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21ª EDICIÓN DE ARCO

El comercio de arte español no supera el 0,6% del mercado internacional

Un estudio revela que de 800 galerías, sólo 40 o 50 podrían incidir en el negocio mundial

El mercado del arte en España, en todas sus variantes y tipos de objetos artísticos, facturó en 2000 un volumen de negocio de unos 721 millones de euros, lo que supone un aumento del 60% respecto a la facturación de 1990. La cuota de España en el mercado mundial del arte, sin embargo, no supera el 0,6%. Estos datos se recogen en el estudio El sector de las galerías de arte en España, realizado por la Unión de Asociaciones de Galerías de Arte de España (UAGAE), con la colaboración del Ministerio de Educación y Cultura y el Instituto Español de Comercio Exterior (Icex). El estudio estima que de las 800 galerías españolas, sólo 40 o 50 podrían, con un plan especial de apoyo, incidir en el elitista mercado internacional.

Se trata del primer estudio con pretensiones rigurosas realizado sobre el sector en España, y, pese a la escasa transparencia que sigue predominando en estos temas, aporta algunos interesantes datos sobre la estructura del mercado del arte en nuestro país. El objetivo es analizar el sector de cara a promover un plan de internacionalización del mismo, para lo que se precisaba un informe lo más fiable posible sobre las características del mercado.

Es difícil, ya que ni siquiera se ha podido establecer con exactitud el número de galerías de arte existentes en España, si bien el estudio aventura que puede haber unas 800. De estas galerías, se considera que hay entre 40 y 50 salas muy profesionalizadas y aptas para encabezar la promoción exterior del comercio del arte español.

El mercado del arte es mundial y, según el estudio, se produce en un 25% a través de subastas y en un 75% mediante revendedores, entre los que figuran de forma mayoritaria las galerías. Se calcula que hay unos 100.000 revendedores que no llegan a controlar a escala mundial el 5% de dicho mercado. En cambio, las casas de subastas estaban controladas en el año 2000 en un 50% por dos empresas (Chritie's y Sotheby's) con una estructura multinacional. Este mercado se lo reparten en un 57% Estados Unidos, en un 30% el Reino Unido y en un 7% Francia, quedando el 6% para el resto de países del mundo. En conjunto, son también EE UU y Reino Unido los que concentran más del 50% del mercado mundial del arte. En la Europa continental, los mercados más potentes son Francia, Alemania y Suiza.

España no está demasiado bien situada en este contexto y, de hecho, según los datos, parciales, de las exportaciones españolas manejados por los autores del informe, la cuota de mercado del sector en España no supera el 0,6% del total del comercio mundial del arte. En función de los datos facilitados por aduanas, en 2000 el mercado español exportó por valor de unos 51 millones de euros e importó obras por valor de unos 90 millones. En el caso concreto de las galerías de arte, el estudio amplía estos datos con encuestas y entrevistas, y calcula que las exportaciones serían de unos 15 millones de euros, frente a los 18 millones de euros de obra exportada.

En función de las cifras aportadas, el estudio concluye con una serie de recomendaciones para favorecer la internacionalización del sector. La promoción del arte español, además de favorecer al sector y a los artistas, repercute, según el estudio, en una mayor notoriedad del país en el exterior y genera también un apoyo indirecto a otros sectores, como el turismo, el ocio y las industrias culturales. De hecho, la operación de numerosas ciudades españolas que, siguiendo el ejemplo de Bilbao o Barcelona, han decidido crear museos de arte contemporáneo para atraer visitantes y hacerse visibles en el entorno cultural español e internacional, no para de crecer y sólo en Arco se han presentado tres nuevos proyectos en Vitoria, Vigo y Valencia que corroboran esta estrategia.

Las recomendaciones del estudio proponen mejoras fiscales y legislativas para hacer más competitivo el mercado español; un mayor apoyo financiero y logístico al sector desde las diferentes administraciones, cuya escasez es valorada como uno de los factores más preocupantes por la mayoría de los encuestados; la creación de un sistema de información sectorial, posiblemente gestionado por la UAGAE, que permita un mejor conocimiento del mercado; mejores planes de formación de los profesionales y, lo más importante, recomienda que estas 40 o 50 galerías mejor situadas se alíen para encabezar la promoción del arte español en el exterior mediante la creación de un consorcio que agrupe y vertebre estas galerías con planes conjuntos de actuación que deberían contar con el apoyo de la Administración y patrocinadores.

La asistencia a ferias supone entre el 10% y el 20% de los ingresos de una galería, si bien la mayoría de salas españolas sólo acuden a ferias nacionales, cuyo coste de participación se calculó, en 2000, entre los 1.800 euros y los 3.600, frente a los 18.000 euros o 30.000 euros que cuesta la asistencia a ferias internacionales. A la más importante, en Basilea, asisten una media de siete u ocho galerías españolas entre las 300 salas internacionales que acuden a la feria. El estudio apuesta por una mayor ayuda a este grupo de galerías mejor situadas para que actúen como punta de lanza y abran el camino para la incorporación de las otras salas.

La carta de los artistas

La Unión de Asociaciones de Artistas Visuales de España (UAVV), que agrupa a unos 3.500 creadores, ha entregado a todos los galeristas asistentes a Arco una carta, firmada por su presidente de honor, Luis Gordillo, en la que solicita su apoyo en dos temas que afectan al sector. El primero pide la colaboración de las galerías para que durante la feria no cedan a las presiones de algunas instituciones que condicionan la adquisición de una obra a la renuncia por parte del artista de sus derechos de autor. El segundo tema también es una petición de apoyo a las propuestas que han elaborado de reforma de la Ley de Mecenazgo, aún en fase de reelaboración del anteproyecto, en lo que respecta al arte contemporáneo.

Los artistas solicitan que se acepte la posibilidad de incluir las obras de artistas contemporáneos vivos en el pago de impuestos y que se pueda deducir de la base imponible del IRPF y del impuesto de sociedades el 100% del valor de la donación -por personas físicas o jurídicas- de obras de arte contemporáneo, cuyo autor esté vivo, realizada a museos, fundaciones o colecciones públicas.

También piden que se amplíen los incentivos fiscales a las operaciones de mecenazgo y esponsorización a las asociaciones culturales sin ánimo de lucro que impulsen actividades de promoción del arte contemporáneo. Por último, piden que el artista que realice una donación tenga los beneficios fiscales previstos para empresarios y profesionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de febrero de 2002

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