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LA CRISIS DE LOS REFUGIADOS

España afirma que Castro no se cree lo que dice

El Gobierno español se mostró ayer convencido, de que el presidente Fidel Castro no se creía sus acusa de complicidad de España con el imperialismo yanqui" según declaró la portavoz del Ejecutivo, Rosa Conde, al término del último Consejo de Ministros antes de las vacaciones. Conde se negó a comentar más en detalle las diatribas de Castro, que contrastan con la actual moderación de la diplomacia españa desde que hace nueve días se suspendió la cooperación económica con la isla.

Frente al virulento ataque del comandante cubano, el Gobierno español ha optado por la moderación en la forma y en el contenido, aunque, como reconoció el número dos de la diplomacia española, Inocencio Arias, el discurso de Castro "hace el diálogo [con Cuba] más difícil todavía".Avasallada a preguntas, la ministra portavoz empezó por señalar en la tradicional conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros que el Gobierno no hará ningún comentario "porque no estamos dispuestos a entablar una polémica pública".

Con la ayuda de unas notas, Conde se atrevió, sin embargo, a afirmar que, tras el análisis efectuado en la reunión del Conde Ministros, el Gobierno es a convencido de que el señor Castro no cree que España esté en ningún tipo de conspiración contra Cuba". "Nunca lo ha estado, no lo estamos ahora y nunca lo estaremos, y así le consta al señor Castro", añadió.

Después de recalcar en términos velados que el líder cubano mintió en su alocución, Conde reanudó con el tono moderado empleado estos últimos tiempos por el Gabinete de Felipe González. Resaltó el interés de España "en resolver el asunto de fondo que nos ocupa".

Diálogo

Para encontrar "una salida satisfactoria para los refugiados" de la Embajada de España, "la vía que el Gobierno utilizará será el diálogo a través de los cauces diplomáticos", concluyó Conde quien no descartó que se acepte la oferta de mediación del presidente argentino, Carlos Menem "Si esa propuesta llega ( ... ), el Ejecutivo no está cerrado a ninguna posibilidad". El jefe de Estado argentino viajó ayer a Lima para asistir a la toma de posesión del presidente Alberto Fujimori.

Anoche llegó también a la capital peruana el ministro español de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, quien declaró que el proceso para resolver la crisis con Cuba "puede ser largo y no nos faltará ni paciencia, ni firmeza, ni voluntad de diálogo". Fernández Ordóñez se mostró a la defensiva en el tema de Cuba y deseoso de "no añadir nada a lo que ha declarado hoy [por ayer], en nombre del Gobierno, la ministra portavoz". Añadió: "A la vista del discurso de Fidel Castro se puede pensar que el proceso para encontrar una salida satisfactoria de las personas que han pedido protección y refugio en la Embajada de España puede ser largo".

Eran las 15, hora de Lima (22 horas en España) y, en aquellos momentos, todo parecía indicar que el presidente cubano, Fidel Castro, no acudiría a la transmisión de mando en Perú. Su ausencia se confirmó después. Fernández Ordóñez había comenta do antes del inicio de la conferencia de prensa que no le preocupaba la presencia o ausencia de Castro. Luego declaró: "Tenemos información de que había suspendido el viaje. Eso no quiere decir que lo haya cancelado"-

Sobre el discurso de Castro en La Habana, Fernández Ordóñez dijo: "A mí no me sorprendió nada. Era muy previsible". Negó varias veces que tuviese intención de mantener una entrevista con la delegación cubana en Lima y aseguró que ni se había solicitado, ni pensaba pedirla. "Él [Castro] es jefe de Estado, presidente de Cuba, y yo soy un ministro de Asuntos Exteriores y, en todo en caso, yo tendría que solicitar la entrevista, cosa que ni se ha producido ni estaba prevista", comentó antes de confirmarse que Castro no acudiría a la cita de Lima.

Sobre la posibilidad de que se pueda organizar "una especie de Mariel en la Embajada española", el puerto por el que salieron miles de cubanos en 1980, Fernández Ordóñez respondió: "Desde el principio, desde el día en que la Embajada española fue violada en su inmunidad y una persona perseguida a tiros en su recinto, hemos pedido protección para evitar un desbordamiento. Nosotros hemos actuado, y seguiremos actuando, con la mayor responsabilidad".

La virulencia de las críticas del comandante cubano ha sorprendido a la diplomacia española, que, con las informaciones de que disponía y de sus propios análisis, no las esperaba. "Hasta ayer, un importante embajador de Cuba cercano a Castro apostaba ante diplomáticos españoles que su jefe no arremetería contra España, y no era el único que opinaba así", recordaba un alto cargo de Exteriores que pidió el anonimato.

Desde que el 19 de julio España suspendió la cooperación con Cuba, la crisis de los refugiados entró en un compás de espera en el que tanto Fernández Ordóñez, en Madrid, como el vicecanciller José Raúl Viera, en La Habana, se habían caracterizado por sus declaraciones cautelosas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de julio de 1990

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