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150.000 personas en el recital de Amnistía Internacional en Chile

Madres de detenidos desaparecidos cantaron 'Ellas bailan solas'

Cerca de 150.000 personas asistieron a las dos actuaciones del recital Desde Chile... Un abrazo a la esperanza, organizado por Amnistía Internacional, que se realizó en el estadio Nacional, en Santiago, en las noches del viernes y el sábado y hasta la madrugada de los días siguientes. Durante el recital, retransmitido por Televisión Española, que se prolongó 17 horas sumando ambas jornadas, el público bailó, cantó, jugó y se emocionó.

Faltaban 20 minutos para las tres de la madrugada de ayer (siete de la mañana, hora española) cuando, en el momento más emotivo del espectáculo, las madres de detenidos desaparecidos, con las fotografías de sus parientes, subieron al escenario para acompañar a Sting, que cantó en español They dance alone (Ellas bailan solas)."¡Chi-chi-chi, le-le-le! ¡Viva Chile libre!", gritó reiteradamente el público, cerca de 80.000 personas. Los artistas, Rubén Blades y Peter Gabriel entre ellos, bailaron con las madres de los desaparecidos.

En el escenario estaban también la viuda de un degollado y la muchacha que sobrevivió de ser quemada por los militares. A la cantante irlandesa Sinead O'Connor, como a muchas otras personas en el estadio, le corrían lágrimas por sus mejillas. Al cantar Sting Mister Pinochet, una parte de They dance alone que durante la dictadura era censurada, se oyó un silbido atronador. Una anciana madre de desaparecido pidió "reconstruir, y con cimientos bien firmes, para que jamás en Chile esto se vuelva a vivir". El recital terminó con La cueca sola, interpretada por los familiares de los desaparecidos.

Las dos jornadas tuvieron características diferentes. El viernes predominó un público juvenil, impaciente por el gimnástico grupo estadounidense New Kids on the álock. Más adulto y numeroso, el público del sábado participó con casi todos los artistas. Con el panameño Blades, que el viernes no tuvo eco, medio estadio bailó salsa el segundo día. Con el jazz de Wynton Marsalis hubo una relación de juego en la que los espectadores cantaban, batían palmas y aplaudían a un trompetista que comenzó Interpretando Gracias a la vida, de Violeta Parra.

La acogida a los españoles Los Ronaldos y Luz Casal fue diferente, aunque los repertorios de ambos eran totalmente desconocidos en Chile. El grupo madrileño, con una música sencilla y ante un público adolescente, logró enganchar el viernes. Luz, en cambio, tuvo una fría acogida.

Las alusiones a las violaciones de los derechos humanos cometidas por la dictadura de Pinochet fueron diferentes. Ambas jornadas fueron abiertas por el tema Get up, stand up, cantado por casi todos los artistas, quienes pidieron un minuto de silencio por los que sufrieron en ese estadio hace 17 años, cuando fue un campo de detenidos políticos.

O'Connor prendió una vela en el escenario en homenaje a Rodrigo Rojas, un muchacho que murió quemado por los soldados. Peter Gabriel cantó con el grupo chileno Inti Illimani el tema El arado, de Víctor Jara, asesinado por los militares en el golpe 1973.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de octubre de 1990