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Touraine: "El cambio en el Este retrasará el desarrollo de América Latina"

El sociólogo francés presentó en Madrid su Último libro

Alain Touraine, profesor de Ciencias Sociales en L´Ecole de Hautes Études, de París, afirmó ayer en Madrid que los "cambios que se están produciendo en el Este de Europa retrasarán la solución de los problemas de América latina", ya que "la relación Este-Oeste es mucho más urgente que la del Norte y el Sur". El sociólogo francés añadió que la transformación de la Europa del Este supone para la CE "poner a prueba por primera vez en su historia su capacidad como realidad política". Touraine presentó en la tarde de ayer en la sede del Insitituto de Cooperación lberoamericana (ICI) su último líbro, América Latina, política y sociedad, publicado por la editoríal Espasa Calpe.

Alain Touraine inició su. intervención recordando el reciente artículo del politólogo Fukayama, funcionario del Departaniento de Estado norteanicricano, El fin de la historia, para afirmar que si el modelo liberal (" de economía, de mercado orientada por deraandas individualizadas y con un cuerpo político reducido") ha triunfado y el comunista ha muerto, "más fácil aún es pensar en la caída segura del mundo intermedio latinoamericano".

Autonomía

En este sentido, Touraine manifestó su preocupación por que la plena integración de este subcontinente en el sistema económico mundial se produjese de una "forma extrema, a través de empresas multinacionales o de una manera indecente, por medio del narcotráfico".Para el sociólogo francés, América Latina sólo saldrá de su postración ("situaciones revolucionarias sin revolución, crecimiento económico sin empresarios, miseria obrera sin sindicatos") si es capaz de lograr "una fuerte separación entre el Estado, el sistema político y los actores sociales". La autonomía de estos tres factores es condición imprescindible, según Touraine, para la reconstrucción del verdadero modelo latinoamericano frente a las otras dos soluciones posibles: "La liberal o el caos, bien sea éste vinculado al narcotráfico o a la guerra civil".

Para ello, insistió el profesor, son necesarias Ia reducción drástica de las desigualdades sociales, unas desigualdades que han sido consecuencia de la modernización exterior" y la movilización de la "conciencia nacional", como principio de integración interior. "No conozco ningún caso de desarrollo económico sin conciencia nacional y, esto es, pertenecer a una colectividad bajo un principio de igualdad", ya sea bajo una óptica religiosa, "todos somos hijos de Dios", ya desde una perspectiva republicana, "todos somos ciudadanos".

Touraine remarcó la necesidad de reconstruir esta conciencia cívica nacional "hoy perdida", y afirmó: "El futuro de los países de América Latina depende de los intelectuales. Es fundamental reorganizar la economía y la administración, pero, sobre todo es fundamental movilizar la conciencia nacional". Y puso como ejemplo de ello la campaña del no en el plebiscito chileno sobre la continuidad en el poder o no del dictador Augusto Pinochet.

El autor de Sociología de la acción criticó la debilidad actual de los intelectuales y reivindicó para éstos la necesidad de "pensar el mundo". "Pensar en los problemas de la Unión Soviética o de Perú de la misma forma que se sientan a explicar los de su propio país. Las ciencias sociales deben afirmar la especificidad de los procesos y señalar la generalidad de sus esperanzas".

El optimismo de la tesis de Alain Touraine para América Latina, basada en la combinación del crecimiento económico con la participación social y en la autonomía de los actores políticos, los sectores sociales y las propias funciones tecnocráticas del Estado, supone una actualización del concepto de tercera vía como proyecto de desarrollo. Touraine matizó: "Mantengo ese concepto. La única manera de contrarrestar los defectos del modelo liberal reside en los componentes morales y nacionales de una sociedad. Hay la necesidad de ser competitivos , pero tiene que existir una fuerza interna".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de noviembre de 1989