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Los demócratas vascos consideran el atentado de ETA un ataque contra toda Euskadi

El estupor y la consternación dieran paso al dolor y a una condena rotunda. Los partidos políticos -con la habitual excepción de HB-, los sindicatos, las organizacionesempresariales y los grupos pacifistas vascos condenaron el asesinato de Gregorio Ordóñez y coincidieron al interpretar el crimen como un ataque contra todos los vascos. "Sin vacilaciones de ningún tipo,seguiremos". Ése es el mensaje del Partido Popular vasco, que ayer quiso dejar claro a los asesinos y a toda la sociedad que ya no hay posibilidad de marcha atrás en la lucha del pueblo contra ETA.

El lehendakari, José Antonio Ardanza, señaló que "este nuevo asesinato, como todos los que le han precedido, no encuentra explicación en ningún razonamiento ni lógica política. Sólo puede y debe explicarse por el fanatismo y el progresivo enloquecimiento de quienes consideran enemigos suyos y, por tanto, liquidables, a todos aquéllos que no coinciden con sus ideas y que quieren defender las propias por cauces democráticos y civilizados".El PP advirtió ayer que "si ETA, Jarrai, KAS y demás canallas piensan que asesinando a Gregorio han pretendido que nadie diga las cosas claras, se han vuelto a equivocar". "Como cada vez que la dictadura de las pistolas acaba con la vida de un demócrata, [el PP] condena sin paliativos el asesinato de nuestro compañero por las manos sanguinarias de ETA y sus colaboradores. El PP quiere dejar muy claro que quienes siembran el País Vasco de viudas y huérfanos jamás conseguirán de nosotros que cambiamos ni un milímetro nuestras posiciones frente al terrorismo, y que son las mismas por las que han acabado con la vida de Gregorio".

El portavoz del PNV, Joseba Egibar, calificó el hecho de "barbaridad, desde el punto de vista moral" y "política y socialmente incalificable".

El líder de los socialistas vascos, Ramón Jáuregui, visiblemente consternado, mostró su solidaridad con "la familia humana y con la familia política" del asesinado. "Nuestra, solidaridad es plena. Estamos con, el PP en estos movimientos".

El presidente de EA, Carlos Garaikoetxea, afirmó que los terroristas "podrán matar a las personas, pero no podrán asesinar a las ideas".

HB despachó el atentado enmarcándolo en la "confrontación entre Hego Euskal Herria [Euskadi sur] y el Estado español". La formación radical afirmó en un comunicado que la causa de la violencia es "la permanente violación de los derechos democráticos de Euskal Herria y el empecinamiento en la liquidación de la nación vasca, combinando para ello todos los medios represivos y políticos, legales e ilegales, al servicio del Estado español". HB aseguró, sólo unas horas después del asesinato, su "firme y sincera apuesta por la paz, desde su compromiso de trabajo por recuperar los derechos democráticos de Euskal Herria, a través del diálogo y la negociación política".

Por el contrario, Elkarri, el movimiento por el acuerdo y el diálogo surgido de la izquierda abertzale, tras mostrar su "más firme reprobación y rechazo", indicó que el atentado es "señal de un camino que no tiene salida".

El portavoz de la coordinadora Gesto por la Paz, Txema Urkijo, afirmó que el crimen supone una gran frustración para todos los ciudadanos que trabajan día a día por la paz. "Esto es un ataque a la línea de flotación del propio sistema democrático", añadió el representante de Gesto por la Paz, que ha convocado para hoy 1.47 concentraciones de protesta en todo el País Vasco.

Paulino Baena, portavoz de Víctimas del Terrorismo, manifestó que "cualquiera, miembro de las fuerzas de seguridad, niños, civiles y políticos, puede ser objetivo de los terroristas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 1995

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