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¿Es caro reciclar?

Hace unos pocos días, al hilo del debate que ha surgido ante el aumento del 152% de la tasa de tratamiento de residuos (TAMER) aprobado por el Ente Metropolitano del área de Valencia (EMTRE), que gestiona el PP desde hace más de 15 años, la alcaldesa de Valencia manifestaba públicamente, para justificar la decisión que ha tomado su partido, que reciclar es caro.

Lo que omitía la señora Barberá en sus declaraciones era una aclaración -un pequeño detalle- sobre los motivos que nos han llevado a esta situación, cuya responsabilidad tratan ahora de eludir todos en el Partido Popular.

Eluden en el PP comentar que lo que sí resulta caro es contemplar cómo los costes de construcción o de renovación de las plantas de tratamiento de residuos del área, (Quart, Aldaia, Manises...) se han visto en algunos casos hasta cuadruplicados respecto a los presupuestos inicialmente previstos, sin que hasta la fecha se haya dado explicación razonable acerca de las causas de esa situación.

Lo que sí resulta caro es mantener una entidad, creada y sostenida exclusivamente por decisiones del PP, en la que una gran parte de sus empleados -82- cobran más de 50.000 € al año y donde un número muy significativo de ellos -8- cobran más que el presidente del Gobierno de España.

Lo que ciertamente sí resulta muy caro es soportar, imputando los costes sobre la tasa que pagan los ciudadanos, la deuda que mantiene con el EMTRE desde hace muchos años el Gobierno valenciano también dirigido por el PP. Asciende a unos 23 millones de Euros que los responsables locales del PP toleran sin reclamar judicialmente. No es más que otra muestra de la habitual cobardía política a la que nos tienen desgraciadamente tan acostumbrados. No puedo ni imaginar qué dirían en el PP ante una situación similar si el deudor fuera una Administración gobernada por otro partido político.

El EMTRE, al igual que ocurrió hace poco con su extinta hermana de sangre, la entidad metropolitana del ciclo integral del agua (EMSHI), cuya escandalosa gestión está sometida a una reveladora investigación judicial, es un ejemplo más de la habitual hipócrita política del PP, que dice una cosa donde no gobierna (que no subirá la presión fiscal sobre los ciudadanos) y hace lo contrario donde sí que ejerce responsabilidades de gobierno.

En unos días les llegarán a los ciudadanos de los municipios del área metropolitana de Valencia los recibos del suministro del agua potable y podrán comprobar cómo el PP ha más que triplicado la tarifa de la TAMER, a la vez que simultáneamente fundamentará gran parte de su campaña electoral en su compromiso de no incrementar los tributos y mantener los servicios básicos a los ciudadanos, en una muestra más de la desfachatez a la que nos tienen tan habituados.

No señores del PP, reciclar no es caro. Lo que sí que es carísimo es mantener el desgobierno y el despilfarro de fondos públicos a los que nos tienen acostumbrados allí donde ejercen responsabilidades de gestión. Nuestra Comunidad es, desde hace demasiados años, un nítido ejemplo de ello.

Francesc Signes es portavoz socialista de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente en la Cortes Valencianas.

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