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Zapatero recurrirá a subidas fiscales para equilibrar en 2012 las cuentas

El PSOE llevará su reforma impositiva a la negociación de los Presupuestos

Un día después de que el PSOE retirara su propuesta de reforma fiscal a las pocas horas de presentarla, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó en el Congreso su deseo de aplazar ese debate hasta otoño, durante la negociación de los Presupuestos.

No precisó si entonces mantendrá esa propuesta, que supone aumentar los impuestos para las rentas más altas y la rectificación de medidas como la deducción lineal de los 400 euros y la ayuda de 2.500 euros por hijo.

"Hay que esperar al momento de los próximos Presupuestos para saber lo que vamos a debatir en ellos y conocer las distintas posiciones de la Cámara", replicó Zapatero en respuesta a Mariano Rajoy y eludiendo cualquier concreción.

"Esto es un circo", dice Rajoy, y pide contener el gasto y no subir impuestos

Fuentes del PSOE explicaban ayer que la propuesta retirada en el último momento establece un marco en el que el Gobierno está dispuesto a moverse en otoño. Es decir, mantiene su disposición a elevar los impuestos para las rentas más altas para lograr el apoyo de la izquierda a los Presupuestos.

De hecho, Zapatero apuntó ayer en el Congreso a la política fiscal como el principal instrumento para recuperar en 2012 el equilibrio presupuestario, es decir, menos del 3% de déficit público. "Lo que ha hecho el Gobierno en estos años es superávit y bajar impuestos. Ahora tenemos una situación nueva, que afrontaremos de aquí al año 2012 para lograr ese Pacto de Estabilidad en el que hemos estado, que defendemos y con el que tenemos un firme compromiso", aseguró.

Al PP le faltó tiempo para utilizar ayer contra el Gobierno el traspiés fiscal que dio la víspera el Grupo Socialista. Así, el propio Rajoy aseguró que con Zapatero "nada es previsible, todo es imprevisible, y así es imposible generar confianza. Perdone que le diga que esto parece un circo y que no tiene ninguna gracia, porque estamos hablando de cuatro millones de parados y en una situación como ésta lo peor que le puede pasar a nuestro país es tener un Gobierno sin un criterio claro en materia de política económica, un Gobierno que da bandazos, que un día dice una cosa, otro día dice otra y sólo genera desconfianza e incertidumbre".

El líder del PP mantuvo el argumento en el debate posterior sobre la última cumbre europea que, en la práctica, terminó centrándose en la crisis económica. Para Mariano Rajoy, a diferencia de lo que defiende el Gobierno, la única manera de mitigar el déficit no es la subida de impuestos, sino la reducción del gasto público.

"La única manera efectiva de reducir el déficit es contener el gasto. Por tanto, no suba usted los impuestos, contenga el gasto. Se lo recomienda el gobernador del Banco de España, casi todo el mundo y, con mucha modestia, el principal grupo de la oposición en esta Cámara. Lo que ustedes no aprenden, porque no quieren aprenderlo, es que subir los impuestos en medio de una crisis agrava la crisis y, en consecuencia, hunde más los ingresos y descontrola todavía más los gastos", dijo Rajoy.

La confrontación seguirá hoy en el debate y votación del llamado techo de gasto, primer escollo de los Presupuestos. El texto del Gobierno fija en 182.439 millones de euros el límite de gasto para 2010, con unos ingresos estimados de 121.360 millones de euros, con un objetivo para el Estado de déficit del 5,7% del PIB. El PSOE tiene garantizada la aprobación por mayoría simple y gracias a la abstención de la izquierda y de los nacionalistas. Sólo es seguro que votarán en contra el PP y ERC.

Ese debate no dará idea aún de si el socio preferente para los Presupuestos del Estado será la izquierda o los nacionalistas de CiU. Los primeros insisten en exigir la subida de impuestos para rentas altas y el cambio en la política fiscal, pero ayer, en el pleno, Gaspar Llamazares (Izquierda Unida) aseguró que mantiene "la mano tendida para emprender políticas de izquierdas, a pesar del riesgo de recibir un manotazo".

Y el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, que frenó el martes la propuesta fiscal, exigió ayer a Zapatero una urgente reforma del mercado de trabajo, que la izquierda veta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de junio de 2009