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Política científica

“Eliminar la agencia de I+D iría en contra de la comunidad científica”

La jefa de la política científica del Gobierno, Carmen Vela, explica en esta entrevista el funcionamiento del nuevo organismo y hace balance de su mandato

Carmen Vela, secretaria de Estado de I+D+i, durante la entrevista
Carmen Vela, secretaria de Estado de I+D+i, durante la entrevista EL PAÍS

La investigación científica en España no levanta cabeza. Los últimos datos del INE muestran que el gasto en I+D del país en 2014 siguió desplomándose hasta niveles de 2006 y que se han perdido más de 12.000 científicos desde el comienzo de la crisis. Buena parte del desplome se explica por los importantes recortes en el presupuesto que impuso el Gobierno actual. Carmen Vela (Sigüenza, 1955), química, ex investigadora y empresaria, ha sido la jefa de la política científica del Gobierno durante los últimos cuatro años. Casi al final de su mandato, la Secretaría de Estado de I+D+i que dirige ha logrado crear la Agencia Estatal de Investigación, un organismo anhelado por los científicos desde hace años. En esta entrevista explica cómo funcionará la nueva agencia, concebida para dar mayor flexibilidad y autonomía a la I+D en España. También hace balance de su paso por el poder, destacando logros como la Estrategia Estatal de I+D+i o el programa Severo Ochoa, pero sin apenas mencionar los recortes.

Pregunta. ¿Por qué se crea ahora la Agencia, en plena precampaña?

Respuesta. No es un tiempo de precampaña. Hay que entender una cosa. Yo entré aquí nombrada por un BOE y saldré cesada por un BOE. Mientras tanto hay que trabajar para lo que hemos venido, que es la comunidad científica, las empresas, las universidades, los Organismos Públicos de Investigación, para toda esa gente que está ahí afuera y para la que no hay tiempos electorales. No es que lleguemos ahora en época pre-electoral porque hemos hecho la agencia hace cinco minutos. Simplemente ha llegado ahora el momento en el que hemos podido finalizar todas las gestiones con éxito.

Esto de los vaivenes políticos yo no sé muy bien qué significa cuando se habla de independencia"

P. ¿Cuál ha sido el gran escollo que se ha superado ahora?

R. Son muchos, hubo dificultades en la gestión. La agencia es una manera diferente de gestionar y, en un mecanismo administrativo, la diferencias son difíciles. Hay muchas agencias, pero hay una ley ahora mismo que, excepto nuestra agencia, el CSIC, y unas pocas más, ya no permite que haya agencias. El escollo sido llegar a acuerdos, fundamentalmente con el Ministerio de Hacienda. Es una Agencia Estatal de Investigación adscrita a un Ministerio de Economía, pero que gestiona partidas de otros ministerios que tienen que opinar al respecto. Ahora se puede cumplir, sobre todo por una razón, que lo manda la Ley de la Ciencia. También está en los presupuestos de 2015, en el plan Nacional de Reformas, es una recomendación de la Comisión Europea, pero sobre todo, lo demanda la comunidad científica. ¿Qué razón hay para que en tiempo de trabajo no lo saquemos? Ninguna. No tiene nada que ver con el periodo electoral, porque para empezar ni estamos en periodo electoral.

P. ¿Cómo se ha garantizado que la agencia sea independiente de los vaivenes políticos?

En junio de 2015, España obtuvo mejores retornos que nunca"

R. Esto de los vaivenes políticos yo no sé muy bien qué significa cuando se habla de independencia. La Agencia Estatal cumple la ley de agencias, es decir, tiene una administración diferente, pero lógicamente dentro de la Administración General. Surge con un Real Decreto, con una memoria, un estatuto y tiene una estructura. Tiene un consejo rector y un director. El consejo rector tiene una presidencia que ocupa la persona que ocupe el más alto cargo de la I+D, que en estos momentos sería yo. Pero tiene un director que es director ejecutivo. Es un investigador o tecnólogo de reconocido prestigio que tenga capacidad de gestión en I+D+i. Esta es la persona que realmente dirige la agencia. Hay también un Consejo Científico asesor formado por científicos. El director tendrá un mandato de tres años renovables. Estamos pensando en un mandato de tres años, precisamente para que no coincida con el ciclo legislativo. Así mantiene de alguna manera su independencia. El Consejo Rector elige quién es el director y cómo lo cesa. Esa estructura tiene cierta independencia.

