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Indignación en Chile tras el informe sobre las víctimas de un general

Grupos de defensa de los derechos humanos denuncian un "montaje" de Contreras

El informe con que el ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía política del régimen de Augusto Pinochet, el general Manuel Contreras, dio a conocer su versión sobre el paradero de 580 víctimas de la dictadura contiene numerosos errores y falsedades y forma parte de un "montaje", según denunciaron ayer organizaciones y abogados defensores de los derechos humanos, que pidieron un juez especial para investigar el tema.

Desde la cárcel, donde cumple una sentencia de 12 años por el asesinato de un opositor, Contreras envió un documento a la Corte Suprema, el Gobierno y Consejo de Defensa del Estado, donde informa de la fecha de detención, qué institución la practicó, destino inicial y final de 580 víctimas de la dictadura, la mayoría arrojados al mar. Endosa la responsabilidad de los crímenes a Pinochet, sus ministros y los otros jefes de las fuerzas armadas, sin eludir la de la DINA, pero exculpa a sus subordinados. Critica al ex dictador por guardar silencio y no defender a quienes cumplieron sus órdenes. Contreras adjudica 134 casos al Ejército, 35 a la Armada, 53 a la Fuerza Aérea y 94 al Comando Conjunto, -un organismo de espionaje vinculado a ésta-, 92 a Carabineros, 35 a la policía civil y sólo 80 a la DINA.

En los organismos de derechos humanos se considera que el general encarcelado tiene un doble objetivo, además de atacar a Pinochet. Por un lado, busca que se acumulen los procesos en su contra, para recibir una sola sentencia por todos los crímenes, y no una por cada delito. Por otro, quiere derribar la tesis del "secuestro permanente", que ha permitido a los jueces eludir la ley de amnistía de la dictadura y dictar condenas, porque mientras no aparezca el cuerpo de la víctima o se compruebe en la justicia su destino final, el delito de detención y desaparición se sigue cometiendo.

Algunos de los más de 100 errores que contiene el informe son burdos. De Álvaro Vallejos, detenido por la DINA y desaparecido en Colonia Dignidad, caso por el que está procesado el alemán Paul Schaeffer, señala que viajó a Canadá. De Máximo Gedda, a quien otros detenidos vieron sometido a torturas, indica: "Muerto en combate". Lo mismo dice de Sergio Pérez, asesinado en un cuartel secreto de la DINA, al igual que su esposa, a pesar que existen testigos de que estaba agónico por las torturas. Del gerente general de la mina de Chuquicamata, David Silberman, secuestrado por la DINA mientras estaba encarcelado, a quien otros prisioneros vieron en los cuarteles secretos de este organismo y que está desaparecido, señala que fue detenido por agentes de la ultraderechista Triple A de Argentina y lanzado al mar.

Procesos judiciales

Otras afirmaciones más elaboradas de Contreras han sido también descartadas en los procesos judiciales. Atribuye participación a la CIA en los asesinatos del ex jefe del Ejército el general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, y del ex ministro Orlando Letelier, ambos cometidos por la DINA. Por los dos primeros de estos crímenes, Contreras está procesado, y por el tercero ya cumplió una sentencia de siete años de cárcel.

El informe combina errores y falsedades con acusaciones y datos verídicos, como la responsabilidad de Pinochet en la represión y el hecho de que los cuerpos de desaparecidos fueron arrojados al mar, pero sin aportar información que permita avanzar en los procesos. "Miente de forma descarada", afirma la abogada Carmen Hertz, querellante de Pinochet. El ex jefe de la DINA "vuelve a reírse en nuestra cara", señala Laura Elgueta, hermana de una víctima arrojada al mar, según Contreras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 2005