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Como Mark Zuckerberg, pero cada día: 5 millones de españoles a los que sí puede imitar

Ayudar al que lo necesita solo tiene beneficios: para el vecino y para su salud mental

Como Mark Zuckerberg, pero cada día: 5 millones de españoles a los que sí puede imitar

El perfil del voluntario en España, según el informe del Observatorio del Voluntariado de la Plataforma del Voluntariado (PVE), es mayoritariamente femenino. Son mujeres de entre 25 a 34 años (20,4%), solteras (44,5%), universitarias (47,1%) y sin trabajo remunerado (68,1%). El 78,5% de los voluntarios atiende a otras personas (desde el punto de vista social, psicológico, educativo o sanitario), por delante de las que se dedican a los derechos humanos (6,7%) o al ocio y el tiempo libre (5,9%), entre otras tareas. La dedicación media semanal de estos héroes anónimos es de una a cinco horas. En España, el 30,2% de la población mayor de 14 años afirma colaborar en una organización social; el 24,6% colabora económicamente y el 9,2% se entrega a tareas concretas del voluntariado, según el PVE, que cifra en 5 millones el número de voluntarios en España. Hoy, Día Internacional de los Voluntarios, queremos animar a que ese número se dispare. No hace falta ser Mark Zuckerberg para ayudar al prójimo. Además, solo trae beneficios. También para usted mismo. Aquí tiene el premio a una conducta altruista.

Reduce el cansancio mental: Un estudio de la Universidad de Michigan y publicado en la revista Health Psicology afirma que ayudar a otras personas promueve el propio bienestar y que estas sensaciones positivas reducen los niveles de estrés.

Alivia la depresión: Para Mirella Vegas, psicóloga sanitaria especialista en comportamiento, la clave está en que ayudar aumenta la autoestima. “Recibir un feedback positivo por una acción realizada refuerza los valores propios de cada persona y eso puede ser muy útil para ayudar a mejorar el estado de ánimo y las habilidades sociales”.

Sirve para tomar perspectiva: Relativizar los problemas puede ser una clave importante para aligerar la ansiedad. La experta afirma que actividades de voluntariado pueden ser muy útiles para personas que salen de un tratamiento de desintoxicación. Ser consciente de la realidad de personas desfavorecidas puede servir para evitar una recaída en las drogas y para aumentar la sensación de utilidad.

Trae beneficios a nivel hormonal: La oxitocina también se llama hormona del amor, de la amistad y de los cuidados. Los comportamientos altruistas activan esta hormona imprescindible para la creación y mantenimiento de vínculos afectivos. Además, ser generoso activa otra sustancia, la dopamina, que recompensa al cerebro con placer y satisfacción.

Combate la enfermedad: Según el diccionario de salud mental de la Fundación para la Salud Mental del Reino Unido, la reducción del estrés estimula nuestro sistema inmunológico previniéndonos de enfermedades. La OMS ha catalogado el estrés de "epidemia global".

Alarga la vida: Sí. Los investigadores de la Universidad de Michigan también concluyeron que las personas que ofrecen ayuda de manera altruista son más longevas. La ciencia aún no ha vislumbrado las razones

La psicóloga aclara que no es solo el voluntariado lo que ayuda al bienestar, sino los pequeños actos cotidianos, como escuchar a un amigo, ayudar a alguien con las bolsas de la compra o ser generoso con el vecino.

La solidaridad envejece bien

Muchos estudios apuntan que estos beneficios son especialmente evidentes en mayores de 55 años. En este momento de la vida, reducir el sedentarismo, salir de casa o mantener la mente ocupada puede marcar la diferencia entre un buen o mal estado de salud.

Las actividades de voluntariado pueden ayudar a los mayores a mantener la tensión arterial a raya, tal como demuestra un estudio publicado en la revista Psychology and Aging. Además, otro estudio del Journal of Gerontology afirma que las mujeres mayores de 60 años que realizaban algún tipo de voluntariado no solo eran más activas mentalmente sino que quemaban el doble de calorías de las que no lo hacían.

Vegas recomienda a las personas mayores con bajo estado de ánimo que se ven solas o que creen que tienen pocas funciones en la vida que realicen actividades altruistas, “aunque también sería interesante implantar este tipo de actividades desde el colegio, sobre todo en adolescentes”.

En definitiva, ayudar a los demás es ayudarse a uno mismo. Esto podría invitar a mucha gente a realizar actos altruistas, pero hay que tener cuidado: según afirman en los mencionados estudios, los motivos cuentan y el efecto mágico podría desaparecer si buscamos continuamente una recompensa.

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