Hacienda apaga el incendio de Cultura

Los ministros Montero y Uribes prometen llevar en 10 días al Consejo de Ministros medidas específicas de ayuda tras las quejas del sector

Los ministros de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, y de Hacienda, María Jesús Montero, durante la reunión telemática con los representantes culturales.
Los ministros de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, y de Hacienda, María Jesús Montero, durante la reunión telemática con los representantes culturales.Ministerio de Cultura

Diez días… El plazo concreto lo ha puesto María Jesús Montero, ministra de Hacienda, para estudiar las propuestas que este viernes le hicieron los representantes de todos los sectores culturales –cine, artes escénicas y música, libros, arte y patrimonio, industrias culturales, entidades de gestión, sindicatos- en la larga reunión telemática que mantuvieron con ella y con el ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes.

Tras la abstracción y los patinazos de este (como esa cita a Orson Welles para justificar la falta de medidas específicas para aliviar los efectos de la pandemia en los trabajadores culturales: “primero la vida y luego el cine”), llegó cierta concreción para calmar a un sector que pide acción. El incendio lo provocó Rodríguez Uribes tras una rueda de prensa, convocada el 7 de abril. De ella se esperaban gestos que aliviaran la incertidumbre que ha abierto la crisis del coronavirus en el empleo cultural. Ante la urgencia que le requerían 100 premios nacionales en una carta publicada en EL PAÍS y diversas asociaciones y artistas para que anunciara medidas, el responsable de Cultura se fue por las ramas, se perdió en sus propias palabras y llegó la indignación.

Un malestar al que no es ajeno el propio ministerio; algunas de cuyas unidades no entienden esta sensación de bloqueo y parálisis. Para calmar los ánimos se anunció la reunión, celebrada este viernes, que ha comenzado a las 16.30 y ha durado seis horas. Fueron pasando por sectores: cine, artes escénicas, música y sindicatos, el libro y bellas artes y, finalmente, las industrias culturales y entidades de gestión. La ministra de Hacienda llegó consciente de que debía afrontar un malestar profundo. Después de una década mortífera de recortes y un constante freno y vigilancia de las cuentas, Montero les aseguró que deseaba recuperar la empatía y que no se oponía a las subvenciones para un sector que ha sido empujado sistemáticamente en las últimas dos décadas hacia las ayudas privadas pero sin ley de mecenazgo. Según varios participantes en el encuentro, Montero prometió estudiar a fondo las propuestas. También avanzó que las medidas concretas probablemente vayan al consejo de ministros de 28 de abril. Lo que sigue es un resumen de los asuntos tratados.

CINE. “Nos ha quedado un mensaje constructivo”. Así resumía un asistente la sensación final tras la reunión telemática del ministro de Cultura y Deporte, José María Rodríguez Uribes, y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, con representantes de la industria cinematográfica. “La ministra nos ha dicho: no voy a decir nada que no se pueda cumplir”, cuenta otro profesional presente en el encuentro. De fondo, aseguran, la labor callada y constante de Beatriz Navas, directora del ICAA, que ha ido recogiendo iniciativas y propuestas. Y de ahí surge el primer movimiento: la semana que viene se pondrán en práctica unas medidas de urgencia, “paliativas” las califican. “Habrá un equipo de Hacienda y Cultura que analizará los casos gravísimos. Porque en esta industria los puestos de trabajo son intermitentes, no volátiles, como muchos otros autónomos, y necesitan una inyección económica ya”, explica ese asistente. “El ICAA ya los conoce. Y aunque no sea en el siguiente Consejo de Ministros, sino en el ulterior, estas medidas estarán ya disponibles”. En el pensamiento, los técnicos que sufren el confinamiento sin paro o, como subraya una encuesta de CIMA, la asociación de mujeres del audiovisuales, ese 45% de trabajadoras que han renunciado hasta al teletrabajo para cuidar a sus hijos. “Nos han subrayado la misma línea explicada por la mañana en su rueda de prensa por la ministra de Trabajo: esto va a ser largo de recuperar, no va a haber normalidad en bastantes meses”,

