Aniversarios
Hace ahora unos veinte años, mientras iniciábamos en España la transición a la democracia, que tanto se está recordando estos días, comenzó uno de los periodos más duros y terribles de la historia de Argentina y de todo el mundo: el de los maltramados desaparecidos. Una tragedia cuyo recuerdo se ha reavivado recientemente con las confesiones de varios oficiales del Ejército argentino.En primier lugar, habría que señalar que las personas no desaparecen: están vivas o están bajo tierra, asesinadas. Y los familiares y amigos de las víctimas, de los desaparecidos, tienen derecho a saber la verdad de lo sucedido y que se procesé a los, responsables, cosas a las que el Gobierno argentino no está dispuesto. Sobre los miles de argentinos secuestrados, torturados y asesinados por el régimen militar. entre 1976 y 1983, sobre su vida (y su muerte), sobre su pequeño paso por la historia, sobre su misma existencia, los Gobiernos democráticos argentinos posteriores han intentado, echar un manto de olvido e impunidad con las leyes de punto final, y de obediencia debida. Algunos de los máximos responsables de aquel horror se pasean orgullosos y exigen respeto y, perdón. Pero ¿cómo se puede perdonar si no se sabe exactamente qué hay que perdonar y a quién,hay que perdonar?-


























































