefe de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat", insistió el primer ministro en una línea de descalificación personal al presidente palestino que empieza a tener tintes de vendetta.

"El anuncio de Sharon de que desea ver responsables palestinos que tomen el lugar del presidente de la Autoridad Palestina significa explícitamente que quiere destruir esta Autoridad y liquidar a la dirección legítima del pueblo palestino", subrayó poco después un comunicado difundido por la dirección palestina (AP y comité ejecutivo de la OLP) desde Gaza.

Sharon, que recientemente ha declarado que sueña con acabar su carrera como un hombre de Estado y de paz, volvió a lanzar la propuesta de una cumbre a los dirigentes árabes. "Estoy dispuesto a ir en cualquier momento y a cualquier sitio para negociar la paz sin condiciones", aseguró. Sin embargo, dejó claro que Israel nunca aceptará el regreso de los refugiados palestinos a su territorio.

Por último, Sharon anunció la entrada en el Gobierno de dos partidos de derechas, el centrista Gesher y el extremista Partido Nacional Religioso, cuyo líder propone la expulsión de los palestinos a Jordania y el Sinaí. La decisión, que supone tres nuevas sillas en el Consejo de Ministros, permite al primer ministro contar con ocho diputados más en el Parlamento y reducir su dependencia del laborismo. La salida de los laboristas del Gobierno de unidad nacional es, para algunos analistas, una cuestión de tiempo. No obstante, su veterano líder, el ministro de Asuntos Exteriores, Simón Peres, aseguró ayer que sólo se plantearán esa posibilidad una vez que concluya la operación militar en los territorios.

'Facturas' del terrorismo

El primer ministro israelí, Ariel Sharon, mostró ayer a los diputados documentos que, aseguró, probaban sus acusaciones en las que relaciona a la dirección palestina con el terrorismo. Durante los últimos días, las autoridades israelíes han difundido papeles que probarían la responsabilidad de la Autoridad Palestina en la financiación de actos terroristas. En uno de los documentos, fechado el 4 de abril de 2002 y que cuenta con la firma del propio Yasir Arafat, el presidente palestino autoriza una entrega de 600 dólares a tres militantes de Al Fatah implicados en atentados terroristas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de abril de 2002

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