Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ucrania aprueba la ley marcial tras el choque naval con Rusia

La OTAN exige a Moscú que libere los barcos ucranios que apresó el domingo en el estrecho de Kerch

Moscú / Bruselas

El apresamiento de una flotilla militar ucrania por Rusia el domingo en el estrecho de Kerch (Crimea) ha reavivado el temor a un conflicto abierto entre Moscú y Kiev, cuyas relaciones siguen muy dañadas tras la anexión de esa península por el Kremlin en 2014. El Parlamento ucranio proclamó este lunes la ley marcial durante un mes, mientras Moscú afirmaba que los barcos fueron interceptados tras ignorar sus advertencias y que se encontraban en aguas territoriales rusas. La OTAN exigió al Kremlin que liberara los tres barcos y le recordó que las acciones tienen “consecuencias”. El texto de la medida de excepción, aprobada en una movida sesión parlamentaria a puerta cerrada, no ha sido aún repartido o difundido entre los diputados ucranios.

Dos de los tres barcos ucranios capturados el 25 de noviembre por Rusia en el puerto del estrecho de Kerch. En vídeo, la intervención del presidente ucranio antes de la aprobación de la ley marcial.

Las Fuerzas Armadas se mantenían en estado de alerta, mientras la Rada Suprema (Parlamento) aprobaba la ley marcial con una duración de 30 días a partir del 28 de noviembre y hasta el 26 de diciembre. Este régimen no afectará a las elecciones convocadas para el 31 de marzo. La Rada pidió garantías, además, de que no se restringirán las libertades públicas. El “estado de guerra” se hará extensivo a 10 regiones (en los puntos más conflictivos en la frontera entre los dos países), del total de 27 unidades administrativas. La medida de excepción propuesta por el presidente Petró Poroshenko fue aprobada por 276 diputados de los 450 que hay en total.

La sesión de la Rada fue a puerta cerrada y duró varias horas, durante las que los diputados bloquearon la tribuna de oradores como muestra de protesta. Poroshenko había presentado por la mañana el decreto, en el que se contemplaban la limitación de 12 derechos y libertades cívicas, según la página del servicio informativo Lb. Después, durante la tormentosa sesión parlamentaria, Poroshenko presentó un segundo decreto, suavizado, donde se reducía a la mitad el plazo de vigencia de la medida de los 60 días previstos inicialmente. El presidente aseguró que, como le habían pedido los diputados, no habría restricciones de las libertades. Este texto del segundo decreto no fue difundido, según informó Lb, citando a varios diputados.

Poco antes, el jefe del Estado comunicó su posición a sus conciudadanos en una alocución televisiva. Dijo tener datos de los servicios de seguridad, según los cuales existe una “seria amenaza” de que Rusia lance una “operación de infantería” contra Ucrania.

Activistas ucranios de ultraderecha piden frente al Parlamento la instauración de la ley marcial.

El líder del partido Posición Cívica, Anatoli Gritsenko, que es también candidato electoral, comentó en Facebook que en el decreto presentado por el presidente Petró Poroshenko se estipulan medidas que se pueden poner en práctica sin ley marcial y que, en cambio, no figuran limitaciones en las relaciones diplomáticas y comerciales con el país agresor.

El presidente ucranio aseguara que la ley marcial no servirá para aplazar las elecciones

El incidente entre buques rusos y ucranios ocurrió el domingo cuando Rusia impidió el paso a la flotilla (dos patrulleros y un remolcador) que navegaba desde Odessa, en el mar Negro, rumbo a Mariúpol, en el mar de Azov, y la amenazó con disparar. Los rusos cumplieron sus amenazas y, a consecuencia de los disparos, varios marineros ucranios resultaron heridos, aparentemente sin gravedad. El incidente ha quedado documentado en diversos vídeos que se pueden encontrar en Internet, en los que se ve cómo la lancha rusa arremete contra el buque ucranio, así como en las grabaciones sonoras de las transmisiones de radio entre los dos contingentes enfrentados. “Tenemos heridos. Necesitamos ayuda”, exclamaba una agitada voz en ucranio. “Abriremos fuego a dar, tenemos ametralladoras de gran calibre. Salgan con las manos en alto”, contestaba, con resolución, otra voz en ruso.

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) confirmó su actuación y la justificó alegando “violación de fronteras” por parte de las naves ucranias. El FSB informó de la existencia de tres heridos y dijo que habían recibido atención médica, pero los medios informativos ucranios aseguran que los heridos fueron seis. El representante de Ucrania en el Consejo de Seguridad de la ONU, Vladímir Elchenko, informó este lunes de que uno de los militares heridos en el incidente se encuentra en "estado crítico".

En esencia, y según las reacciones oficiales de sus representantes, Ucrania considera que su flotilla fue objeto de una “agresión” y Rusia califica de “provocación” el paso del contingente naval.

El momento en el que una flotilla militar ucraniana intenta llegar al mar de Azov desde el mar Negro.

La navegación por las aguas del mar de Azov y el estrecho de Kerch se regula por un tratado bilateral de 2003 (ratificado por Rusia y por Ucrania, y no denunciado hasta ahora), según el cual se trata de un mar interior gestionado conjuntamente, por donde pueden circular sin restricciones buques pertenecientes a ambos países, tanto mercantes como militares y de otros tipos, y también los buques invitados de terceros Estados, incluidos los de guerra, esto último con previo acuerdo de las partes.

Anexión de Crimea

No obstante, la situación de hecho ha cambiado desde la anexión de Crimea por Rusia en 2014, ya que Moscú ha pasado a considerar como propias las aguas territoriales ucranias en torno a la costa de aquella península (una zona de 22 kilómetros) y también a controlar las dos riberas del estrecho de Kerch, sobre el cual ha construido unilateralmente un puente, que se inauguró en mayo.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, urgió Rusia a liberar “de inmediato” a los barcos. Tras reunirse con los embajadores de los 29 países de la Alianza y su homólogo ucraniano, Stoltenberg aseguró que “no existe ninguna justificación para el uso de la fuerza militar” contra la flotilla ucrania y reclamó a Rusia que “garantice” la libertad de navegación y el acceso a los puertos por parte de Ucrania en esa zona. “Las acciones tienen consecuencias”, zanjó sin especificar cuáles.

El jefe de la Alianza llamó, además, a la “calma” y a la “moderación” y recordó a Rusia que debe poner fin a su apoyo a los grupos militares y retirar todas sus fuerzas del territorio ucranio. “Los aliados no reconocerán la anexión ilegal e ilegítima de Crimea”, afirmó Stoltenberg, quien consideró que las actuaciones rusas están socavando la estabilidad de la zona.

El presidente de EE UU, Donald Trump, dijo que no le gustaba la situación y que estaba trabajando con los dirigentes europeos para encontrar una solución. Por su parte, Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, condenó el uso de la fuerza de Rusia y afirmó que “la UE permanecerá unida en su apoyo a Ucrania”.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que hará todo lo posible para rebajar la tensión por el incidente, según informó la oficina de Poroshenko tras una llamada entre ambos líderes. En Berlín, funcionarios de Alemania, Rusia, Ucrania y Francia se reunían ayer para buscar una salida a la crisis. Respecto a las presiones del Parlamento ucranio para evitar que se aplazaran las elecciones, hay que tener en cuenta que la popularidad del presidente es muy baja y no figura entre los principales candidatos favoritos para las elecciones del 31 de marzo. La favorita para esos comicios es la ex primera ministra Yulia Timoshenko, cuyo grupo parlamentario tiene 20 escaños.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información