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Raimat arranca de noche la temporada de vendimia

La uva servirá para elaborar los cavas que se venderán dentro de un año y medio

Un recolector comprueba la uva antes de cortar el racimo.
Un recolector comprueba la uva antes de cortar el racimo.

La bodega Raimat en Lleida comenzó este lunes por la noche la temporada de vendimia con una recolección manual que ya se ha convertido en tradición en este punto de la Cataluña interior. Con más de 2.000 hectáreas de viñedo propio —el mayor de toda Europa— enmarcado en la denominada viticultura sostenible, Raimat recolectará este año, por primera vez, 400 hectáreas de cepas ecológicas. La bodega centenaria, propiedad del grupo Codorniu, es de las primeras en toda Europa en iniciar una vendimia que, aseguran, será de las mejores añadas con las que se elaborarán los cavas que consumamos dentro de año y medio.

Un equipo de operarios seleccionados por la bodega comenzó ayer la recolección, cepa a cepa, de uvas de la variedad chardonnay destinada a la elaboración de cava. Los recolectores arrastraban cajas donde cuidadosamente depositaban las uvas elegidas como si de un casting se tratara. Racimos que seleccionaban gracias a los focos provenientes de linternas que sustentaban en sus frentes. Un trabajo concienzudo con el que se aseguraban seleccionar una a una las uvas con las que se acabarán elaborando los cavas que se consumirán dentro de año y medio en medio mundo.

El director técnico de viticultura de Raimat, Joan Esteve, explicaba ayer los beneficios de recoger la uva por la noche: “Por un lado, evitamos que se oxide la uva y por otro la mantenemos a 17 o 18 grados, lo que nos beneficia al no tener que refrigerarla”. La recolección manual también favorece que se preserven los aromas y evita que se realicen fermentaciones no deseadas.

Esteve aseguraba que este año la cosecha será de “calidad super excelente” gracias a que el verano ha tenido una temperatura suave, lo que ha permitido “condiciones perfectas para hacer vinos excepcionales”. Según el viticultor, el hecho de que “no haya habido olas de calor ha permitido una maduración progresiva de la uva”. “El tiempo de maduración de las uvas para realizar nuestros vinos blancos ha sido excelente, para los tintos todavía tenemos que esperar para que acaben de madurar”, aseguró Esteva.

El viticultor afirmaba que en la población leridana de Raimat se dan unas condiciones excelentes para una buena cosecha: “Tenemos un clima muy beneficioso para las cepas, una forma de cultivar especial y un suelo pobre en nutrientes que beneficia la recolección”. Las linternas se funden entre los viñedos. La vendimia nocturna sólo ha hecho que empezar y en las Navidades de 2017 empezarán a venderse los cavas procedentes de estas uvas.