Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Estudiando a Don Quijote

Una universidad de Guatemala ofrece el único curso gratuito en la Red impartido desde América Latina sobre la eterna obra de Cervantes

Una ilustración de El Quijote.
Una ilustración de El Quijote.

Eric Graf, catedrático en la Universidad Francisco Marroquín (UFM) en Guatemala, tiene el trabajo de sus sueños. Graf se define como un hombre “obsesionado” con Miguel de Cervantes —su tesis doctoral versa sobre El cerco de Numancia, ópera prima del genio de la literatura— y con la producción literaria del Siglo de Oro español. Este profesor de 49 años, nacido en Texas, es quien lleva las riendas de una tarea quijotesca. Imparte el curso masivo en línea (MOOC, por sus siglas en inglés), gratuito y en español, Descubre Don Quijote de la mancha, el mejor libro de todos los tiempos. De este modo, la UFM se une a los festejos del año cervantino con dicha asignatura.

No es el único curso de este tipo sobre el personaje de Cervantes (existe otro de la Universidad Autónoma de Madrid), pero sí el único que se imparte desde Latinoamérica. Graf afirma sentirse “en el paraíso” al estar a cargo de esta tarea. Explica que la idea nació del rector de la UFM, Gabriel Calzada, y del fallecido exrector Giancarlo Ibargüen. Cuando ambos le anunciaron el proyecto, el literato estadounidense pensó que iba a desempeñarse como asesor académico, no que se iba a convertir en el anfitrión cultural y profesor experto de esta iniciativa educativa.

"¿Por qué hay que estudiar a Don Quijote en el siglo XXI?", le preguntan muchos. Él responde: “Porque es el mejor libro de todos los tiempos. Si uno va a ser abogado, bombero o lo que sea y solo tiene pensado dedicar su tiempo a un curso en el área de Humanidades, este es el curso”. Graf argumenta que la novela de Cervantes es la fuente de la novela moderna, además de un portal hacia la antigüedad clásica. “Es una manera muy densa e intensa de recibir un alcance en las artes liberales, de una forma amplia, económica y muy eficiente”, agrega.

Hasta ahora el MOOC tiene más de 11.100 inscritos de 115 países diferentes. El curso aborda la primera (52 capítulos) y segunda parte (74 capítulos) de Don Quijote de la Mancha. Para un mejor funcionamiento del MOOC, han optado por dividirlo en módulos. Tres para la novela de 1605 y otros tres para la de 1615. Graf explica que cada unidad educativa tiene una duración aproximada de seis semanas, pero cada persona puede hacerlo a su propio ritmo, y resalta que todos los contenidos son gratuitos.

Es consciente de que la obra de Cervantes puede resultar “complejísima” para algunos lectores. Sin embargo, cree que “ese es su encanto”, considerando que le dedicó de 20 a 30 años de su vida para terminarla, y afirma que “Cervantes ya era un genio y era inevitable que resultara [la obra] en una catedral gótica con algo esperándonos en cada rincón”. Pero no por eso desanima a los entusiastas. Solo dedicándole de dos a tres horas semanales para la lectura y a través de los vídeos en YouTube, foros de discusión e incluso sesiones de análisis en vivo que crearon, buscan hacer la experiencia de leer el Quijote “más atractiva y sencilla”.

Nuevas generaciones

La red, como Sancho Panza a Don Quijote, es el escudero de Graf para poner al alcance de los estudiantes todas las herramientas de aprendizaje que hagan la lectura “más digerible”. “La idea es proporcionarles el contexto histórico, ciertos detalles estéticos, además de intentar aclarar cuestiones y enigmas no fácilmente resolubles. Les damos la información que les permita continuar leyendo sin ser agobiados”, precisa.

Graf da a conocer que el MOOC ha logrado que en torno al 10% de los inscritos sigan el curso hasta el final, cuando normalmente este tipo de actividades solo logra enganchar a un 1 o 2%. Eso lo llena de orgullo. Graf se considera quijotesco por los años que ha intentado enseñar, estudiar y entender este texto, que transmite “mucha humildad”, dice, la misma que busca transmitir a una nueva generación de adeptos cervantinos.