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Nigeria envía un juez a España para colaborar en la lucha contra la ‘trata del vudú’

La novedosa iniciativa busca extender hasta África las investigaciones contra las mafias de explotación sexual de mujeres de este país

Zapatos de una prostituta sobre el asfalto, en el polígono de Marconi en Madrid.
Zapatos de una prostituta sobre el asfalto, en el polígono de Marconi en Madrid.

El nigeriano Adeyemi —nombre supuesto por motivos de seguridad— llegó el pasado martes a la sede del Ministerio de Justicia, en Madrid, acompañado por representantes del Proyecto Promis, una iniciativa de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (ONUDC) y del Alto Comisionado por los Derechos Humanos que busca mejorar la colaboración entre los países de origen y destino del tráfico ilícito de migrantes y de la trata con fines de explotación sexual para luchar contra las mafias que se lucran con ella. Fiscal en su país, Adeyemi se ha convertido de este modo en el primer juez de enlace de un estado del África subsahariana en España. Su misión: mejorar la lucha contra esta lacra que castiga especialmente a mujeres procedentes de su país y que tiene como una de sus principales característica el uso de ritos vudú para prostituir contra su voluntad a las víctimas.

En la actualidad, en España solo hay jueces de enlace de Francia, Marruecos y el Reino Unido, por lo que la llegada del representante nigeriano es toda una novedad, sobre todo porque viene a colaborar en la lucha contra un tipo de delincuencia, la inmigración irregular y la trata de seres humanos, que la recientemente aprobada Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado del Ministerio del Interior califica de “una grave amenaza de seguridad nacional” a medio plazo. Las cifras policiales respaldan la apuesta del Ministerio de Justicia: durante 2018, la Policía Nacional realizó 22 operaciones contra organizaciones de origen nigeriano dedicadas a explotar sexualmente a mujeres. En ellas hubo 155 detenidos y se liberaron a 70 víctimas de esta nacionalidad, cuatro de ellas menores de edad.

Las mujeres nigerianas son, de hecho, las extranjeras que con diferencia sufren más la violencia de estas tramas en España, muy por encima del resto de nacionalidades. Además, ocupan el escalón más bajo de la prostitución, la que se ejerce en polígonos industriales de Madrid, Barcelona, Levante y ciudades costeras. “Las redes nigerianas son las más extensas y cubren desde la captación, al traslado y la explotación final”, señala el inspector jefe José Nieto, de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Policía Nacional. Para él, la llegada del juez de enlace de Nigeria es “una noticia importante, porque puede ayudarnos a actuar en origen contra estas redes, pero también a mejorar la protección de las mujeres que terminan denunciando y de familias, que viven allí”. Nieto asegura que esas mujeres declaren contra sus explotadores “es, en la actualidad, un acto heroico por su parte. Sus testimonios son claves para conseguir condenas", recalca.

Ana Gallego, directora general de Cooperación Jurídica Internacional del Ministerio de Justicia, también valora como un paso importante la llegada del juez de enlace nigeriano: “Debe servir para maximizar el alcance de las investigaciones policiales y judiciales que se inician en España”. Gallego asegura que la ONUDC les ofreció la posibilidad de contar con un representante judicial del país africano en junio, al poco de formarse el Gobierno de Pedro Sánchez, y que el ministerio lo convirtió “en una prioridad absoluta por la importancia que se da a la lucha contra las redes de inmigración y trata”. La alto cargo de Justicia se fija entre los objetivos a lograr que los jueces españoles puedan tomar declaración en Nigeria a sospechosos y testigos de las tramas que operan en Europa, pero también “atacar el patrimonio de los traficantes en sus países de origen” como instrumento clave para combatir estas mafias.

Aunque desde Justicia no quieren fijar un plazo para la llegada de esos resultados, sí aspiran a que los primeros efectos de la presencia en Madrid del representante nigeriano se noten “con plazos más cortos en las respuestas ante un requerimiento judicial de colaboración". Gallego admite que, en la actualidad, los juzgados españoles remiten pocas comisiones rogatorias con Nigeria y, además, casi todas por casos de estafas por el sistema de las cartas nigerianas. “Algunas obtienen respuestas, pero muchas no. Esperamos que eso cambie a partir de ahora”, añade la directora general, que destaca el ejemplo de Italia, el primer y hasta ahora único país europeo en el que funciona la figura de juez de enlace nigeriano, como ejemplo de las mejoras que pueden venir. En el año que lleva asentada allí una representante judicial del país africano, los trámites que antes se demoraban hasta un año o nunca se cumplimentaban, se resuelven en un mes.

En un primer momento, el juez de enlace nigeriano trabajará en España durante un periodo inicial de seis meses, con la posibilidad de prolongarlo en el tiempo según los resultados. Henna Mustonen, representante de la Oficina de Naciones Unidas contra el Crimen, el organismo que ha impulsado el proyecto de colaboración, asegura que si la iniciativa da resultado “se estudiará extenderla a otros países del África subsahariana en los que operan las mafias de la inmigración irregular para que también desplacen magistrados a países europeos”. La representante de la ONUDC asegura que el fin último del proyecto de Naciones Unidas es “actuar contra toda la cadena delictiva, desde los países de origen a los de destino, pasando por los de tránsito”.

Mientras eso ocurre, Adeyemi ha empezado su trabajo en Madrid con una apretada agenda en la que, tras reunirse con la ministra de Justicia, Dolores Delgado, mantendrá encuentros con los diferentes actores implicados, entre ellos representantes de la Fiscalía, de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Tras un primer periodo de seis semanas, en las que recogerá los primeros datos y peticiones de ayuda de las investigaciones en marcha, retornará temporalmente a Nigeria para, así, agilizar allí la colaboración de las autoridades del país africano con Madrid en esos casos concretos. Luego regresará a Madrid para volver a empezar con nuevos casos. Eso sí, siempre dentro del anonimato, para evitar que las mafias de su país contra las que ayudará a luchar tomen represalias contra él o su familia. Una medida que el inspector jefe Nieto justifica: "Son muy peligrosas".

Redes sociales y magia negra

Las mafias nigerianas se valen tanto de viejos rituales de magia negra como de las redes sociales para esclavizar a las mujeres que prostituyen a la fuerza en Europa. El inspector jefe José Nieto detalla que con sus conjuros consiguen un sometimiento total de las víctimas ante el temor de que, si no obedecen, las consecuencias las paguen sus familiares en Nigeria en forma de malas cosechas o desgracias. “Les funciona tan bien, que no necesitan tener un control estricto sobre ellas. Saben perfectamente que harán todo lo que se les diga”, señala en mando policial. Las redes sociales, y en concreto Facebook, tiene otro objetivo: atraer nuevas víctimas. Nieto detalla que a todas ellas les hacen abrir perfiles en el que cuelgan imágenes suyas con imágenes que muestran su estancia en España como un viaje a la prosperidad. “Son los propios integrantes de la trama los que se encargan de alimentar estos perfiles con textos y fotos que animen a más mujeres a cruzar África para, sin saberlo, acabar siendo obligadas a prostituirse”, destaca el agente. Una vez en las redes de la mafia, las mujeres deberán devolver una deuda de hasta 65.000 euros para salir de ellas, lo que les obligará a prostituirse durante años en España. Solo cuando están a punto de saldarla recibirán una oferta de sus explotadores: saldar los últimos miles de euros que le faltan por pagar a cambio de convencer a alguien conocido para que, como ella, se prostituya. Con ella también utilizarán el vudú y las redes sociales.

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