ESPECIAL CIUDADES

El ‘shock’ de las ciudades en 15 gráficos

Terrazas en aparcamientos, carriles bici temporales, menos transporte público, más paseos por el parque… Así ha cambiado la pandemia las urbes.

Madrid vacío por el coronavirus. Panorámica de la Puerta del Sol el 24 de marzo de 2020.

Foto: Samuel Sánchez. Ilustración: Yolanda Clemente

Madrid vacío por el coronavirus. Panorámica de la Puerta del Sol el 24 de marzo de 2020.

Foto: Samuel Sánchez. Ilustración: Yolanda Clemente

-19%

se reducen

los atascos

-30%

de concentración

de NO₂

11,5

km. de media de

nuevos carriles bici

-50%

de usuarios en

transporte público

-50%

de desplazamientos

a lugares de ocio

Madrid vacío por el coronavirus. Panorámica de la Puerta del Sol el 24 de marzo de 2020.

Foto: Samuel Sánchez. Ilustración: Yolanda Clemente

-19%

se reducen

los atascos

-30%

de concentración

de NO₂

11,5

km. de media de

nuevos carriles bici

-50%

de usuarios en

transporte público

-30%

de desplazamientos

al trabajo

582

nuevas terrazas

en Madrid

-50%

de desplazamientos

a lugares de ocio

Madrid vacío por el coronavirus. Panorámica de la Puerta del Sol el 24 de marzo de 2020.

Foto: Samuel Sánchez. Ilustración: Yolanda Clemente

La covid ha trastocado el funcionamiento de las grandes poblaciones y la manera en que nos relacionamos con ellas. Los efectos son diversos. Ha bajado la movilidad, lo que se traduce en menos atascos y contaminación, pero le hemos cogido miedo al transporte colectivo. Hacemos menos trayectos al trabajo, estamos más en casa, vamos más a parques y menos a zonas de ocio. También ha mutado el espacio público: por ejemplo, hemos quitado sitio al coche para dárselo a las terrazas o para construir carriles bici. Algunos de estos cambios coyunturales anuncian claves que podrían seguir redibujando nuestro entorno en los próximos años.

Más espacio público para terrazas

Hasta ahora, cada centímetro arrebatado al coche generaba polémicas. Pero la búsqueda de más espacios al aire libre por el coronavirus ha facilitado que los ayuntamientos autoricen nuevas terrazas en la calzada, restando lugares de aparcamiento sin mayor oposición. Ha ocurrido de París a Londres y de Bruselas a Roma. En España, Barcelona es la ciudad que más cambios de uso de este tipo ha autorizado, 1.300, eliminando 4.100 plazas de aparcamiento en la calle; en Madrid se ha hecho sitio a casi 600 nuevas terrazas. La capital catalana y Zaragoza, además, planean que la medida sea permanente, mientras que Madrid ya anunciado que no las mantendrá.

La apuesta por pedalear se dispara

Tras el primer confinamiento, los regidores municipales decidieron crear carriles bici provisionales para impulsar una movilidad sostenible y segura frente al virus. Según un recuento de la Federación Europea de Ciclistas, las urbes europeas han construido una media de 11,5 kilómetros de vías ciclistas temporales este año, mientras que el uso de bicicletas ha crecido, según la ciudad, entre un 11% y un 48%. La campeona es París, que ha creado 165 kilómetros de estas infraestructuras. Muchas se quedarán para siempre.

Estos son los kilómetros de carriles bicis temporales creados durante la pandemia:

Menos coches, menos tráfico

El fabricante de GPS TomTom elabora un índice de congestión que refleja el tiempo extra que un conductor tarda en llegar a su destino comparado con una situación sin atascos: 30% más significa un 30% más de tiempo. En 2020, analizaron 416 ciudades del mundo, de las que 387 tuvieron menos embotellamientos; la congestión mundial se redujo en un 19% (un 26% en horas punta). En las 10 capitales analizadas para este reportaje descendieron los atascos: en Madrid, un 35%; en Roma, un 29%. Esta situación tiene otra cara: puede impulsar que quien antes no se movía en coche empiece a hacerlo.

