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El sha abandonará Irán en los próximos días

Mientras el primer ministro iraní, Shapur Bajtiar, presentaba ayer al Parlamento su programa político, que incluye la disolución de la policía secreta y la suspensión de las ventas de petróleo a Israel, el secretario de Estado norteamericano, Cyrus Vance, confirmó que el sha Reza Pahlevi abandonará el país en los próximos días, tras formar un «consejo de regencia»

La confirmación de la salida del sha de Irán se produjo durante una conferencia de prensa en Washington, en la que Vance leyó una declaración oficial del Gobierno norteamericano sobre la situación iraní. Vance dijo que Estados Unidos tiene «intereses vitales» en la zona y que desea que la crisis de Irán concluya cuanto antes con la restauración del orden y la estabilidad.Interrogado sobre el carácter temporal o definitivo de la salida del sha, el secretario de Estado puntualizó que se trata de una decisión que deberá adoptar el propio monarca.

«Sólo cuando se restaure el orden y la estabilidad en el país -indicó Vance- será posible una discusión racional de las soluciones políticas, que en cualquier caso dependerán de la voluntad exclusiva del pueblo iraní, sin interferencias exteriores.»

El responsable de las relaciones exteriores de Estados Unidos ratificó además que Washington ha colaborado en el proceso iraní de las últimas semanas y que ha pedido a los militares leales al sha que apoy en al nuevo Gobierno civil de Bajtiar, al que se le debe dar -dijo- todo el respaldo para que tenga la oportunidad de encontrar una solución pacífica.

La declaración de Vance coincidió anoche con nuevas críticas oficiosas de la Unión Soviética sobre la «injerencia» norteamericana y el peligro de que se instaure en Irán un Gobierno de «militares reaccionarios, y con una actitud de: renovada radicalización del ayatollah Jomeini, máximo líder de la oposición religiosa al sha, exiliado en París. El dirigente chilta manifestó ayer a dos altos funcionarios del Ministerio francés de Asuntos Exteriores que si el próximo viaje del sha al exterior no es precedido de su abdicación «no servirá para nada».

Una hora antes, Jomeini expresó también que una «república islámica iraní» mantendría una política de no alineación y promovería buenas relaciones con Estados Unidos y sus aliados occidentales, a todos los cuales suministraría petróleo. No obstante, condicionó esa política a que Carter retire ahora su apoyo al sha y deje de «interferir» en los asuntos internos de Irán.

Esta declaración se asemejó en gran parte a lo dicho ayer por el nuevo ministro de Asuntos Exteriores de Bajtiar, Ahmad Mir-Fendereski, quien señaló que los lazos de Irán con Occidente no se debilitarán siempre que en el Oeste se comprendan las transformaciones profundas que se están operando en el país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de enero de 1979