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Salta la alarma en el Festival de San Sebastián

La dirección del certamen afronta con inquietud el bloqueo en la financiación

Las cuentas no salen en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La congelación y reducción presupuestaria será el drama para el futuro de un festival que ha venido arrastrando un déficit de casi medio millón de euros en las dos últimas ediciones. Las alarmas han saltado y el nerviosismo se ha instalado entre los responsables del certamen. Los seis integrantes de la dirección han lanzado un órdago a la grande y han condicionado su continuidad en el cargo a contar con un presupuesto acorde a las necesidades de un festival internacional. Una de las grandes citas cinematográficas europeas que, sin embargo, funciona con unas cuentas más que ajustadas.

Por poner un mero ejemplo comparativo, la última edición, celebrada en septiembre, tuvo un presupuesto de 7,5 millones de euros (cuatro de ellos procedentes de las arcas públicas), frente a los 11 del festival de Venecia, los 17 del de Berlín y los 20 del de Cannes.

El anuncio de una de las cuatro instituciones que configuran la Sociedad Anónima -la Diputación de Guipúzcoa- de reducir en 90.000 euros su aportación al certamen ha creado una situación de inestabilidad y preocupación. Los otros tres socios -Ayuntamiento, Gobierno vasco y Ministerio de Cultura- han optado por la congelación del presupuesto. Es decir, que en la próxima edición aportarán un millón de euros cada uno (la misma cifra de este año) frente a los 910.000 de la institución provincial, que pondrá un 10% menos. La Diputación enmarca su recorte en la reducción del 10% del gasto corriente en todos sus departamentos, salvo el de Política Social y Movilidad. Los dos grandes partidos de la oposición en Juntas Generales, el PSE-EE y el PP, van a presentar sendas enmiendas para tratar de mantener la aportación, aunque para ello necesitarían el apoyo de Ezker Batua o Aralar, que aún no han tomado una decisión.

Ante esta situación, el director del festival, Mikel Olaciregui, y su equipo han anunciado que están dispuestos a abandonar la responsabilidad del certamen si el presupuesto no se ajusta a las necesidades para competir a nivel internacional.

Los 3,5 millones del presupuesto restante son aportados por RTVE, -300.000 euros en la edición de septiembre, además de participar en el costo de la producción de las galas- y por otros patrocinadores privados y marcas comerciales, además de los recursos que se logran desde el propio certamen. En concreto, y según el festival, los ingresos por patrocinio han crecido en la última edición en un 23%.

El alcalde donostiarra, el socialista Odón Elorza, pidió ayer calma y se mostró convencido de que la situación se reconducirá en los próximos días, al igual que el director del ICAA (Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales), Fernando Lara. "La semana que viene tendrá lugar una reunión especial para buscar un espacio de reencuentro en el tema directivo y en el económico, y estoy seguro de que lo vamos a conseguir", afirmó Elorza a este periódico. Lara apostó claramente por el acuerdo y la negociación, aunque aseguró que no se debería de romper la línea seguida desde siempre de que todas las instituciones aporten la misma cantidad. "El festival tiene un presupuesto muy ajustado y no derrocha el dinero. Todas las instituciones nos tenemos que comprometer a aportar un millón de euros", añadió.

Ódón Elorza ve "lógico" que, dada la situación económica actual, "se ajusten las aportaciones a los eventos culturales" como el festival "sin que ello signifique una merma de su calidad", pero considera que "no tiene sentido" que la Diputación recorte su partida. "Seguro que va a repensar su posición, porque está en una actitud positiva", aventuró.

Las luces de alarma se encendieron en la reunión que mantuvo el Consejo de Administración del festival la pasada semana. El equipo directivo del certamen hizo balance de la edición de este año y presentó las cuentas, según las cuales 2007 se cerró con un déficit de 511.878 euros, mientras que el de 2008 ascendió a 450.000 euros. Olaciregui expuso ante las instituciones una serie de medidas con las que él y su equipo pretenden reducir los gastos entre 800.000 euros y un millón de euros, según fuentes conocedoras del encuentro. Aún así, y ante los resultados negativos, la dirección puso sus cargos a disposición del Consejo de Administración. Éste no tomó en cuenta tal ofrecimiento, ya que dio por buenas las medidas expuestas para acabar con el déficit.

La herida que quedó abierta en el encuentro fue el presupuesto para 2009, sobre todo por el temor de la dirección a que la decisión de la Diputación pudiera arrastrar a las otras tres instituciones, cosa que parece descartada a la luz de las previsiones presupuestarias de éstas.El déficit de las dos últimas ediciones asciende a medio millón de euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de noviembre de 2008