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DESASTRE ECOLÓGICO

Los expertos admiten que el acuífero 27 ha sido afectado

El Instituto Tecnológico Geominero de España admitió ayer que han entrado aguas tóxicas en el acuífero 27, la gran cantimplora subterránea de Doñana, pero minimizó su impacto contaminante. Emilio Custodio, director general del instituto, aseguró que el agua ha entrado en cinco pozos de este acuífero porque estaban en la zona de influencia de la ola sucia que se originó tras la rotura de la presa de Aznalcóllar. «Por lo tanto, algo va a entrar, pero las aguas subterráneas evolucionan muy lentamente, los metales se van a precipitar, por lo que es posible que no haya que tomar ninguna medida porque la posibilidad de que lleguen a Doñana es remota», dijo.Custodio ofreció algunos datos sobre el acuífero para minimizar el posible impacto de las aguas que finalmente se filtren hasta él: «El acuífero ocupa 2.500 kilómetros cuadrados, almacena entre arenas entre 4.000 millones y 5.000 millones de metros cúbicos de agua, que en algunas zonas tienen una antigüedad de 15.000 años. Las aguas subterráneas en esa zona avanzan pocos centímetros al día. Si llega algo, se va a diluir».

El director del instituto aseguró que la zona enlodada sobre el acuífero apenas ocupa unos 500 metros.

No obstante, admitió que en cinco pozos, sobre cuyas brocales pasó la ola tóxica entre el 25 y el 26 de abril, se han registrado altos niveles de metales pesados, pero insistió en que no existe un riesgo evidente de que se contamine el acuífero 27.

Sólo seis

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) emitió ayer una nota en la que asegura «que no se ha detectado contaminación en aguas subterráneas más que en las zonas cubierta materialmente cubierta por los lodos». La nota indica que de los 46 puntos en los que se han tomado muestras «sólo se ha detectado contaminación en seis, y todos ellos corresponden a puntos situados dentro de la zona cubierta por los lodos», por lo que concluye que «no existe contaminación en las aguas subterráneas fuera de la zona cubierta por el lodo y, en consecuencia, no existe ningún riesgo para las poblaciones al día de hoy».Los pozos en los que se ha localizado contaminación son los situados junto al río Guadiamar, aguas arriba del cruce con la autopista Sevilla-Huelva.

No obstante, la comisión de coordinación de los trabajos tras la riada tóxica ha enviado escritos a 10 municipios de la zona afectada para que adviertan a las poblaciones de que no consuman agua de los pozos cercanos a la cuenca del Guadiamar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1998