También se ha confirmado que se flexibilizarán las normas administrativas, “porque hay condiciones de las ayudas cinematográficas que hoy por hoy son imposibles de cumplir”. Se realizará convocatoria de la nueva Orden de ayudas en cuanto el Ministerio lo permita. “Lo positivo es que se sigue adelante. En una segunda etapa, se desarrollarán los incentivos fiscales, créditos blandos, que llegue a más lejos”. Montero ha insistido en que serán claros, pero que antes estudiarán todos los casos.

Aunque estuvieron presentes virtualmente los mismos asistentes que hace dos semanas tuvieron el encuentro con Rodríguez Uribes, en esta ocasión solo hablaron cinco: por la producción, Pilar Benito, de AEC; por los exhibidores, Juan Ramón Gómez Fabra, de FECE; por la distribución, Miguel Morales, de Adicine; por las asociaciones profesionales, el director Benito Zambrano, que preside ACCIÓN (Asociación de Directores y Directoras de Cine), y por las asociaciones transversales, Jonás Trueba, de la Unión de Cineastas.

ARTES ESCÉNICAS. Los representantes del área de las artes escénicas han presentado a María Jesús Montero el documento con las 52 medidas de choque que ya habían presentado a Rodríguez Uribes, consensuado por todas las asociaciones del sector, algo que la titular de Hacienda ha elogiado porque refleja de forma organizada las necesidades más urgentes. Montero se ha comprometido a trabajar sobre esa guía durante la próxima semana, a través del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, para llevar propuestas concretas al Consejo de Ministros que se celebrará el 28 de abril.

Otro aspecto que se ha planteado en la reunión y que ha destacado Jesús Cimarro, presidente de la federación de empresarios de teatro y danza (Faeteda), es la necesidad de pensar medidas para reactivar la actividad cuando pase la crisis. “Fuimos los primeros en cerrar y la propia ministra nos ha confirmado que estaremos entre los últimos que podremos volver. Tenemos que ponernos a trabajar ya en un verdadero plan de choque”, recuerda Cimarro. El sector ya ha hecho los deberes en este sentido y ha presentado otro documento que rechaza la reapertura con reducción de aforo porque no es económicamente viable y se ofrece a estudiar protocolos sanitarios para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como del público y, de paso, evitar la estigmatización de esos espacios como zonas “contagiosas”.

Iñaki Guevara, secretario general de la Unión de Actores y Actrices, considera que la reunión es “esperanzadora”, pero advierte que no se puede seguir demorando la toma de decisiones. “Hace semanas que explicamos el problema de la intermitencia de los intérpretes, que sus contratos no les permiten acceder al paro ni a ninguna de las ayudas implementadas para el resto de los trabajadores. Ahora esto es urgente porque hay personas que lo están pasando ya muy mal”, recuerda Guevara.

LIBRO. El sector del libro expresó su malestar en la reunión ante la falta de sensibilidad que ha mostrado en las últimas semanas el ministerio. Pero sus representantes quedaron más tranquilos tras la reunión vía telemática. Montero se comprometió ante ellos también a llevar medidas concretas al Consejo de Ministros del martes día 28. Para entonces estará más cerca la fecha en que se abran las librerías. Será el primer espacio cultural que entre en funcionamiento pero con garantías de salud y económicas para escalonar las salidas de los ERTE o para asegurar clientela, es decir, que haya gente en la calle. Editores y libreros pidieron medidas urgentes para aliviar la cadena del producto. Desde ampliar dotaciones para la compra de bibliotecas públicas a que fluyan los créditos de ICO.

