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8,5% de comisión por cajetilla vendida

"Nosotros sólo intentamos abastecer a todo el mundo". Así explicó el presidente de la Asociación de Madrid de Expendedores de Tabaco y Timbres, Felipe Plaza, la postura de los estanqueros de Madrid. Muchos de ellos han cerrado sus establecimientos desde el pasado sábado, un día después de hacerse pública la subida de los impuestos del tabaco, "por falta de existencias, porque la gente ha comprado mucho más de lo normal".Según Plaza, la venta media de los estancos madrileños es de "unas 100.000 pesetas diarias", de las cuales el vendedor recibe un 8,5% de comisión. En la capital hay 1.100 estancos, y de éstos 770 no están abiertos desde el sábado pasado, por lo que las pérdidas acumuladas para el sector hasta ayer fueron de unas 650.000 pesetas diarias.

Los que sí han estado abiertos parecen haber hecho un gran negocio. El dueño de un establecimiento del centro de Madrid dijo ayer haber vendido "diez veces más de lo normal".

Por el contrario, ningún licor ha desaparecido de los estantes de los hipermercados. Al menos, en los tres establecimientos visitados por EL PAÍS a última hora de la tarde de ayer el abastecimiento no estaba en peligro ni, en palabras de uno de los encargados, se habían producido "ventas espectaculares".

El jefe del área de bebidas de uno de ellos, cifró la venta media diaria en "dos mil o tres mil botellas". Hasta hoy cuando se hagan cuentas ninguno sabrá cuánto más vendieron ayer, según aseguraron. Con todo, no se produjo "nada parecido a cuando subió el aceite de oliva".

Frente a los estantes de licores, sólo un joven que compraba las botellas a pares reconoció estar influenciado por la inminente subida. Las cajeras tampoco dijeron haber notado una compra de licores mayor de lo habitual, salvo la empleada de la caja número 6 de uno de los centros. "Acabo de hacer una factura de ciento y pico mil pesetas sólo de licores", aseguró con cara de sorpresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de julio de 1996