Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Trump advierte de que puede cancelar su cita con Putin por la crisis de Ucrania

El incidente naval lleva al presidente a marcar distancias respecto al líder ruso en los días previos al G20. "No me gusta esa agresión para nada”, afirma

Trump, este lunes en un acto en Biloxi (Misisipi).
Trump, este lunes en un acto en Biloxi (Misisipi). AP

El incidente entre Rusia y Ucrania ha llevado a Donald Trump a marcar distancias respecto a Vladímir Putin, con quien mantiene una sorprendente sintonía pese a los conflictos que separan a ambos países. El presidente de EE UU advirtió este martes en una entrevista con The Washington Post que se plantea cancelar la reunión con su homólogo ruso prevista a finales de esta semana, aprovechando la cumbre del G-20 en Buenos Aires, en función de lo que el equipo de seguridad nacional concluya sobre lo ocurrido el domingo, cuando Moscú apresó a una flotilla militar ucrania en el estrecho de Kerch (Crimea).

“Quizá no tenga la reunión, quizá no la tenga siquiera… No me gusta esa agresión para nada”, dijo Trump. Es difícil saber si estas palabras se reducen a una mera gesticulación o en efecto este conflicto supone un problema para la relación del republicano con el líder ruso.

Las sospechas de Turquía y de la propia CIA de que el príncipe heredero saudí Mohammed Bin Salman ordenó el asesinato del periodista crítico con el régimen Jamal Khashoggi no han bastado para que el mandatario se desmarque de Salman. “Quizá lo hizo, quizá no”, dijo este martes. “Pero él lo niega, la gente de su entorno lo niega y la CIA no lo asegura del todo”, añadió al Post.

En el caso de Ucrania y Crimea, el discurso de Trump resultó tremendamente rupturista al principio, cuando todavía era un candidato a la Casa Blanca. El máximo exponente de este giro tuvo lugar en agosto de 2016, cuando un periodista le preguntó si reconocería la anexión en 2014 de la península por Rusia. Estados Unidos no la había reconocido. Y el magnate neoyorquino respondió con un “lo estudiaré”, para rematar: “¿Sabes? El pueblo de Crimea, por lo que oigo, preferiría estar con Rusia que donde estaban. Y esto también hay que tenerlo en cuenta”. Una vez en el Gobierno, sin embargo, Trump mantuvo la posición de Washington respecto a Crimea y se distanció del Kremlin al apostar por proporcionar armas letales a Ucrania para su defensa ante los grupos separatistas prorrusos.

La crisis abierta este domingo obliga de nuevo a retratarse a las grandes potencias. Fue un incidente grave: después del intento de las naves ucranias de llegar al mar de Azov desde el mar Negro, Rusia cerró el paso a los buques ucranios, algo que no ocurría desde la caída de la URSS. 23 marineros acabaron detenidos y Ucrania aprobó la ley marcial. Para la Unión Europea, esta será una prueba de unidad. Para Trump, el momento ideal de defender ante sus críticos que no vive en conchabanza con Putin, después del torrente de críticas que desató su cumbre de julio en Helsinki, cuando equiparó la credibilidad del mandatario ruso y la de sus propios servicios de inteligencia respecto a la acusación de injerencia electoral en 2016. Ahora, la segunda cita bilateral estaba cerrada para esta semana, el informe final del Consejo de Seguridad Nacional será, dice el presidente estadounidense, lo que decida si sigue en pie.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información