El transporte público no sale de la crisis

El miedo al contagio ha llevado a muchos viajeros a dejar de usar el transporte público. Hay quien opta por coger el coche, quien se ha pasado a la bicicleta o quien se desplaza menos (por teletrabajo o por haberse quedado en paro). Mientras el tráfico privado se va recuperando, la disminución de usuarios en metros, trenes y autobuses oscila entre el 40% y el 60% en todas las grandes capitales, algo que preludia graves problemas de movilidad y contaminación en el futuro.

Oficinas a medio gas

Evitamos los espacios públicos cerrados y estamos más tiempo en casa. Así se desprende del informe de movilidad que Google elabora semanalmente desde el inicio de la pandemia, que compara el nivel de desplazamientos con respecto a los meses de enero y febrero de 2020. Los porcentajes varían por urbes en función de las medidas restrictivas —en el confinamiento de marzo cayeron más del 90%—, pero en general se aprecia una tendencia a permanecer más tiempo en casa a la vez que se reducen los viajes a los centros de trabajo (un 30% menos en Madrid y Barcelona) o a lugares de ocio (en ciudades como Bruselas la caída registrada es del 50%). Solo las visitas a las tiendas de productos de primera necesidad han recuperado los niveles de antes de la pandemia. En cuanto a los parques, se prefieren antes que los lugares cerrados, e incluso en ciudades como Berlín y Bruselas, la media de visitas a zonas verdes es superior a la de los meses anteriores a la crisis sanitaria.



La demanda de una vivienda más grande

Un reciente informe del Banco de España sobre el impacto de la covid en el mercado inmobiliario detecta un aumento generalizado de la compra de viviendas unifamiliares y de mayor superficie —de media, las casas compradas son un 6% más grandes—. La crisis sanitaria ha incrementado la inclinación por vivir en municipios menos poblados, una tendencia que es previa a la covid porque en las grandes ciudades los precios son más altos y hay más escasez de vivienda nueva. Idealista, en su último informe de mayo de 2021, confirma esta tendencia: aunque tras el fin del estado de alarma se ha recuperado la preferencia por las grandes capitales en la demanda de vivienda, que acumulan un 43% de las búsquedas, el porcentaje aún sigue siendo inferior al 44,1% del periodo de prepandemia. El interés por Madrid, Barcelona y Sevilla es más alto que en enero de 2020. En cambio, en Valencia y Zaragoza continúa siendo inferior.

Disminuyen las salidas de casa para consumir

Los desplazamientos a tiendas de productos no esenciales o a lugares de ocio no se han recuperado, con descensos en torno al 30% en las ciudades españolas estudiadas y de hasta un 70% en París durante el pasado abril, según el análisis de Google. Los datos coinciden con el estudio de Geoblink, una empresa que estudia la movilidad peatonal en las ciudades españolas. Su análisis desgrana en detalle cómo ha sido la asistencia a los lugares destinados al recreo. Ninguna de las categorías estudiadas —gimnasios, cines, centros comerciales o cafés y bares— han recuperado los niveles de afluencia de 2019. El desplome en los centros comerciales es especialmente significativo. Sin embargo, y pese a la caída general, los gimnasios han sufrido menos los efectos del miedo a los espacios cerrados; de hecho, en Madrid han experimentado una importante recuperación que no se da en otros municipios.




Baja la contaminación

Menos coches, menos movilidad y, por lo tanto, menos contaminación. La disminución de los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno (NO2) en la atmósfera urbana registrada en 2020 (que durante el confinamiento llegó al 50%) continúa en el primer trimestre de 2021. En las 10 primeras semanas del año, la acumulación de NO2 en las 10 ciudades analizadas es un 30% más baja de media que en el mismo periodo de 2019. Sin embargo, hay grandes diferencias: mientras en Roma los niveles de polución ya se acercan al periodo prepandémico, en otras como Madrid, Barcelona o Valencia siguen un 40% más bajas.

Fuentes: Unión Internacional del Transporte Público, TomTom, Google Movilidad, Geoblink, Agencia Europea de Medio Ambiente, Federación Europea de Ciclistas, Banco de España, Idealista y estadísticas municipales.

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