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Reportaje:

Cine en un minuto

Suspense, comedia y experimentación buscan hueco en el primer festival de cine por móvil, al que se han presentado 160 trabajos

Ha nacido el movilcineasta. O así lo cree el director de fotografía Javier Aguirresarobe, uno de los más impactantes creadores de luz en el cine español e internacional -será el responsable en la película que Woody Allen rodará en Barcelona y Oviedo el mes próximo-. Aguirresarobe es uno de los miembros del jurado del Movil Film Fest, el primer certamen de cine por móvil que se celebra en España y que el próximo jueves dará a conocer sus premios en la sede de la Academia de Cine, en Madrid. Desde Praga, a Aguirresarobe se le nota satisfecho con esta insólita experiencia, igual que a su colega de jurado Antonio Chavarrías, productor y director. Se han presentado en total 160 trabajos, según el director del certamen, Alberto Tognizzi, de los que 15 han quedado finalistas. Abierto a todo el mundo, con tema libre, el festival puso como límite de tiempo un minuto y el respeto a los derechos de autor. Todos los trabajos se han colgado en la página web movilfilmfest.com. "Estoy sorprendido de la edad de los participantes y la temática. Hay concursantes desde los 14 a los 65 años y los temas conforman un abanico artístico muy diverso. Hay suspense, comedia, experimentaciones formales, videoarte, temas de denuncia. Hay gente que nos ha enviado una serie por capítulos", afirma entusiasmado Tognazzi.

Aguirresarobe: "Es el principio de un fenómeno que imagino y deseo que sea popular y multitudinario"

Para Aguirresarobe "hay quienes han intentado, en ese minuto obligado, construir una historia de ficción, tema complicado. Para ello han necesitado la colaboración de actores que muchas veces son sus amigos, sus padres o sus hermanos. Incluso hay algunos que han hecho el montaje tradicional de plano, contraplano. Otros, aunque hayan escogido el camino de la ficción, han acomodado el minuto a una breve secuencia, a veces, construida en un solo plano secuencia. Yo creo que por ahí puede abrirse una puerta interesante a este formato tan libre y atrevido". Para el director de fotografía hay películas de las presentadas que se adaptan "fantásticamente al inédito formato de cine hecho con el móvil en un minuto". Hay ejemplos extraordinarios, dice Aguirresarobe: "Cineastas que muestran preocupaciones, en su mayoría sobre el medio ambiente, también sobre la solidaridad. El hecho de que la gente se exprese a través de imágenes, del cine, es muy interesante. Ya en nuestros sueños construimos películas".

Chavarrías resalta la diversidad y espontaneidad de los cortos presentados. "Me ha sorprendido la elaboración de algunos de los trabajos como si tuvieran un soporte casi industrial. Hay diferencia en cuanto a la calidad, pero no en cuanto a la ambición. La limitación del minuto es verdad que supone una limitación en la temática, pero no en el plano artístico". Chavarrías sigue con mucho interés el panorama del acceso a la libre distribución, que también se abre en este festival. "Lo que es más accesible no quiere decir que conlleve un aumento de la cantidad o la calidad. Estamos ante la democratización de la imagen, pero también podemos caer en una trivialización del proceso".

Las 40, Last minute walk, Burbuja y Planos secuencia a las 7.30 son los títulos de los cuatro trabajos que Luis Yrache, zaragozano de 37 años y profesor de audiovisual, ha presentado al certamen. En cada uno de ellos ha realizado una propuesta muy diferente: "Es un ejercicio interesante el de contar una idea con tan pocos recursos normativos, da mucha libertad la posibilidad de hacer géneros tan diferentes", explica. Y vaya si los ha hecho. Las 40 tiene iluminación, guión y una estructura más clásica; en Las minute walk ha realizado un plano secuencia con un diálogo del absurdo; con Burbuja se ha lanzado a la calle con la idea de que "todo lo que está en la calle está a tu disposición"; en Planos secuencia a las 7.30 ha realizado un montaje de una secuencia en el que aparecen dos imágenes, grabadas por separado, de la misma mujer en una cama. "He aprendido mucho. Con un mínimo gasto narrativo sabes lo que sobra", asegura Yrache.

Frescura y gracia. Es lo que ha buscado Pau Atienza, barcelonés de 35 años, en la serie de 10 cortos que ha enviado. "A nivel narrativo había dos opciones: explicar una historia muy corta y sencilla, casi como un anuncio o explicar una historia más larga por capítulos", asegura Atienza, Esto último es lo que ha hecho él en Románticos empedernidos, grabados en diferentes sitios de su ciudad.

Entre el salón de peluquería que regenta y los montajes teatrales que estrena en Granada, Francisco López Pérez ha sacado tiempo para grabar hasta 24 trabajos y enviarlos a movilfilmfest. Tiene 53 años y asegura que la interpretación es su pasión. Por ello, en algunos de los cortos, centrados principalmente en la vida familiar y los jóvenes, no sólo ha hecho las labores de dirección, sino también las de interpretación. Samo Krasner nació en Israel, vive en Madrid, tiene nacionalidad española y sus padres son argentinos. Es camarero, aunque tiene estudios de realización, tiene 29 años y ha presentado Quiero dormir (dame un lexatín), en el que ha intentado retratar en un minuto la desidia, apatía y consumismo de los jóvenes. Todo un experimento psicoanalítico, según él mismo.

Experimentos o no, lo que está claro es que el cine en 60 segundos y con móvil abre nuevos caminos. Como dice Aguirresarobe, es "el principio de un fenómeno que imagino y deseo sea popular y multitudinario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de junio de 2007