P.  ¿Se va a nombrar un director antes de las elecciones?

R. No. Hay un plan inicial de actuación. Para que no esté descabezada tendrá un director en funciones que es la persona que ocupa la dirección General de Investigación Científica y Técnica. Eso hasta que se constituya en consejo rector, para lo que hay un plazo de 60 días. Se les propondrá una terna de nombres. Nuestra idea es que esté operativa en 2017. Mientras, en 2016, habrá las convocatorias normales.

P. ¿Tendrá un presupuesto plurianual?

R.  La decisión de hacer presupuestos plurianuales no es de la agencia. La Secretaría de Estado de I+D+i, el Ministerio de Economía, o quien corresponda, es quien hace la política científica. La política científica podría hacer un plan a tres o cuatro años y la agencia, en un siguiente paso, tener un contrato de gestión, como existe en todas las agencias. Ese contrato permite tener un presupuesto para varios años y unas actividades declaradas, con compromiso de resultados y objetivos. Ese es el siguiente paso, pues la agencia no tiene ahora un contrato de gestión. Antes de que llegue ese paso, este organismo tiene una ventaja, y es que puede trabajar con presupuestos plurianuales en el sentido de que cuando acabe el año puede guardar el dinero para el siguiente y usarlo como remanente. La utilización de remanentes es una buenísima ventaja de cara a la comunidad. Internamente hay otra ventaja: los remanentes no tienen intervención previa, sino un procedimiento de control financiero permanente. En vez de pasar por intervención todo gasto, lo que produce retraso, este procedimiento lo hace mucho más ágil.

P. ¿Teme que un nuevo Gobierno tras las elecciones cambie la agencia o la elimine?

R. Estoy convencida de que ningún partido político va a interferir en lo que se está haciendo con la agencia. Si hay algún partido que quiera cambiar algo, que lo haga, con otro real decreto. Pero dar un paso atrás en la agencia sería algo tan en contra de la comunidad científica que no creo que nadie con sentido común vaya a hacer algo así

P. ¿Se ve usted al frente de esta agencia más allá de las elecciones?

R. Solo me veo hasta el día en que aparezca en el BOE mi cese. Vamos a trabajar hasta el último minuto. No tengo la menor idea si voy a seguir en política después del 20 de diciembre. De todas formas yo estoy poco en política. Soy parte de un Gobierno, que no quepa la menor duda. He trabajado con este Gobierno por la comunidad científica. El día que me vuelvan a llamar, si me llaman, pensaré si formo parte de un nuevo Gobierno.

P. ¿Se ha aprobado la agencia con consenso?

No me satisface que el producto del trabajo de científicos españoles se lo lleven otros países"

R. La agencia se ha comentado y discutido desde el año 2012, con comités externos, con la COSCE, la CRUE... se ha hablado con muchísima gente en este tiempo. Más consenso que el hecho de que está marcada en la ley de la ciencia, que se aprobó por consenso... Y además, rechazo ese comentario de que las estamos aprobando en tiempo de descuento. Ellos saben que no es así. Este Real Decreto no tiene grandes cambios sobre los anteriores borradores. Con muchas de las comunidades hemos hablado de esta última versión. No es un documento que requiere la aprobación del Consejo de Política Científica donde están todas las comunidades.

