Abre el Arco más internacional
Malestar entre algunas galerías por la desigual distribución del espacio en los pabellones
El único punto negro de esta edición ha sido el malestar que ha provocado entre algunos galeristas la desigual distribución del espacio público, específicamente los pasillos, en el pabellón 9. La feria en conjunto ha ganado un 30% de espacio expositivo, pero mientras los pasillos centrales de cada pabellón son grandes avenidas casi desproporcionadas, en este pabellón el ancho de los pasillos va decreciendo de forma drástica en los pasillos laterales. "Unos están en el gran bulevar y a otros nos toca el barrio chino", comentaba entre jocoso y enfadado Juan González, de la galería Siboney. Los afectados se quejan de que pagan lo mismo por metro cuadrado (151 euros), pero las condiciones son desiguales. Para Petra Pérez, de la bilbaína galería Vanguardia, "a los arquitectos que han diseñado este espacio les tendrían que dar el cum laude a la desigualdad democrática".



























































