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Un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona lleva catorce años recogiendo testimonios de historia oral

Desde 1968, un equipo de historiadores de la Universidad de Barcelona desarrolla técnicas de historia oral, materia interdisciplinar dirigida a recoger el testimonio vivo de los protagonistas de hechos históricos relativamente próximos en el tiempo. Fruto de este trabajo, dirigido por la doctora Mercè Vilanova, son varias investigaciones, entre las que destacan las referidas al abstencionismo libertario; la insurrección de Fígols, en 1932, y otra sobre la situación en la retaguardia barcelonesa. Esta última aporta elementos que permiten una visión totalmente renovada sobre los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona.

Guardar lo que desaparece, lo hablado y que ya jamás será escrito. El testimonio de las mayorías, de aquellos que no escriben cartas, ni memorias, ni producen documentación escrita alguna. Todo ello puesto al servicio de la Historia. Este es el fundamento, el objetivo prioritario de los especialistas en Historia Oral. Internacionalmente la especialidad de Historia Oral está muy desarrollada. Es una disciplina universitaria, no exenta de polémicas sobre su necesidad o validez, pero normalizada. Los historiadores siempre hicieron entrevistas. El propio Herodoto no lo negaría.

El magnetófono

Sin embargo, la aparición del magnetófono elevó este método a posibilidades insospechadas, y abrió la puerta a la oportunidad de conferir a la entrevista un valor profundamente científico.Hasta el presente ha habido tres congresos internacionales dedicados exclusivamente a esta modalidad historiográfica. En Colchester, Essex (Reino Unido), en 1979, Amsterdam (1980) y Aix-en-Provence (1982), con presencia de historiadores españoles. Desde 1968, experiencias de Historia Oral se han llevado a cabo en la Universidad de Barcelona. En el departamento de Historia Contemporánea de la facultad de Geografía e Historia, un equipo dirigido por la doctora Mercè Vilanova trabaja en esta disciplina. Lo forman, además de la doctora Vilanova, las historiadoras Cristina Borderias, Anna Monjo, Carme Vega y Cristina Boix.

El trabajo ha dado ya variados e importantes resultados. Próximamente aparecerá un Atlas electoral de Catalunya (1931-1936). Participación, orientación y abstencionismo, de Mercè Vilanova. En él su autora ha invertido diez años de trabajo y determina por primera vez los diferentes tipos de abstencionismo electoral en este período. Memorias de esperanza y derrota: mineros y pescadores bajo la Segunda República Española (1931-1939), de Mercè Vilanova y Cristina Borderias, ha sido publicado recientemente en Our common History: The social transformation of Europe, editado por Paul Thompson, en Londres. El equipo ha publicado también numerosos trabajos en revistas especializadas y ha presentado comunicaciones en congresos y coloquios, principalmente sobre el tema electoral en la etapa republicana y sobre la actividad económica y conflictos registrados en la retaguardia, todos ellos referidos al ámbito catalán.

"De estos últimos trabajos", manifestó Mercè Vilanova a este diario, "destacaría el realizado por Anna Monjo y Carme Vega sobre la actividad en la retaguardia barcelonesa. Por citar sólo un ejemplo, el trabajo da una visión totalmente renovada de los sucesos de Mayo de 1937 que enfrentaron a la Generalitat con la CNT-FAI y el POUM. Las conclusiones de este trabajo evidencian la importancia que tuvo el proceso de socialización de las empresas en el mismo conflicto".

"Otro trabajo", añade, "es el realizado sobre la insurrección de Fígols, en la comarca del Berguedà, en 1932. Con este método hemos podido delimitar la situación exacta en las minas de Fígols, determinar una cronología precisa y establecer, por ejemplo, que no hubo el grado de violencia que se atribuye a la insurrección. Y por último, ver como estos sucesos fueron aprovechados para desencadenar un proceso de represión generalizada".

La recopilación del material histórico oral precisa del concurso de distintas ciencias y técnicas. No se trata exclusivamente de recoger el testimonio bruto de los supervivientes del hecho que se analiza. En primer lugar, hay un trabajo de recopilación de documentación según los métodos clásicos -archivo, bibliografía, prensa de la época,...- y sólo cuando se tiene una idea precisa de los hechos, se abordan las fuentes vivas.

Centro de gravedad vital

"No se trata de utilizar únicamente la técnica de la entrevista", afirma la doctora Vilanova, "hay un trabajo previo enorme. Cuando hablamos con un protagonista, sólo se empieza a grabar cuando se tiene la seguridad de que lo que se dice es una cosa única. Es el momento que nosotros llamamos centro de gravedad vital de las personas. Antes de la entrevista, elaboramos una pantalla conceptual, sobre la que después proyectamos la entrevista. De esta proyección obtenemos lo que es colectivo y lo que es una individualidad. Luego se aplicará un análisis lingüístico a la estructura de la entrevista que nos permitirá eliminar muchos de los elementos subjetivos que pueda contener, controlando el error o la mentira".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de noviembre de 1982