P. ¿Qué balance hace de sus cuatro años como jefa de I+D+i del Gobierno?

R. Da vértigo hacer balance. Sin vanaglorias, ni autocomplacencias, al revisar, creo que hacer la Estrategia de I+D+i fue una cosa muy buena. Con tiempo, a principios de 2013, se aprobó el 1 de febrero por el Consejo de Ministros, se hicieron con anticipación cosas que otros países están haciendo ahora y que incluso la UE empezó a hacer después. Contiene varios conceptos importantes, por ejemplo, hacer la I+D+i como un sistema integrado. Ese concepto, además, ha permeado muy bien en la comunidad, la gente lo está entendiendo. También tenemos el programa Severo Ochoa, otro de los balances positivos. Nosotros no hicimos la primera convocatoria pero sí la pagamos, por lo que lo sentimos como un programa muy propio. Tú miras estos centros, que son los mejores científicamente, y son los que mejor innovación hacen, no tienen ni que ir a buscar a las empresas, son ellas las que vienen a ellos. Horizonte 2020 [el programa de I+D de la UE] es otro balance positivo. En junio de 2015 España obtuvo mejores retornos que nunca. No solo económicos, sino que más del 15% de los proyectos están coordinados y liderados por investigadores españoles.

P. ¿Cuál ha sido su momento más difícil?

R. Cuando en 2012, en los presupuestos generales, por ley desaparecía la creación de agencias. Luego conseguimos revertirlo con una enmienda.

P. ¿Se planteó dimitir?

R. Cada cinco minutos [risas]. No, no me he planteado seriamente dejarlo. Ha habido momentos de cansancio, como en todos los momentos de la vida, pero se superan, me gusta mucho mi trabajo.

P. La inversión en investigación sigue desplomándose en España, hace unos días el INE anunció que en 2014 volvió a caer y que España sigue perdiendo científicos. ¿Cuánta responsabilidad tiene su Gobierno?

R. Más que adscribir responsabilidades, que eso es tarea de otros, explico lo que se ha hecho. Los datos del INE son malos, pero no son sorprendentes. En 2014 estamos hablando de lo que arrastramos de 2012 y 2013. Es el decalaje que se produce en las estadísticas. Las subidas se producen muy lentamente al igual que las bajadas. El presupuesto empieza a bajar en 2009 y no empieza a tener efecto hasta años posteriores. Ahora pasa lo mismo, 2014 es el primer año que el presupuesto aumenta, pero cuando tendrá impacto será casi en 2015. No son números buenos. El 2012 y 2013 fueron años muy complejos.

P. ¿Qué le diría a los investigadores que se han tenido que ir de España?

R. Nosotros tenemos un bloque que se llama talento y empleabilidad. No se trata solo de formar personas, sino también crear las estructuras básicas para que te puedas emplear. Eso ha sido muy importante, pero partíamos de un 10% de tasa de reposición. Hemos creado los mejores programas que hemos podido, calidad en el Ramón y Cajal, contratos en los predoctorales. Tendremos 100% de tasa de reposición en el 2015. Y este año, solo los investigadores han tenido una tasa de reposición del 100% entre todos los funcionarios.

P.  Muchos perdieron sus puestos antes.

R. Absolutamente, cayeron muchos antes. En 2009 empezó a reducirse hasta el 10% y se ha mantenido así hasta 2015, que fuimos los únicos del sistema que lo conseguimos. En 2013 para los OPI tuvimos 15 plazas, en 2014 fueron 60 y en 2015 son 199 y 234 de promoción interna. Dentro de los proyectos de investigación hay una convocatoria especial para jóvenes investigadores. Son 100 proyectos para que hagan la investigación que ellos quieran y tengan su salario. Esto les permite entrar en el sistema y darles independencia, dejar de estar bajo el paraguas del jefe. También esto les ayuda a la hora de conseguir ayudas del Consejo Europeo de Investigación. Es importante lo que hemos trabajado con las asociaciones de investigadores en el extranjero, en Reino Unido, EE UU, Japón o Australia, con la idea de decir "estemos juntos". Ellos también forman parte del sistema, así que pueden servir para evaluadores de nuestro propio sistema, lo conocen y además tienen la distancia suficiente, que ayuda. Hemos establecido esta red para que se sientan bien comunicados. Hay mucha gente que espera una oportunidad para volver a España pero hay otros que no.

