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Siempre de frente y sin miedo

ETA ha matado al tercer intento a Gregorio Ordóñez, que paseaba por San Sebastian sin guardaespaldas

El hombre que ganó para su partido la batalla al miedo en San Sebastián, que no se arrugó ante los matones ni ante los amigos de los matones, no llevaba guardaespaldas. Y eso que ETA ya había intentado atentar contra él en dos ocasiones. Y eso que semanas atrás uno de los periódicos rumores que circulan en Euskadi apuntaban a la posibilidad de que ETA preparara "un atentado contra un político vasco, quizás Gregorio Ordóñez.Donostiarra apasionado, casado y padre de un niño de meses, Ordóñez ha representado a lo largo de estos años el coraje del PP vasco frente a la amenaza terrorista. Se afilió a ese partido a principios de 1980 en el momento más duro de la actividad de ETA, cuando los populares reunían en San Sebastián poco más de 3.000 votos. Él y un grupo de jovencísimos amigos decidió entonces refundar de hecho un partido desmembrado y agarrotado por el miedo. "Me planteé entrar en la política cuando asesinaron de un tiro en la nuca al padre de un amigo mío que era militar. Nosotros éramos entonces y hemos seguido siéndolo durante mucho tiempo la escoria de la sociedad, auténticos apestados", declaró la víctima a este periódico el verano pasado.

Su costumbre de llamar a las cosas por su nombre, su vehemencia, su beligerancia dialéctica ante el terrorismo, le costaron no pocas agresiones. Durante la campaña del lazo azul que reclamaba la liberación de Julio Iglesias, el concejal donostiarra y portavoz del PP fue golpeado en plena calle cuando paseaba con su mujer embarazada. "Mi primera intervención en la vida política consistió en instalar una mesa electoral, pero simpatizantes de las Gestoras por Amnistía nos dieron una buena tunda y acabamos en el hospital", narró Ordóñez hace pocos meses.Protagonista

Vitalista y valiente, nunca renunció al enfrentamiento dialéctico con HB y ETA y su discurso de denuncia de la violencia terrorista, su entrega a la labor municipal, su dinamismo, le convirtiron en el dirigente indiscutido de su partido en Guipúzcoa y el protagonista del espectacular ascenso electoral del PP en San Sebastián, convertido hoy en la primera fuerza de la ciudad con más del 21% de los votos. Impulsivo, con acusado sentido de la oportunidad y una indisimulada inclinación por la polémica, Gregorio Ordóñez supo granjearse un amplio reconocimiento gracias a su entrega a las labores municipales, a su permanente disposición a atender a los ciudadanos que se acercaron a su despacho.

Ninguno de sus adversarios políticos que cuestionaron sistemáticamente su actuaciones municipales y su estilo protagonista dejaron nunca de reconocer que Gregorio Ordóñez era el concejal que mejor atendía a los ciudadanos. Con cinco concejales obtenidos sorprendentemente en las municipales de 1991, y los resultados en los dos últimos comicios que acreditan al PP como la primera fuerza de la ciudad, Ordóñez aspiraba ahora a convertirse en el futuro alcalde de San Sebastián, aunque sus posibilidades reales resultaban un tanto lejanas tras el acuerdo para extender la alianza tripartida a los gobiernos municipales. Pese a su donostiarrismo militante, Ordóñez nació en Caracas hace 36 años pero residía en esta ciudad desde los 4 años.

Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra, pero sólo ejerció durante un año porque en 1982 inició su andadura política como presidente de Nuevas Gene«raciones y secretario técnico de Alianza Popular en Guipúzcoa. Elegido como único concejal del AP en 1983, Ordóñez consiguió 4 años más tarde multiplicar por tres la representación de su partido tras una campaña electoral en la que no dispuso de otros medios que una furgoneta prestada y un altavoz. Con su estilo directo, su permanente reivindicación del donostiarrismo y el españolismo y una buena dosis de populismo, el joven Orclóñez logró reagrupar a la derecha española tradicional y recoger buena parte del voto joven de la clase media.

Aficionado a la música rockabilly y admirador de John Wayne, asumió como un compromiso personal el objetivo de relanzar en la ciudad la actividad y la imagen festiva. Honradez, paz y bienestar fueron las divisas con las que concurrió siempre a las elecciones y en su discurso nunca faltaron los vehementes ataques a HB y a ETA. El pasado jueves, en la "noche de San Sebastián" , en el acto en el que José María Aznar le programó candidato a alcalde, Gregorio Ordóñez arremetió contra HB por haber calificado de provocación la visita del presidente del PP preguntándose en voz alta si "hace falta pedir un visado a los bestias de HB para poder venir a Donostia".

En su discurso, Ordóñez recordó que un año atrás en esa misma noche festiva para los donostiarras, ETA asesinó de un tiro en la nuca al ex futbolista de la Real Sociedad José Antonio Santamaría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 1995