Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU pasa una factura de 57 millones

El Gobierno estadounidense pedirá formalmente a BP 69 millones de dólares (unos 56,6 millones de euros) por los primeros gastos que ha tenido la Administración al responder a la marea negra. El coste del vertido, sin embargo, se estima entre los 5.300 millones de dólares que calcula ING hasta los 37.000 que anticipa Credit Suisse. Costes masivos que forzaron a las agencias de calificación a recortar la nota de su deuda a la compañía.

Sin esperar a ver si funciona el último paso para frenar el vertido, dos de las más grandes agencias se lanzaron ayer al cuello de la petrolera. Fitch fue la primera, y no tardó en seguirle Moody?s. Creen que el desastre lastrará su cuenta de resultados y temen que dañe su reputación. "La revisión a la baja refleja que el riesgo sigue creciendo, tanto para su negocio como para su perfil financiero", reza la nota de Fitch, en la que admite haberse equivocado al decir en un primer momento que el impacto sería "limitado". Las agencias de calificación apoyan su gesto en el gasto de limpieza del ecosistema y en los costes legales que afrontará BP. Factura que crece conforme se acumulan los intentos fallidos por contener el vertido en el golfo de México. Este coste masivo podría forzar a BP a recortar el dividendo a los accionistas, algo que no sucede desde 1992.

Las acciones de BP cotizaban ayer al alza en Nueva York, por encima a los 39 dólares, un 40% menos que hace mes y medio. Están tan baratas que podría ser objeto de compra. Y sin que se sepa aún si la culpa última del vertido es de BP o de las compañías con las que trabaja, el hecho de que se le haya abierto un expediente criminal crea aún más incertidumbre.

El sector petrolero sigue de cerca el vertido. La debilidad de la economía ya se notaba -la baja demanda de energía abarata el precio del crudo-, pero la catástrofe ese usa en Washington para retirar los incentivos fiscales de los que se beneficia la industria y dirigir la financiación hacia energías limpias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de junio de 2010