Reportaje:

¿Ingenio? Cada vez menos

El plan para disminuir la brecha científica con Europa tropieza en su cuarto año

Aunque el mensaje del Gobierno sigue siendo que la I+D es clave para mantener y aumentar el crecimiento, la productividad y el bienestar de la sociedad, y más en tiempos de crisis, el hecho es que los fondos públicos para la I+D están siendo una de las víctimas del frenazo presupuestario para 2009, consecuencia de la crisis económica. Así, Ingenio 2010 -la iniciativa del Gobierno de Zapatero nacida en 2005 para acelerar la convergencia científica y tecnológica con Europa- ha empezado a renquear tras tres años de promesas cumplidas por parte del Gobierno.

Sin embargo, el esfuerzo económico de estos tres años, que suma 6.000 millones de euros sólo en Ingenio 2010 (aunque son sobre todo fondos destinados a la implantación de tecnologías de la información), es valorado positivamente por investigadores y empresas. Éstos creen que ha empezado a calar en la sociedad, y especialmente en las empresas, el mensaje de la importancia de la I+D. Otros expertos del sector no entienden cómo no se mantiene en su totalidad, a pesar de la crisis, una estrategia que estaba empezando a dar sus frutos.

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Al frenazo presupuestario para la I+D en 2009 se unen problemas organizativos y la voluntad del nuevo equipo del Ministerio de Ciencia e Innovación de replantear las pautas de dos de los grandes programas que incluye Ingenio -Cenit y Consolider, el tercero es Avanza, que gestiona Industria-. Esto ha desembocado en la paralización de las convocatorias correspondientes a 2009, aunque siguen adelante los proyectos ya aprobados, con una subvención pública de 243 millones de euros.

En total, la I+D civil contará con 8.100 millones de euros en 2009, según fuentes oficiales, sin especificar más. "Todo el mundo está hablando de los recortes, pero en realidad no conocemos los planes del ministerio, nos faltan datos", apunta el biólogo Joan Guinovart, presidente de la Cosce (Confederación de Sociedades Científicas de España). "La comunidad científica está expectante, esperamos información precisa del ministerio sobre cuáles son sus planes de futuro".

Todo indica que algunos de los grandes objetivos para 2010 fijados en 2005 para esta iniciativa, ya considerados demasiado ambiciosos por los expertos en su momento, no se van a cumplir. Uno es alcanzar el 2% del producto interior bruto (PIB) en inversión en I+D en 2010. En 2007, último dato disponible, este porcentaje fue del 1,27%, mientras la media de la UE de los 15 ese año alcanzó el 1,91%. El gran crecimiento del PIB español en 2007 y años anteriores jugó en contra del aumento de este porcentaje, por lo que es previsible que en 2008 se mantenga, al crecer mucho menos el PIB, pero no podrá aumentar hasta el 2% en sólo dos años.

Otro objetivo, que el 55% de la inversión en I+D sea privada, también parece lejano.

En los últimos días, fuentes oficiales han hecho hincapié en que la suspensión de las convocatorias de 2009 de Cenit y Consolider se ha decidido sobre todo para poder evaluar sus resultados (según la ministra Garmendia, las evaluaciones hechas "no son todas muy positivas") y redirigirlos en caso necesario. Para algunos, esto equivale a concluir que se ha agotado en tres años el potencial del país para emprender proyectos tan ambiciosos. Sin descartar que sean necesarios cambios, entre los científicos sobre todo cunde el temor de que se aproveche la reorganización para desviar el programa Consolider del objetivo primordial de financiar la excelencia científica, lo que se garantiza con evaluación por paneles internacionales de expertos.

Según las empresas, la evaluación de proyectos que no han terminado, como son todos los de Cenit hasta ahora, es sencillamente imposible. En todo caso, señala Richard Benjamins, director de estrategia tecnológica de Telefónica I+D, "cuando el Gobierno apuesta por la industria, se arriesga; unos proyectos saldrán bien y otros mal". Benjamins valora muy positivamente el programa Cenit, en el que su empresa tiene cinco proyectos aprobados (cada uno de ellos tiene una duración máxima de cuatro años y un presupuesto mínimo de cinco millones de euros anuales) y al que pensaba presentar otros, porque obliga a las empresas a elaborar y sacar adelante grandes proyectos colaborativos, evita la dispersión al acceder a las ayudas públicas y es una herramienta importante para las áreas de I+D de interés estratégico de las grandes empresas.

En Acciona se están desarrollando nada menos que nueve proyectos Cenit y hay otros en preparación. Juan Manuel Mieres, su director de I+D, también valora positivamente el programa, y alerta de que la suspensión de la convocatoria puede hacer retraerse a la pequeña y mediana empresa que había decidido apostar, por primera vez, por el I+D. Apuesta, sin embargo, porque se introduzcan cambios en el programa, como que no se exija la selección de los investigadores antes de la aprobación del proyecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 06 de diciembre de 2008.

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