El día que me vuelvan a llamar, si me llaman, pensaré si formo parte de un nuevo Gobierno"

P. Pero, si están fuera, ¿no se aprovechan otros países de la inversión en su formación y talento?

R. No me satisface que el producto de su trabajo se lo lleven otros países. Lo que tenemos que hacer es crear las condiciones adecuadas para que los mejores investigadores, españoles o no, trabajen en nuestro sistema. Si le has formado y se quieren ir, no vas a impedirlo.

P. El CSIC sufre una crisis de problemas burocráticos, ceses unilaterales, dimisiones de directores de alto nivel. ¿Qué va a suceder?

R. El CSIC no tiene la responsabilidad de la burocracia. Hay algo muy importante: los OPI están dentro de la Administración General del Estado. Se someten a las normas de contratación pública y esto es una cuestión compleja. Lo siguiente es trabajar en la administración. Lo más importante es tener mecanismos para hacer buen uso de los presupuestos. Si comparas el CSIC con otras fundaciones, es muy diferente hasta dónde pueden llegar. Y, a pesar de ello, el CSIC es el que mejores resultados obtiene en H2020. Trae el 20% de los proyectos siendo el 6% de los investigadores. Es verdad que su tramitación administrativa es compleja, al igual que otros OPI y el resto de la Administración, pero este CSIC no tiene nada que ver con el que nos encontramos en 2012

P. ¿Se eliminarán esos 30 centros del CSIC como estaba planeado?

R. En el contrato de gestión se estipula que se eliminen 30 institutos. Pero es difícil abordarlo cuando la situación económica es compleja. Porque hay que hacerlo con criterio, y quizá haya que cerrar 50 o ninguno. Hay que analizarlo y ya se está haciendo. Con el contrato de gestión, que da un marco presupuestario con previsiones más a largo plazo, la gestión será mejor. Tenemos que hacer que la administración, sin perder el control, tenga una mayor flexibilidad.

P.  ¿Quién quiere que gane las elecciones?

R. Es extraordinariamente personal decir quién quiero que gane las elecciones. La ciencia no tiene color y ahora es el momento del pacto por la ciencia. Cuando nadie tiene responsabilidades. Está bien hacer una carta por la ciencia, pedir un pacto por la ciencia o un acuerdo cuando alguien tiene la responsabilidad, es como, "oye, yo invito a todos pero tú pagas". No. Ahora que estamos todos en la misma situación, ahora es el momento del pacto por la ciencia, de hacer compromisos.

Ahora es el momento de hacer un pacto por la ciencia"

P. ¿De cara al futuro, es mejor tener un Ministerio de Ciencia?

R. Creo que hemos estado bien en un Ministerio de Economía y Competitividad. Es un ministerio muy potente, hemos estado cerca de donde se toman las decisiones y nuestro ministro estaba allí. Sentimentalmente los que trabajamos por la ciencia queremos tener un ministerio y hay muchos científicos de esta opinión. No estaría mal repetir en este mismo ministerio, aunque solo sea por estar dos legislaturas en el mismo sitio, es algo que no se ha dado todavía. Lo importante es las capacidades que se tengan para ciencia, y necesitamos que la ciencia sea un compromiso de todos los ministerios. Ese es un convencimiento que hay que repetir.

P. ¿Qué les queda aún por hacer hasta las elecciones?

R. Hemos empezado a definir una carrera no funcionarial. Cada año, de manera incipiente, queríamos sacar 25 plazas al año. Quedarán 75 plazas resueltas y un real decreto para cubrir un nuevo formato de personal. Serían investigadores con carrera idéntica a los actuales. En cualquier sitio del mundo los ves. En EE UU no existe el concepto funcionarial. Y lo querríamos introducir en las OPI y en universidades. Estamos acabando y lo mandaremos a Educación para ver si se ven reflejados y creo que eso forma parte de la flexibilidad administrativa de la que hablábamos. Vasn a quedar convocadas las primeras plazas de este personal. Era una demanda de muchos investigadores.

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