Según ellos, les consta que no llegan a varias empresas editoriales que los han reclamado. Pidieron establecer mecanismos que dinamicen la liquidez porque nadie está accediendo al dinero. La actitud practica y resolutiva de Montero contrastó con la parálisis del ministerio que teóricamente les representa pero no en la práctica. Por parte del sector acudieron a la reunión Miguel Barrero y Patrici Tixis, presidente y vicepresidente del Gremio de Editores, Alberto Taiga, responsable de Cegal (los libreros), el presidente de los distribuidores, Francisco Martinez, el de Cedro, Daniel Fernandez y el de los escritores, Manuel Rico.

ARTE. No hay ninguna conclusión concreta que reseñar, pero al menos se aprecia una actitud de escucha por parte del Gobierno. Tras el desencuentro vivido hace solo unos días, así se podrían resumir las impresiones extraídas por el sector de las artes visuales tras su reunión telemática con los ministros de Cultura y Hacienda, celebrada a última hora de este viernes. “Es la primera vez que tenemos una interlocución directa con Hacienda, algo que siempre habíamos solicitado desde la mesa sectorial del arte contemporáneo”, celebró Isidro López Aparicio, presidente de la Unión de Artistas Contemporáneos, una de las varias asociaciones que componen la mesa y que ha participado hoy en el encuentro junto a representantes de los directores de museos, los restauradores y las mujeres en las artes visuales.

Aunque los ministros han hablado “poco”, como apunta María José Magaña, de Mujeres en las Artes Visuales (MAV), una de las claves que ha quedado clara es que se tomarán medidas a dos velocidades: unas más urgentes (“modestas, de supervivencia”) y otras a medio plazo. “Nos han asegurado que se han leído las propuestas que les hemos enviado desde todas las asociaciones”, añade Magaña, que remarca que, desde su asociación, han insistido en la necesidad de emprender soluciones “con perspectiva de género”, dada la situación de desigualdad desde la que muchas veces parten las mujeres, aún más en contextos de crisis.

Las medidas que ya se están elaborando a partir de los informes facilitados por las asociaciones se presentarán en el Consejo de Ministros del próximo 28 de abril. Y aunque siguen en el aire cuestiones fundamentales como la fecha de reapertura de los museos (una decisión que el ministro de Cultura deja en manos de los profesionales de la salud), como señala López Aparicio, se percibe “un cambio de paradigma”. “Parece que se dan cuenta de que no todas las medidas valen para todos, que cada sector tiene unas necesidades específicas”. El de las artes visuales, además, parte de una posición especialmente “precarizada”: “No todos los artistas se puede acoger a las medidas transversales que ya se han tomado, como las destinadas a los autónomos, porque muchos ni siquiera tienen ingresos suficientes para pagar la cuota todos los meses”.

MÚSICA. El sector musical es de los más inquietos. Sobre todo por las negras perspectivas de la música en vivo. Ellos reiteran que serán los últimos en salir de la crisis. Hablamos de espectáculos que congregan a miles de personas. La reunión con los ministros no les ha convencido. “Estamos muy preocupados. Hay medidas de carácter normativo que se han adoptado en la Unión Europea (Italia, Alemania, Bélgica o Portugal) y que necesitamos para planificar el futuro. Pero de momento no las tenemos”, señala a este diario Joaquín Martínez Silva, presidente de la Federación de la Música de España, ESmúsica, que agrupa a todos los oficios del sector. Una de sus principales reclamaciones es que el gobierno permita a organizadores de conciertos y festivales mayor flexibilidad a la hora de gestionar la devolución de entradas por cancelaciones. Por ejemplo, poder hacerlo hasta diciembre de este año. “Hay 300.000 personas dependiendo de un futuro muy incierto. Entendemos la situación y nos solidarizamos, pero hay que tomar medidas urgentes porque no vale de nada llegar si se llega tarde”, afirma Martínez Silva. Y añade: “Agradecemos que los ministerios estudien nuestras medidas, pero debemos movernos rápido”.


Con información de Gregorio Belinchón, Silvia Hernando, Raquel Vidales y Carlos Marcos.

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