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El fiscal acusa a Jaume Roures de hinchar la taquilla de dos películas

La querella por presunto fraude y falsedad se presenta contra el responsable de Ovideo TV y Mediapro y su socio Josep Maria Benet, productores de 'Flores negras' y 'La vida empieza hoy'

Maria Grazia Cucinotta y Tobias Moretti, en un fotograma de 'Flores negras'.
Maria Grazia Cucinotta y Tobias Moretti, en un fotograma de 'Flores negras'.

El caso del fraude del taquillazo, que investiga a un grupo de profesionales del cine español por inflar presuntamente la venta de entradas para lograr subvenciones, añade a su sumario dos conocidos nombres, Jaume Roures y Josep Maria Benet. El fiscal ha presentado una querella criminal en un juzgado de Barcelona contra ambos productores, como responsables de la productora Ovideo TV SA, “por la comisión de un presunto delito contra la Hacienda pública en su modalidad de fraude de subvenciones, así como de un delito continuado de falsedad documental”.

El fiscal señala que la empresa, integrada en el grupo Mediapro, solicitó en 2011 las ayudas al Ministerio de Educación y Cultura las ayudas al Ministerio de Educación y Cultura para las películas Flores negras, dirigida por David Carreras en 2009, y La vida empieza hoy, realizada por Laura Mañà en 2010, “declarando ante los organismos o autoridades competentes para su concesión unos datos falsos de recaudación bruta”. “Se fingió o aparentó un nivel de recaudación por un importe muy superior al real”, añade el escrito de la querella del fiscal, admitida por el juzgado.

Flores negras (cuyo coste de producción declarado fue de 2,2 millones de euros) percibió una ayuda de 633.087,10 euros, y La vida empieza hoy (también con un coste de 2,2 millones de euros) de 652.697,64 euros. En el primer caso, la ayuda concedida en función de la respuesta del público debía haber ascendido tan solo a un máximo de 16.000 euros y en el segundo a unos 45.000 euros, en razón de las infracciones detectadas, según la auditoría elaborada por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE). Esta entidad dependiente del Ministerio de Hacienda trasladó su informe a la Fiscalía de Madrid y esta a la de Barcelona, al estar radicado en esta ciudad el domicilio fiscal y social de la citada productora, explican fuentes judiciales.

Ovideo es la productora de películas como Jamón, jamón o Smoking room, además de las citadas, y era una filial de Mediapro hasta que esta adquirió la totalidad de las acciones en 2013. Según una portavoz de Mediapro, responsable de películas como Vicky Cristina Barcelona, de Woddy Allen, y la más reciente Política, manual de instrucciones, de Fernando León de Aranoa, los responsables de la gerencia y gestión de Ovideo cuando se produjeron las irregularidades eran Enrique y Antoni Camín (este, siendo consejero delegado) y no Roures y Benet, que eran miembros del consejo de administración.

El modus operandi para hinchar las taquillas era muy similar al detectado en otros casos del llamado taquillazo, en el que hay al menos 12 películas afectadas, y una cuarentena está bajo investigación desde 2011. Lo describe el propio fiscal en su querella cuando destaca las “siguientes incoherencias y anomalías relativas a los datos de recaudación” en la película Flores negras: “A pesar de que en el sector del cine la práctica totalidad de la recaudación se obtiene en las primeras semanas de distribución, en el caso del citado largometraje se declaró una elevada recaudación al final del periodo de cómputo, y ello tras el transcurso de un periodo de escasa recaudación”.

Jaume Roures, el pasado febrero en Barcelona.
Jaume Roures, el pasado febrero en Barcelona.

También revela que una elevada recaudación en sesiones del mediodía o pasadas la medianoche, “lo que resulta ciertamente atípico e inusual”. “Incomprensible” es la elevada venta de entradas de este filme en comparación con otras películas proyectadas a la misma hora y mucho más taquilleras, añade. Además, el 56% de la recaudación se concentró en 12 cines (de los 137 en los que se estrenó), con distintas vinculaciones empresariales entre sí y con algunas distribuidoras de las cintas. El mismo operativo se siguió en otros casos ahora investigados del llamado taquillazo.

Inverosímiles

El fiscal hace hincapié en que la propia Ovideo alegó que compró parte de la taquilla, lo que es contrario al objetivo de la ley de 2007, según apunta. Las anomalías anotadas por La vida empieza hoy son muy similares, si bien cambian algunos factores. En conclusión, el fiscal afirma que las recaudaciones por ambas películas “no son verosímiles”.

El Ministerio de Cultura, del que depende el Instituto de Cinematografías y de las Artes Audiovisuales (ICAA), ha declinado referirse a esta querella, incidiendo en que no se pronunciará sobre un asunto que se encuentra inmerso en un proceso judicial. Como sucedió al estallar el caso del taquillazo, desvelado por EL PAÍS el pasado mes de noviembre, el Ministerio tan solo subrayó que algunos casos detectados no pueden ensombrecer la imagen de todo el sector. Este año se ha modificado la ley y ahora las ayudas se conceden a priori.

Mediapro niega responsabilidad y afirma que devolvió las ayudas

El actual director general del grupo Mediapro y promotor inicial de La Sexta, Jaume Roures, y su socio Josep Maria Benet, no tuvieron nada que ver con la petición y gestión de las ayudas del Ministerio de Cultura en 2011 para las películas producidas por Ovideo TV Flores negras y La vida empieza hoy, afirmó una portavoz de la productora. Antoni Camín era el consejero delegado de Ovideo entre 2007 y 2013, además de gerente. Una vez se descubrieron las irregularidades en 2013, se devolvieron al Gobierno las subvenciones de alrededor de 600.000 euros cada una, incidieron las mismas fuentes. También se apartó de Ovideo a sus antiguos responsables directos y Mediapro adquirió el 100% de la productora, añadieron. "De las 50 películas que Mediapro ha producido en 15 años nunca ha tenido problemas", solo con esos dos títulos, resaltó la portavoz. La empresa aseguró el miércoles desconocer la existencia de la querella del fiscal de Barcelona.

Este jueves, Mediapro emitió un comunicado en el que reitera estos argumentos y añade que, ante la querella del fiscal, "la productora ha puesto en marcha todos los mecanismos para exigir responsabilidades a Toni Carmín, incluyendo una querella con tras este por administración desleal". 

El escrito del fiscal presenta a Roures y Benet como los querellados, sin menoscabo de que se pueda ampliar las responsabilidades en el curso de la instrucción del caso.

El hecho de que el caso continúe abierto a pesar de que Mediapro reintegrara en 2013 las ayudas recibidas obedece a la investigación y al criterio de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), dependiente del Ministerio de Hacienda, que considera que se debe denunciar ante la fiscalía los hechos por incurrir en indicios de delitos, si bien sostiene que debería hacerlo el Ministerio de Cultura.