Detenido en Roma un ex militar argentino acusado de la desaparición de una francesa

Jorge Olivera Rovere, ex comandante del Ejército argentino en los años de la dictadura militar (1976-1983) fue detenido el domingo en el aeropuerto romano Leonardo Da Vinci por la policía de fronteras presente en los aeropuertos italianos. La detención, que no fue hecha pública hasta ayer a última hora de la tarde, responde a una orden de la Interpol francesa, que considera a Olivera responsable de la desaparición de una ciudadana francesa, ocurrida en 1976 en la turbulenta etapa que siguió al golpe de Estado.

Imputaciones en España

El nombre de la ciudadana francesa, desaparecida en la provincia de San Juan, en el centro-sur de Argentina, no ha sido facilitado por la policía italiana. No obstante, fuentes de la agencia de prensa italiana ANSA aseguran que se trata de Mariana Erize, desaparecida el 15 de diciembre de 1976.Olivera tiene un despacho de abogados en Buenos Aires que se ocupa de la defensa del ex general Guillermo Súarez Mason, uno de los implicados en el proceso que se celebra en Roma por los desaparecidos italo-argentinos en la etapa de la dictadura militar en el país latinoamericano.

Junto a otro ex militar, Jorge Appiani, Olivera se ocupa también de la defensa del ex almirante Emilio Massera, implicado en la causa de robo de recién nacidos a las mujeres detenidas, torturadas y asesinadas por la dictadura argentina. Massera está acusado de haber servido a un plan para el secuestro de bebés que nacieron cuando sus madres, que después desaparecieron, estaban recluidas en centros ilegales de detención en los que había maternidades clandestinas.

La organización de las Abuelas de la Plaza de Mayo ha logrado en sus 20 años de historia recuperar 62 de esos niños, que apenas unas horas después de nacer fueron secuestrados y entregados en adopciones ilegales a personas afines al régimen militar. No obstante, las Abuelas de la Plaza de Mayo creen que al menos 200 niños fueron víctimas de ese delito.

Jorge Olivera es conocido en Buenos Aires por su reciente y muy comentada petición de extradición de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, a la que implica directamente en el hundimiento del buque General Belgrano, en la guerra de las Malvinas, que causó la muerte de 323 marinos y soldados argentinos. Esta acusación sostiene que el ataque fue una orden directa de Thatcher y un crimen de guerra.

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Jorge Olivera es uno de los 98 militares argentinos procesados en el Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiciencia Nacional por el juez Baltasar Garzón, que los acusa de terrorismo y genocidio. Garzón sustenta su competencia en el procesamiento en los argumentos jurídicos que también han sacado adelante el caso Pinochet. El juez considera en el auto de procesamiento que los 98 implicados son deben responder por "diseñar, desarrollar y ejecutar un plan militar sistemático de desaparición y eliminación física de grupos de ciudadanos en función de su adscripción a determinados sectores y por motivos ideológicos, políticos, étnicos y religiosos". Según el auto, entre 1976 y 1983 hubo cerca de 30.000 víctimas, entre ellos casi seiscientos españoles o descendientes de españoles.

En el momento de la detención en el aeropuerto Leonardo da Vinci de la capital italiana, Olivera iba acompañado por su esposa, Norma Ravasi. Ella quedó en libertad mientras su marido era conducido, según la agencia argentina DYN, a la cárcel de Regina Coeli.

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