Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ATENTADO TERRORISTA

Gregorio Ordóñez y Enrique Casas

El asesinato de Gregorio Ordóñez por ETA en San Sebastián guarda estrechas similitudes con el de Enrique Casas ocurrido hace 11 años en la misma ciudad, en febrero de 1984. Si Gregorio Ordóñez era el candidato del PP a la alcaldía de San Sebastián en las elecciones del 28 de mayo de este año, Enrique Casas era el cabeza de lista del Partido Socialista de Euskadi-PSOE por Guipúzcoa a las elecciones autonómicas de febrero de 1984. Ordóñez fue asesinado dos días después de su proclamación por el presidente de su partido, José María Aznar, en San Sebastián, y Casas también dos días después de que el entonces vicepresidente de Gobierno, Alfonso Guerra, respaldara su candidatura en un mitin celebrado en el velódromo donostiarra de Anoeta.Las comparaciones entre ambos asesinatos no se agotan en el hecho relevante de que las víctimas eran candidatos electorales. Tanto Ordóñez como Casas eran personas claves en su partido y ambos habían destacado por su discurso antiterrorista. El asesinato de Enrique Casas, ya senador y miembro de la Junta de Seguridad del País Vasco, sorprendió a un Gregorio Ordóñez, muy joven, recién nombrado, por vez primera, concejal del PP del Ayuntamiento donostiarra, y contribuyó sin duda a fortalecer el discurso antiterrorista que ya manejaba decididamente el candidato asesinado ayer.

Hombres clave

Casas y Ordóñez eran las figuras claves de sus respectivos partidos en Guipúzcoa. Eran la cara del PSOE y del PP en la provincia más batida por el terrorismo y los líderes políticos más queridos por las bases de sus partidos. Su firme y valiente discurso contra el terrorismo, aderezado de un estilo populista, les hacía casi insustituibles.Es muy difícil conocer las intenciones de los terroristas cuando asesinan. Los expertos afirman que ETA mata cuando puede. Nadie lo duda, pero no es menos cierto que Enrique Casas fue asesinado -febrero de 1984- cuando el PSOE estaba en auge en Euskadi y en el conjunto de España, y el candidato del PP ha sido asesinado también en un momento político de auge de su partido. La candidatura de Ordóñez había ganado las elecciones europeas y las autonómicas en su ciudad y optaba seriamente por revalidar su victoria en las elecciones del próximo 28 de mayo.

El asesinato perpetrado por ETA ha sido un aldabonazo que ha recordado que la banda terrorista puede seguir sorprendiendo. El asesinato de Enrique Casas fortaleció la conciencia de los partidos en la unidad contra el terrorismo, debilitada hoy por polémicas de diversa naturaleza. El de Gregorio Ordóñez debía cumplir el mismo papel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 1995