Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Médicos Sin Fronteras ve 'irreversible' la bajada de precios de los fármacos antisida

Suráfrica defiende mañana judicialmente ante las multinacionales su derecho a los genéricos

'La bajada de precios es un paso claro y supone un alivio para los países pobres', opina Emilia Herranz, responsable de la campaña española de MSF. 'Desde que en febrero la empresa india de genéricos Cipla ofreció el cóctel antisida a unas 63.000 pesetas al año, las multinacionales se han visto amenazadas por los genéricos y por la presión social, y están bajando precios'.

El pasado día 5 el secretario general de la ONU, Kofi Annan, anunció un acuerdo con seis grandes multinacionales -Pzifer, GlaxoSmithKline, Abbott, Bristol-Myers Squibb, Hoffman-Laroche y Boehringer-Ingelheim- para bajar los precios, examinando por separado cada país. Merck, Bristol-Myers y Abbott ya habían abaratado con anterioridad sus antirretrovirales en África.

Pero esas compañías están entre las 39 que mañana se enfrentan en Pretoria a una ley surafricana de 1997 -que no ha podido entrar en vigor por la demanda de las empresas- y que permitiría a ese país fabricar e importar genéricos contra el sida, una pandemia que causa 250.000 muertos al año en Suráfrica y que infecta al 12% de la población.

Mandela

'El Gobierno tiene perfecto derecho a recurrir a los genéricos y es un grave error de las compañías llevarle a los tribunales', dijo ayer el ex presidente surafricano Nelson Mandela.

MSF estima que el juicio es una batalla clave. 'Si Suráfrica pierde, otros países con posibilidades de fabricar genéricos vacilarán en enfrentarse a las multinacionales', dice Herranz. 'Y queda por ver qué pasa con Brasil, que osó aprobar una ley por la que si una empresa extranjera no fabrica un fármaco durante tres años, el Gobierno puede saltarse la patente y fabricarlo. Brasil ha tenido éxito con su distribución gratis del cóctel antisida en los hospitales públicos, que ha reducido a la mitad el número de muertes. Y es pionero en ofrecerse a enseñar a otros países a fabricar genéricos. EE UU ha presentado una queja contra Brasil en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por discriminar a empresas extranjeras'.

OMC y Organización Mundial de la Salud (OMS), dependiente de la ONU, se reunieron la semana pasada a puerta cerrada en Noruega para afrontar el abaratamiento de los fármacos. 'Es la vez primera que abordan una estrategia conjunta', señala Herranz.

Un motivo de esperanza, para MSF, es el compromiso de la ONU de liderar la distribución de los fármacos y de realizar estudios de calidad de cada producto. Ante la reunión de Noruega, el director general de la Federación Industrial de Asociaciones Fabricantes de Medicamentos, Harvey Bale, advirtió de que 'el precio puede ser cero, pero sin infraestructura no vamos a ningún sitio'. La distribución es problema crucial. MSF rechazó una oferta de Cipla para distribuir sus genéricos, y adujo que esa tarea corresponde a la ONU, que puede controlar la compra de fármacos por un Gobierno y llevarlos a los pacientes.

'De los tres sistemas posibles para garantizar el acceso de esas poblaciones a los fármacos esenciales hemos elegido por ahora el segundo mejor: la bajada de precios, mucho más eficaz que las donaciones que algunas multinacionales acostumbraban y que sólo son eficaces en un plazo y una zona determinada, pero que no aseguran la continuidad. El sistema mejor sería el precio diferencial: que cada país sea tratado según sus necesidades. Con vacunas ya se ha aplicado, se han bajado 30 veces los precios; y en anticonceptivos se ha abaratado hasta 300 veces. Ahora el objetivo es el sida'.

Las multinacionales expresan un recelo ante los precios diferenciales: que la corrupción en los países beneficiados logre revender los fármacos al mundo desarrollado. 'Son necesarias garantías políticas por parte del Primer Mundo', indica Herranz. 'La UE, que apoya los precios diferenciales, debe proteger sus fronteras para que no se produzca esa reventa'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de abril de 2001