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COYUNTURA AGRARIA

Las organizaciones agrarias COAG y UPA se movilizan contra la política del Gobierno

La caída de la renta de los agricultores y la distribución de las ayudas son los detonantes

Dos de las tres organizaciones agrarias existentes en el sector (COAG y UPA) han puesto en marcha una campaña de movilizaciones y protestas contra la política agraria del Ministerio de Agricultura, dirigido por Miguel Arias Cañete. Ambas organizaciones coinciden en destacar la caída de las rentas del campo, sobre todo en sectores como el del vino, el aceite y la leche. Además, las organizaciones han puesto sobre la mesa el debate sobre la distribución de las ayudas y cuotas comunitarias en defensa de profesionales, pequeños y medianos agricultores y ganaderos.

Las movilizaciones de protesta se iniciaron la pasada semana por parte de diferentes uniones provinciales y regionales pertenecientes a la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y está previsto que sigan en las próximas semanas. Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha convocado una manifestación unitaria en Madrid para el 23 de marzo.

Según estas organizaciones, el sector agrario se halla inmerso en un proceso de deterioro de rentas que afecta muy especialmente a los pequeños y medianos productores y a quienes se hallan en las zonas menos favorecidas. Los problemas más graves se centran en las producciones de vino, leche y aceite de oliva, que afectan en conjunto a la casi totalidad de los profesionales del sector. En vino se mantiene una crisis de bajos precios desde hace dos años. No han sido suficientes los mecanismos comunitarios para eliminar excedentes mediante su quema para la obtención de alcohol. Además, la Administración tampoco ha dado luz verde al plan redactado en los últimos meses junto con el sector productor y la industria con medidas concretas de apoyo. En el sector de la leche, los ganaderos soportan una bajada de los precios en origen de una media de tres céntimos de euro por litro.

Respecto al aceite de oliva, la gran producción de esta campaña se está traduciendo en precios en origen cercanos a las 300 pesetas (1,80 euros) por quilo. A estas cotizaciones a la baja se suman las fuertes penalizaciones por superar las cuotas comunitarias, que afectan más gravemente a las explotaciones de bajos rendimientos. También existe el riesgo de los problemas que pudiera causar la sequía y la falta de agua embalsada para algunas producciones, aunque las organizaciones agrarias consideran que todavía es pronto para hacer balances. En todo caso, un problema para el sector es la imposibilidad de contar ya con el girasol como cultivo refugio en casos de sequía ante la rebaja de ayudas y reducción de rendimientos que ha impuesto la Unión Europea a este cultivo básico para España en estas situaciones. La ayuda por tonelada ha pasado de 94 a 63 euros y los rendimientos son los asignados a otros cultivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 2002