Ida y vuelta
La crisis causada por los primeros productos de consumo modificados, genéticamente se veía venir desde hace años, cuando la biotecnología empezó a abandonar los laboratorios y a aplicarse a objetivos puramente comerciales, como hacer determinadas plantas -soja y maíz- resistentes a herbicidas utilizados en su cultivo. Ante el avance de la apisonadora estadounidense, país que ha dado vía libre a estos productos tras estudios considerados suficientes, la Unión Europea, incapaz de regular su propio mercado, ha terminado por ceder y permitir la importación de los cereales transgénicos, que vienen mezclados de origen con las semillas no modificadas y sin etiquetar.Los primeros cargamentos de soja empezaron a llegar a España a finales de noviembre y ahora se anuncia el maíz. En todo caso, son cultivos obtenidos en Estados Unidos bajo patentes de multinacionales que acudieron allí para desarrollar lo que en Europa resultaba imposible.


























































