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Zapatero anuncia en la Academia el respaldo del Gobierno al 'Diccionario histórico del español'

El director de la RAE, García de la Concha, asegura que es "un proyecto de Estado"

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero manifestó ayer, durante una visita a la Real Academia Española (RAE), el apoyo "rotundo y permanente" del Gobierno a la elaboración del Diccionario histórico del español, "un proyecto de gran importancia científica" y reiteró su compromiso de defender todas las lenguas del Estado en España, en Europa y en el mundo. El director de la RAE, Víctor García de la Concha, que recibió a Zapatero acompañado por los académicos, considera que la construcción de este diccionario es "un proyecto de Estado".

Rodríguez Zapatero acudió a la Real Academia Española para anunciar el respaldo del Gobierno a la realización del diccionario histórico, que ya lo quiso poner en marcha Ramón Menéndez Pidal. El presidente destacó el esfuerzo de los investigadores y de la Academia para que "nuestra lengua ocupe el nivel que le corresponde, al ser una de las más importantes del mundo". Expresó el compromiso del Gobierno en la defensa y extensión de la lengua del Quijote, "defensa de todas las lenguas del Estado en nuestro país, en Europa y en el mundo, porque es defender nuestra historia, nuestro modo de ser y nuestro futuro".

El Diccionario, que ofrecerá la historia de la evolución de todas las palabras en español y de su significado desde el siglo VIII hasta la actualidad, comenzará a elaborarse en 2006 y su realización llevará unos quince años. En los próximos días, señaló Rodríguez Zapatero, la Academia firmará un convenio con la ministra de Educación, María Jesús San Segundo -que acompañó al presidente en su visita a la RAE-, para definir la estructura del Diccionario y "el alcance del apoyo" que se dará a este "ambicioso proyecto". Como recordó el presidente del Gobierno el Diccionario histórico del español es un proyecto "intentado ya en diversas ocasiones y fallido en tantas otras, a pesar de haber puesto muy buena voluntad".

El Diccionario comenzó su andadura en 1946, y en él trabajó en diferentes etapas el filólogo Rafael Lapesa. Pero la carencia de medios informáticos impidió llevar a buen puerto el principal reto que tiene pendiente la lengua española, y sólo vieron la luz los fascículos correspondientes a la letra A y parte de la B. La incorporación a la Academia de las nuevas tecnologías ha hecho posible que esta institución cuente hoy con herramientas imprescindibles para acometer el Diccionario histórico del español, entre ellas el gran banco de datos léxicos del español, que supera los 450 millones de registros.

El presidente del Gobierno visitó las distintas dependencias de la Academia donde se desarrollan distintos diccionarios y, tras una "comida familiar", asistió a una sesión plenaria de los académicos. En su discurso, García de la Concha se refirió a la historia de la Casa y al trabajo de los departamentos, como la gran base de datos. "Un diccionario histórico no es un lujo para una lengua", afirmó sobre este "instrumento imprescindible" para entender los textos del pasado y los usos del presente. "Su inexistencia es la más grave debilidad que tiene nuestra lengua, y que la distancia considerablemente del inglés, del alemán, del francés o del italiano", añadió el director de la RAE, quien señaló que la ayuda del Gobierno garantiza la continuidad de este proyecto durante 15 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de marzo de 2005